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Heraldo del Campo

Aragón prepara una vendimia que sigue mirando al mercado exterior

Se espera mejor que la del año pasado. Se recogerán hasta 140 millones de kilos de uva.

Campo cultivado con vides
Aragón prepara una vendimia que sigue mirando al mercado exterior
Afp

En los próximos días comenzará la temporada de la recogida de la uva en Aragón, una campaña que se espera que sea mejor que la del año pasado en casi todas las denominaciones de origen y en la que se estima que se recogerán hasta 140 millones de kilos de uva.

La primera en abrir la faena será, como siempre, la denominación de origen de Somontano, en Huesca, a finales de la próxima semana, fechas habituales para la vendimia después de que en 2013 se retrasara varias semanas por su carácter húmedo.

La oscense es la única de las denominaciones aragonesas que espera recoger significativamente menos cantidad de uva de la que recogieron el año pasado, hasta un 20 por ciento menos, lo que supondría quedarse en torno a los 18 millones de kilos de uva, según ha indicado el presidente de su Consejo Regulador, Mariano Beroz.

No obstante, hay que tener en cuenta que este descenso en la producción se explica por la campaña pasada, que fue de récord.

Este año, a pesar de esta disminución, la cosecha se quedará más o menos dentro de la media y será de alta calidad, debido principalmente a que los granos de uva son más pequeños y a que los viñedos se encuentran "muy bien" y ha beneficiado que 2014 no haya sido demasiado caluroso y que se haya registrado alguna tormenta en la zona, sin que ninguna haya causado daños.

La producción de vinos de esta zona altoaragonesa cubrirá las necesidades comerciales, que se dirigen principalmente al paladar nacional, donde según el presidente del Consejo Regulador tienen un buen reconocimiento y posicionamiento de marca y donde se mantienen a pesar de la crisis.

Sin embargo, prevén incrementar de forma significativa la cantidad destinada a exportación para que supere el 30 por ciento.

La siguiente denominación de origen en salir a las viñas será la más antigua, Cariñena, que lo hará a primeros de septiembre, excepto algunas variedades como la chardonnay que podría adelantarse a finales de agosto.

Cariñena es la que espera una mayor producción, del orden de los 80 millones de kilos, una cosecha que Jesús Isiegas, técnico de la denominación, ha calificado de entre media y buena, con un 4 por ciento más de lo recogido el año pasado, en el que no se cumplieron las previsiones.

El estado del viñedo en esta zona es también bueno, aunque llegará algo dañado por la extrema sequía sufrida en los años inmediatamente anteriores a 2013, una escasez de agua que también se ha dado este año dado que se han registrado entre un 30 y un 35 por ciento menos de precipitaciones.

No obstante, el hecho de que a lo largo de 2014 no se hayan producido temperaturas extremas, especialmente en verano, la abundante presencia del viento, sobre todo del cierzo, y la ausencia de heladas en primavera o de tormentas importantes de granizo han favorecido el desarrollo de la vid y la calidad de la uva, que se unen al buen estado sanitario de las mismas y a la ausencia de plagas.

Cariñena destina la mayor parte de sus botellas a exportación con el Reino Unido como su principal socio comercial junto a Alemania, Estados Unidos, Canadá o China.

Las ventas a Rusia son muy escasas, por lo que la afección por el veto a las importaciones procedentes de la Unión Europea será muy escasa o nula.

La denominación de origen aragonesa que más va a incrementar su producción durante esta campaña de vendimia será la de Campo de Borja, que espera aumentar hasta en un 50 por ciento la cantidad de uva recogida, aunque buena parte viene motivado por la mala cosecha que tuvieron en 2013, ya que fue un año malo debido al pedrisco y al mal cuajado de la garnacha, variedad absolutamente predominante en esta zona.

Se prevé que la vendimia comience a partir de finales de septiembre y que se recojan entre 25 y 30 millones de kilos, cuando la media se sitúa en el orden de los 22 ó 23 millones, ha informado el presidente de su Consejo Regulador, Eduardo Ibáñez.

También se espera que la uva recogida sea de la máxima calidad, con una maduración buena y lenta, ya que no se han registrado temperaturas excesivamente altas y no ha habido afecciones negativas por pedrisco o tormentas.

Este denominación zaragozana también destina la mayor parte de su producción a la exportación -entre un 65 y un 70 por ciento, alrededor de 18 millones de botellas-, con Estados Unidos como principal destino, que copa la mayor parte de estas botellas junto con Canadá, Reino Unido, Holanda y Alemania, mientras que a Rusia se manda "poca cosa", solo "operaciones puntuales", por lo que Campo de Borja tampoco se verá afectada por el veto.

Por último y como viene siendo habitual, Calatayud será quien cierre la temporada de vendimia a partir de primeros de octubre con una producción más modesta que el resto de denominaciones aragonesas pero que esperan que supere a la del año pasado, que se situó en torno a los 8 millones de kilos, según fuentes de la denominación.

Los caldos del entorno bilbilitano son los que más se exportan, ya que la inmensa mayoría de los vinos elaborados en esta zona van al mercado extranjero, con Estados Unidos como principal destino con mucha diferencia.

Sin embargo, los agricultores de estas cuatro áreas aragonesas no dejan de mirar al cielo durante estos días porque cualquier tormenta o comportamiento brusco de la atmósfera puede variar o, incluso, dar al traste hasta con las mejores previsiones. 

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