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Aragón
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Martín Godoy, intelecto y poesía

El discurso de la validez de la pintura incardinada en la actualidad.

Fernando Martín Godoy, ante uno uno de sus cuadros: ciertos tonos del negro o la plenitud del creador.
Martín Godoy, intelecto y poesía
José Miguel Marco

La exposición de pinturas recientes, casi todas llevadas a cabo en tinta china sobre papel y dos más grandes en acrílico sobre lienzo, de Martín Godoy (Zaragoza, 1975) se encuadran en cuatro series que, con el título de ‘Rescate’, revalorizan el mundo plástico de la pintura en un mundo complejo en el que, a pesar de los cantos de la muerte de la pintura, ésta se reinventa y, como en caso que nos ocupa, resplandece y destaca en el mundo artístico actual.

El artista lleva tiempo mostrando el mundo cotidiano que nos rodea o, mejor, aquel que le interesa. Hemos visto coches, arquitecturas, interiores, contenedores de residuos, cajas, retratos, etc. todo un mundo que conecta con la cotidianidad, algo conectado al pop, pero también al minimalismo, al conceptualismo, al constructivismo o al suprematismo de rusos como Malevich. El cuadrado negro sobre fondo negro es siempre reinterpretado por Martín Godoy.

También en esta exposición en la que yo creo que reflexiona sobre la pintura, sobre el inmenso mundo de la pintura, sobre el legado artístico, sobre el fenómeno del coleccionismo y el mercado, sobre las influencias recibidas, sobre las pinturas desaparecidas y sobre la metáfora del vigilante de los museos, tan misterioso y tan próximo al espectador que es imprescindible en la comunicación con el arte y el artista.

Las cuatro series en las que se articula la exposición son explícitas en cuanto al discurso que se ha llamado ‘Rescate’, todas resueltas en negro, grises y un foco de luz que las articula y capta la atención del espectador y lo introduce en los mil matices que encontramos en las pinturas y ahí se encuentra el discurso intelectual y poético de Martín Godoy. ‘Alone in the dark / Solo en la oscuridad’ afronta el acto creador y las influencias de los artistas de su referencia, desde la alemana Paula Becker con su temprano expresionismo, Picasso, el joven polaco Wilhelm Sasnal con sus retratos de fuertes contrastes en escenarios casi vacíos, Marcel Dzama, Peter Doig o el británico Adam Fuss como poeta de la cámara oscura y las fotografías sin cámara. ‘Colecciones’ es la serie en la que podemos reflexionar sobre el arte, el mercado, el coleccionismo. Nos acercamos y vemos cuadros con marco en las paredes, una reflexión en la que está presente la crisis e incluso en parte el traslado reciente a la ciudad de Londres. El arte y el mundo que le rodea. Interesante es también la serie de ‘Retratos perdidos’ que versa sobre el rescate y reinterpretación de obras de grandes pintores que la historia los ha destruido o han desaparecido. Una reivindicación de la pintura. Por último me resulta interesante la serie ‘Vigilantes’ resueltos en pequeños formatos, a veces en cuadros circulares pequeños, como algunos del renacimiento, sugerentes. Los vigilantes de los museos, estáticos, absortos, y con ellos el artista se comunica con los agentes que rodean el mundo del arte.

Un discurso bien articulado y resuelto con una plástica personal, pictórica y decidida a tener una fuerte presencia en el mundo variopinto y complejo actual.

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