Aragón
Suscríbete por 1€

TARAZONA

Los peñistas, protagonistas de la despedida

Más de setecientos turiasonenses se reúnen en la tradicional comida de hermandad para decir adiós a sus seis jornadas festivas.

Peñistas de la Garrafus degustando la comida de hermandad.
Los peñistas, protagonistas de la despedida
N. BERMEJO

Los vecinos de Tarazona dijeron ayer adiós a seis días de fiestas en honor de San Atilano. Los integrantes de las cinco peñas de la ciudad fueron los protagonistas de la última jornada con la comida de hermandad en el parque de Pradiel.

Bajo la sombra de los árboles se reunieron más de seiscientos peñistas de la Desbarajuste, Dominguera, Garrafus, Sapillos y Chalibes. Cada peña se encargó de su propio menú, alguna con peñistas ejerciendo de cocineros mientras que otras optaron por la comodidad y contrataron un servicio de cáterin.

Todas las mesas tuvieron en común que se degustó una comida copiosa: entremeses fríos y calientes, centros variados, judías pochas, ternera guisada, asado de cordero, lomo, langostinos? son algunos de los manjares que saciaron el hambre de los que compartieron esta reunión de despedida.

Los festejos ya se han terminado y ahora toca hacer balance. Sin duda, lo que más destaca es el tiempo soleado, el calor y la alta participación. "Se ha seguido el guión previsto por el Ayuntamiento, de más a menos por la coincidencia del inicio de las fiestas en fin de semana. Al principio hubo mucha gente forastera, y el resto de días, una alta participación de los vecinos", señaló durante la comida el concejal de festejos, Julio Gracia.

El consistorio preparó un programa de actos con más de 250 actividades, destinadas a todo tipo de público, y el resultado es positivo. "Las fiestas se han desarrollado con normalidad, las actuaciones han tenido un gran éxito y los incidentes que se han producido han sido menores, nada destacable", afirmó Gracia quien añadió que "como siempre hay que destacar el papel de las peñas que aportan una gran colaboración".

Tras la quema del sapo y el disparo de la segunda colección de fuegos artificiales, el sonido de la traca señaló, para pena de muchos, el final de los festejos. Hoy las calles de Tarazona recuperan la normalidad y se da paso a la vuelta de la rutina.

La ropa blanca, el pañuelo y la faja azul quedan guardados en el armario, mientras sus dueños esperan impacientes la llegada del 27 de agosto de 2012 para volver a sacarlos y lucirlos con orgullo.

Etiquetas