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Una fugaz travesía

Miguel Ángel Franco fue el primero en completar ayer los 155 kilómetros de Los Monegros.

Los participantes de la categoría de bicicleta con uno o dos perros cubren el recorrido entre Peñalba y Ontiñena
Una fugaz travesía
Club Mushing Monegros

Sobre las 5. 30 de la mañana de ayer llegaba a la meta de Peñalba el primero de los mushers en completar los 155 kilómetros de la XXIII Travesía de Los Monegros con perros de tiro. Ni las previsiones más optimistas pensaban que se iba a completar el circuito natural en tan poco tiempo. El artífice de la proeza fue Miguel Ángel Franco, en la categoría de bicicleta, que concluyó la prueba en 15 horas y media tras la salida del viernes por la mañana. Le siguió el musher de larga distancia catalán Marçal Rocías, que competía en la especialidad kart-12 perros. Los tiempos totales, hasta el cierre de la travesía hoy, siguen pendientes de validación por parte de la organización, el Club Mushing Monegros: lo primordial no es el cronómetro, ni hacer el circuito lo antes posible, sino completar la distancia.

Esta tradicional prueba, que convierte a Los Monegros en el centro del mushing nacional por unos días, reúne este puente a 20 equipos, muchos de ellos todavía inmersos en completar el kilometraje de esta edición. Tienen hasta el mediodía para llegar a la meta y finiquitar el recorrido que ha transcurrido entre Peñalba y Ontiñena: desde la primera localidad hasta la Ermita de San Gregorio (en la segunda), junto a otros cuatro tramos circulares. Se salva un desnivel de 3.000 metros, una dificultad añadida tanto para los canes como para sus dueños. Eso sí, la organización configuró la travesía de este año como ‘non stop’, formato en el cual los participantes pueden hacerse su propia hoja de ruta y llegar a la meta con cierto margen.

En el día de ayer, los mushers hicieron gala de la amplitud de estrategias que existen para completar la travesía, que cuenta únicamente con dos puestos de control y cinco puntos de automarcaje a lo largo del recorrido. La otra condición es que los corredores hagan un total de ocho horas de descanso, repartidas de la manera que convengan. Así pues, algunos hicieron de la noche su punto fuerte.

Aprovechando la bajada de las temperaturas sin los rayos de sol, los perros maximizan mejor sus capacidades. De esta manera llegaron a meta los dos primeros participantes, a una hora intempestiva que hace merecer el reconocimiento del triunfo. Otros, por el contrario, terminaron la prueba en el día de ayer con más calma. Optaban por relajarse y disfrutar del recorrido con calma, observar el trabajo de sus canes con detenimiento o intercambiar conocimientos acerca del deporte de los perros de tiro con otros participantes. El equipo veterinario destacó durante la jornada de ayer el enorme interés de todos los participantes en salvaguardar el bienestar de sus animales, lo que resulta de vital importancia en una prueba de esta distancia.

Fin de la aventura

Hasta el cierre de la meta, a las 13.00, los corredores y sus fieles amigos tienen tiempo de completar el recorrido. A las 14.00 se dará paso a la celebración, con una comida de despedida y la entrega de premios a los más destacados de la competición. Se pondrá fin así a la cita de mushing con más prestigio de la Comunidad, que sirve de preparación para que los competidores y los canes afronten la temporada con la mayor de las garantías.

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