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Aragón

Las comarcas rechazan la 3ª propuesta para asumir la atención a dependientes

El IASS propone pagar 16,50 euros por hora y persona asistida y a las comarcas no les salen las cuentas. La discriminación entre los usuarios es otra de sus grandes preocupaciones.

Las comarcas temen no poder atender a sus vecinos
Las comarcas rechazan la tercera propuesta para asumir la atención a dependientes

Las comarcas aragonesas rechazan el convenio sobre asistencia domiciliaria a personas dependientes que propone el Departamento de Sanidad, Bienestar Social y Familia. A través de él, los entes comarcales conseguirían la transferencia en esta materia pero, de momento, ven en ella "algunas lagunas". En el tercer borrador, el Instituto Aragonés de Servicios Sociales (IASS) plantea el pago de 16,50 euros la hora por asistencia (dos euros más que en el anterior), incluyendo el kilometraje del trabajador y obviando las vacaciones, los fines de semana y las sustituciones de los trabajadores. Algunas comarcas con gran dispersión encuentran en este punto su principal dilema y, aseguran que si aceptan estas condiciones, acabarán perdiendo dinero.

"Todas las comarcas no son iguales y, mientras a unas les pueden salir las cuentas, en otras con gran dispersión geográfica, como la nuestra, no lo conseguimos", asegura el presidente de la Comarca de Cuencas Mineras, José María Merino. "No sabemos cómo ha hecho el IASS la valoración, pero con esa cantidad no podemos hacer frente a todos los gastos. No queremos ganar dinero, simplemente queremos dar un servicio bueno", añade el presidente, quien considera que en su caso sería necesario el pago de unos 20 euros la hora para que el servicio no fuese deficitario.

Cubrir las horas del fin semana con el mismo precio es otro de los obstáculos que ven desde las comarcas. "No se puede pagar lo mismo en días laborales que en festivos", aseguran. Y, en la mayoría de los casos, los convenios de los trabajadores comarcales del área de servicios sociales no establecen el trabajo en festivos. Tampoco por la noche. "Los servicios sociales que realizamos ahora son diferentes a la asistencia para dependientes, necesitaríamos gente para los fines de semana, noches, y disponer de trabajadores preparados para ello", explican desde el Matarraña.

De momento, se encuentran pendientes de clarificar el tema y a la espera de un nuevo borrador que mejore las condiciones del anterior. Este lunes, todos los presidentes comarcales se reunirán en un Consejo Comarcal que se celebrará en Zaragoza donde entre otros temas, tratarán de adoptar una postura común frente a la firma del convenio.

La discriminación entre los usuarios, otra preocupación

Otro de los inconvenientes que ven las comarcas antes de firmar el documento es la discriminación que se va a producir entre los usuarios de este servicio. "Como punto de partida ya sabemos que no va a llegar al 100% de la población, así que a ver cómo explicamos en nuestro territorio, donde nos conocemos todos, por qué un vecino tiene la ayuda y otro no", critica el presidente de la Comarca del Matarraña, Francisco Esteve. "Somos nosotros quienes vamos a tener que dar la cara aunque sea el IASS quien conceda las ayudas", añade.

En la Comunidad de Calatayud, más que el tema económico, preocupa el gran número de personas que se va a quedar sin atender. "Más allá de las cuestiones económicas, como que en el precio del IASS no se contemplen las sustituciones, los fines de semana o las vacaciones, nos preocupa que este servicio en comarcas como la nuestra solo va a llegar a un 2% de la población", critica Fernando Vicén, presidente de la Comunidad de Calatayud.

"En el primer borrador que nos envió el IASS quedaba reflejado que tenemos alrededor de 200 personas dependientes, y solo 4 van a ser atendidas", añade. Lo que les inquieta es que si al final el Gobierno de Aragón sube la prestación económica sean todavía menos los usuarios beneficiados, por eso consideran que el reparto debería de ser equitativo y valorar el caso de cada comarca de manera individual. "Nosotros preferiríamos perder algo de dinero, pero llegar a todos los usuarios", apunta Vicén.

Entre la espada y la pared

Los presidentes comarcales aseguran que no están en contra de firmar el convenio con el Gobierno de Aragón, pero ahora mismo se sienten "entre la espada y la pared". "Somos los primeros que sabemos que hay que firmar el convenio, porque es un paso para nuestro territorio y estamos hablando de nuestra gente. Pero tenemos que tener todas las garantías para que no nos pase como con el tema de los colegios infantiles en el Matarraña", explica Esteve. "Podemos asumir competencias y demostrar que podemos hacerlo, pero necesitamos garantías y, quizás, cada comarca debería de tener su propio estudio a fondo, porque son diferentes", añade. "Queremos firmar el convenio, pero tiene que ser sostenible y debería de llegar a todos los usuarios", aseguran desde la Comunidad de Calatayud.

"Estas personas necesitan urgentemente una ayuda y sus familias, también", apunta por su parte el presidente de las Cuencas Mineras. "Ahora mismo no tenemos nada porque el tema de la dependencia no lo tenemos transferido. Simplemente, los servicios sociales se encargan de algunos servicios a domicilio. Nuestra pretensión es firmar el convenio pero no se pueden firmar contratos deficitarios que pongan en peligro la supervivencia de las comarcas", añade el presidente de Cuencas Mineras.

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