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Tráfico

Varios radares de las carreteras aragonesas siguen estropeados

La DGT anunció antes del verano que volvería a activar todos los controles que no funcionaban, pero a finales de agosto había cinco inoperativos en la Comunidad.

Varios radares de las carreteras aragonesas no están operativos
J. B.

La directora de la DGT, Marta Seguí, manifestó antes del verano su intención de volver a poner en funcionamiento los radares inoperativos que 'adornaban' las carreteras españolas, ya que alrededor de 350 de los más de 700 que contabiliza este organismo dependiente del Ministerio del Interior se encontraban averiados por falta de mantenimiento. Sin embargo, este deseo no se ha cumplido del todo en Aragón, donde a finales de agosto al menos cinco radares no se encontraban en funcionamiento, según datos de la Jefatura Provincial de Tráfico de Zaragoza.

“Muchos de los radares han dejado de funcionar en este último año por razones de mantenimiento, lo cual a su vez explica esa ligera reducción en el número de multas que se han ingresado", señaló Seguí durante su comparecencia en la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados. En Aragón el problema sigue vigente y el mes pasado afectaba a uno de cada 10 controles fijos de velocidad, ya que en las carreteras de la Comunidad hay 46 radares.

Una cifra que todavía consideran mayor desde la Automovilistas Europeos Asociados (AEA), una organización de defensa de los conductores que ha elaborado mapas y estudiado los radares españoles durante dos décadas. “Los aparatos solo se revisan una vez al año y los problemas presupuestarios habían impedido a la DGT renovar algunos de mantenimiento, por lo que calculamos que uno de cada tres radares no se encuentra operativo”, apunta Mario Arnaldo, presidente de la asociación, quien apunta a los ataques intencionados como otra de las causas de esta situación: “Alrededor del 10% de los aparatos operativos sufren acciones vandálicas”.

De hecho, la AEA ha realizado su propio mapa de los radares aragoneses, que en muchos casos no se corresponden con los que la DGT anuncia en su página web. “Desde la DGT reconocieron hace unos meses que muchos de estos controles no funcionaban, pero prometieron repararlos antes del verano. Sin embargo, los datos que hemos recogido parecen indicar lo contrario”, explica Arnaldo: Por eso hemos hecho una lista con aquellos que sabemos que funcionan, ya que han puesto más de dos multas durante dos días diferentes”, indica el presidente de AEA.

Esta asociación solo tiene constancia de sanciones en 12 de los 47 radares fijos repartidos por todo Aragón, mientras que en su listado están incluidos 14 puntos en los que se han puesto multas que no aparecen en los mapas de la DGT, aunque pueden corresponder a radares móviles situados en el mismo punto durante diferentes días.

Entre 24 horas y varios meses para arreglarlos

El tiempo necesario para volver a poner en funcionamiento los radares inoperativos depende del tipo de avería que sufren, por lo que puede variar entre un día y varios meses. “El periodo medio de reparación puede oscilar entre 24 y 48 horas si podemos arreglarlo por nuestro medios, o hasta un mes si el equipo debe enviarse al fabricante”, reconocen desde la Jefatura Provincial de Tráfico de Zaragoza, que todavía amplía el periodo para algunos casos: “Si el equipo debe pasar nueva revisión metrológica a causa de la reparación, la puesta en servicio puede demorarse varios meses más”.

¿Prevención o recaudación?

Aunque la intención de la DGT es la de prevenir accidentes de tráfico, desde la AEA discrepan con alguna de las decisiones de esta entidad. “No estamos de acuerdo con la política de ir a la caza de los conductores”, asegura Arnaldo, quien aclara las características que deben cumplir los radares para que sean efectivos a la hora de evitar accidentes: “Deben estar señalizados para que el conductor baje la velocidad y disminuya el riesgo de accidente y los infractores deben ser detenidos en el momento de la infracción, algo que solo ocurre en el 10% de los casos”.

Por último, Arnaldo asegura que también deberían estar situados en los lugares adecuados para cumplir realmente con su función. “Tienen que estar ubicados en zonas de alta peligrosidad, ya que el 75% de los controles fijos no se encuentran en puntos negros”, indica. Buena prueba de ello es el radar que más multas pone de Aragón, según un estudio realizado por esta asociación con 5.000 denuncias formuladas en toda España por la Guardia Civil, los Mossos d'Esquadra y la Ertzaintza. Este control se encuentra en el kilómetro 298 de la A-2 en dirección hacia Zaragoza y no se encuentra en ninguno de los 64 puntos negros reconocidos por Fomento en las carreteras de la Comunidad.

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