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Aragón

Aragón y Aquitania exigen inversiones para la reapertura de la línea de Canfranc



Defendieron el tren como una alternativa a la carretera, ya que además está cortado el túnel de Somport

La participación en el acto reivindicativo de ayer en Canfranc fue mayor que en años anteriores.
Aragón y Aquitania exigen inversiones para la reapertura de la línea de Canfranc
Laura Zamboraín

 Las canciones populares del Pirineo ambientaron el acto reivindicativo celebrado ayer en Canfranc, que contó con una mayor afluencia de gente que otros años –en torno a 500 personas–, en el que se volvió a exigir la reapertura de la línea del ferrocarril en el año 2020. Esta cita organizada por las coordinadoras en defensa del ferrocarril de España y Francia, Crefco y Creloc, se ha celebrado este año en un contexto diferente al de convocatorias anteriores, ya que en septiembre está previsto que se inicien las obras del tramo galo entre Olorón y Bedous. El gobierno de Aquitania va a invertir 110 millones de euros en estos 32 kilómetros que podrían estar finalizados en 2016. De esta manera solo quedarían 25 kilómetros para llegar a Canfranc desde Bedous. 

Igualmente se dejó constancia de la importancia del ferrocarril como alternativa a la carretera, en casos como el que se está viviendo actualmente, con el corte del túnel de Somport y las restricciones de tráfico en la RN 134. Diego Colás, portavoz de Crefco, reconoció que este año «podemos estar contentos porque Aquitania va a invertir una importante cantidad de dinero en el tramo Olorón-Bedous» y de esta manera «estará más cerca la reapertura». Esto supone un «avance significativo» para que los trenes vuelvan a cruzar la frontera. Pero todavía quedará el tramo «más complejo y más costoso económicamente», el comprendido entre Canfranc y Bedous. «Para que el gobierno francés invierta en él, pensamos que en el lado español se tiene que hacer una inversión importante por parte del gobierno central, porque no se puede condicionar la línea a lo que diga Francia», añadió. Sin embargo, a pesar de «estar contentos», Colás aseguró que «no podemos descansar», ya que es el momento de que «alguien rompa con esta dinámica en la que ninguno de los dos gobiernos termina de concretar inversiones en la línea». Por otro lado, destacó la relevancia que tendría la línea internacional para las empresas de transporte. 

Jacques Couran, vicepresidente de Creloc, además de hacer referencia a las obras que comenzarán en septiembre en el lado francés, habló de las comunicaciones en general. «El problema fue que en un momento las autoridades españolas y francesas solo pensaron en la carretera, sin adelantar el ferrocarril y ahora no hay otra alternativa», subrayó. 

Para el alcalde de Canfranc, Fernando Sánchez, el inicio de las obras del tramo francés supone una noticia «buenísima», por la que «tenemos que congratularnos y dar ejemplo». Por ello, hay que reivindicar inversiones en el lado español «muy necesarias para el tráfico ya existente de maíz y pasajeros». En este sentido, Sánchez aseguró que el Gobierno de Aragón tiene que dar sus pasos, como lo ha hecho el de Aquitania, donde Alain Rousset «con su insistencia, ha conseguido desbloquear todas las dificultades que había». En cuanto al aumento del público asistente, «lo intuíamos», ya que hay más sensibilidad con respecto a las comunicaciones, «y a ver si logramos convencer de que los problemas de la carretera se pueden mitigar con la reapertura de la línea».

El acto reivindicativo se celebró ayer en el exterior de la Estación Internacional, en lugar de hacerse en las vías junto al Canfranero, aprovechando la decoración que se colocó para la recreación histórica del viernes. En él, hubo representación de todos los partidos políticos. Tras los discursos de Crefco, Creloc y del alcalde de Canfranc, se descubrió una señal en la estación, en la que se indican las distancias kilométricas desde Canfranc a París, Bruselas, Londres, Madrid o Pau, como símbolo de que es una línea directa a Europa. La mañana que estuvo amenizada por un grupo musical, finalizó con el canto, en aragonés y en francés, de ‘Aqueras Montañas’. Los actos continuaron por la tarde, con una actuación folclórica en la carpa de Canfranc.

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