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UGT Aragón ajusta su presupuesto y admite “problemas de tesorería”

El sindicato recorta los gastos previstos para 2015 tras cerrar en 2014 "un ejercicio contable con beneficios", afirma Alastuey.

UGT Aragón sigue atravesando dificultades económicas, con impago de nóminas y deudas que lo obligarán a concentrar en una sola sede sus servicios centrales –previsiblemente en el segundo semestre del año–, pero su dirección confía en salir adelante porque "estamos haciendo los deberes", según las palabras de su secretario general, Daniel Alastuey. La central aprobó ayer en un comité regional su presupuesto para 2015 con un recorte respecto al cierre de 2014 de medio millón de euros, pasando de los 5,1 millones del ejercicio anterior (aunque en un principio se presupuestaron 5,5 millones) a los 4,6 millones para el año que acaba de comenzar.

Alastuey aseguró que los presupuestos aprobados (con un 80% de los votos) son "muy realistas" y están ajustados a la situación del sindicato, que ha registrado –precisó– un ligero incremento en sus cotizaciones después de cerrar "un ejercicio 2014 contable con beneficios". "Nuestro problema es de tesorería", apuntó a continuación, tras reconocer que muchos de los trabajadores del sindicato (hoy son 62 en total) no han cobrado hasta tres nóminas y asegurar que la clave de las dificultades financieras de la organización está en el retraso de los pagos del Gobierno de Aragón. "Las deudas de la DGA nos están ahogando", recalcó antes de reseñar que aún tienen pendientes los pagos del Ejecutivo aragonés por programas justificados en 2013. "Se han retrasado más de lo normal", insistió.

El secretario general de UGT Aragón destacó que, a diferencia de lo que puede ocurrir en las empresas, en su caso existen mecanismos de solidaridad que permiten a una organización continuar en la brecha. En ese sentido, agradeció el apoyo de la confederal y de algunas federaciones para salir adelante, así como el esfuerzo realizado por la plantilla en esta situación de crisis. Daniel Alastuey, en cualquier caso, no prevé llevar adelante ningún ajuste de empleo más, ya que "tenemos una plantilla muy ajustada para cumplir con los programas que tenemos en marcha".

Una única sede

En el seno de UGT Aragón están convencidos de que la situación que atraviesa el sindicato, con deudas muy importantes con los bancos (que superan los 4 millones de euros, según Alastuey, aunque otras fuentes hablan de 6 millones) exige que los servicios centrales estén en una sola sede. El secretario general es partidario de que ese sitio sea el centro de formación Arsenio Jimeno, ubicado en el barrio del Actur, de modo que se cerraría el que tiene en la calle Costa. Pero la decisión, afirmó el líder regional de UGT, "no está tomada, debemos adoptarla por consenso interno". Preguntado sobre el horizonte temporal para llevar adelante el traslado de una sede a otra, respondió que internamente se habla del segundo semestre del año, ya que en el primero la actividad prevista lo haría imposible.

Alastuey aseguró que encara 2015 con confianza aunque haya que "aguantar el tirón" en este momento con muchos esfuerzos. "Todos estamos esperando que la cosa vaya mejor y tengamos más margen de maniobra", dijo.

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