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Aragón

Probar las razones para cambiar de domicilio, lo más importante

Los motivos que impiden
a un contribuyente vivir en su residencia habitual deben estar bien justificados.

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Los abogados y asesores fiscales consultados mantienen que Hacienda debe atender las particularidades que pueden darse (circunstancias sobrevenidas, de tipo personal o económico), que impiden a un ciudadano vivir en su residencia habitual. Pero hacen hincapié en que el contribuyente debe esforzarse por probar los motivos por los que se ha visto obligado a cambiar de domicilio y abandonar su vivienda. «Quien ejercita el derecho a la deducción –apunta José María Mollinedo, secretario general de Gestha (el sindicato de técnicos del Ministerio de Hacienda)– es quien debe probarlo». «Si un inmueble ha sido residencia habitual –explica– y se ha deducido por él, lo importante es demostrarle a Hacienda las circunstancias personales que han concurrido y que ha obligado al cambio de vivienda».

Por su parte, José María Casas, abogado y asesor fiscal, recuerda que la normativa del IRPF recoge que la vivienda habitual no pierde este carácter cuando «a pesar de no haber transcurrido los tres años de ocupación continuada se produce el fallecimiento del contribuyente o concurren otras circunstancias que necesariamente exigen el cambio de domicilio, tales como matrimonio, separación, traslado laboral, obtención del primer empleo, cambio de trabajo u otras análogas justificadas». Y es en esta coletilla de ‘circunstancias análogas’ –apunta Casas–, en las que pueden englobarse un amplio abanico de situaciones diferentes y ajenas a la voluntad del ciudadano, donde suelen surgir las discrepancias con la Agencia Tributaria porque, en ocasiones, al contribuyente le resulta muy difícil probar los motivos por los que no vive en su casa: «Y acaban convirtiéndose en pruebas diabólicas», dice Casas.

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