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Aragón

El cierre de las hospederías deja en el aire las reservas y el futuro de los trabajadores

Empresas, empleados y DGA se enzarzan por los contratos laborales y la cancelación de reservas.

Cartel de protesta en el Monasterio de Rueda
El cierre de las hospederías deja en el aire las reservas y el futuro de los trabajadores

El cierre temporal de la red de hospederías de Aragón el próximo 31 de enero se presenta más problemático de lo previsto. El futuro de los trabajadores de los cinco complejos -los de Iglesuela del Cid y Allepuz en Teruel, San Juan de la Peña en Huesca e Illueca y Rueda en Zaragoza- sigue a estas alturas en el aire y algunos establecimientos ya han recibido reclamaciones por la cancelación de reservas.

El pasado mes de diciembre, el Gobierno de Aragón anunciaba la convocatoria de un nuevo modelo de gestión en la red de hospederías, para lo que convocaba un concurso público, tras quedar desierto el anterior, que ofrecía la posibilidad de gestionar el paquete completo. A final de mes se publicarán las bases para el nuevo, que ofrece cada uno por separado.

Además, la DGA anunció que, a partir del 31 de este mes, coincidiendo con la temporada baja, se cerrarán temporalmente las cinco hospederías para llevar a cabo reparaciones y actualizaciones de cada instalación y lanzar el nuevo concurso. A su vez, para dar apoyo a los operadores locales se licitará, en una segunda fase, la gestión y comercialización conjunta de todas ellas.

De esta forma, "el modelo que queremos es un operador global para la comercialización y, que la explotación diaria la hagan los operadores locales", indicó el consejero de Economía y Empleo del Gobierno de Aragón, Francisco Bono.

Incertidumbre entre los trabajadores

Pero más allá de la necesidad de un nuevo modelo de gestión más adecuado a la situación actual del mercado, la preocupación inmediata pasa por el futuro de los trabajadores de las cinco hospederías. Especialmente crispados se encuentran los catorce empleados del Monasterio de Rueda, donde aseguran que la empresa no está dispuesta a pagarles la indemnización por despido.

"Hay gente que lleva más de diez años trabajando aquí", explica el director, Javier Aguayo. Asegura que la empresa concesionaria, el Grupo Cantoblanco, propiedad del vicepresidente de la CEOE Arturo Fernández, "no tiene la intención de pagarnos porque dicen que es la DGA la que obliga al cierre, no la empresa".

"Pero sea de quien sea la obligación, ahora mismo lo único que sabemos es que el 31 estamos en la calle y sin indemnización", lamenta. Asegura que el Gobierno de Aragón tiene una "responsabilidad moral" con los trabajadores de la hospedería de Sástago y que "deben tutelar la salida de la empresa".

En este sentido, fuentes de Turismo de la DGA comentan que "una cosa es que no sea nuestra responsabilidad y otra que miremos hacia otro lado", por lo que intentarán mediar en el más que posible conflicto laboral. "Una posiblidad es instar al nuevo adjudicatario a que subrogue sus contratos y les mantenga el puesto", aseguran.

Bodas y reservas canceladas

No lo ve igual Justo Domingo, gerente de Touractive, la empresa que hasta este mes gestiona las hospederías de San Juan de la Peña, La Iglesuela del Cid y el Castillo Papa Luna de Illueca, que cuentan entre las tres con 38 trabajadores. "El año pasado firmamos con la DGA una rescisión del servicio para dar paso al nuevo adjudicatario, pero no un cierre como este", critica.

En ese acuerdo, Domingo asegura que "el nuevo adjudicatario tenía que respetar la plantilla de trabajadores y las reservas vigentes". Y ahí surge un nuevo problema. Pese a que las hospederías han detenido las peticiones de reserva desde el anuncio del cierre temporal, muchas de ellas ya estaban contratadas.

"Nosotros teníamos reservas hasta junio", lamenta Justo Domingo, y pone un ejemplo: "Un grupo del Banco de España iba a venir al Castillo de Papa Luna. Conseguimos esta reserva a través de un turoperador, que a su vez la consiguió mediante un concurso público. Ahora les hemos tenido que decir que cerramos y nos van a reclamar responsabilidades", señala.

Como este caso hay decenas. Desde celebraciones de bodas canceladas a grupos organizados pasando por reservas familiares. En el Monasterio de Rueda aseguran que han dejado a varios equipos de motociclismo "tirados" para los próximos eventos previstos en el circuito de Motorland, en Alcañiz.

"Para las Renault Series lo teníamos completo y ahora hemos perdido todas estas reservas", lamenta Javier Aguayo, y apunta a que "muchos proveedores ya han dejado de suministrarnos". Por su parte, Justo Domingo espera un cambio de postura de última hora por parte de la DGA. "Ha sido una decisión poco inteligente y bastante torpe. Con lo que cuesta introducirse en los circuitos turísticos, ahora nadie va a confiar en estos establecimientos, y va a costar muchísimo volver a entrar".

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