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EN RUTA

Fiestas patronales, más finas que el coral

Verbenas, melocotón con vino, la revista de Luis Pardos y un puñado de competiciones delirantes. Los creadores del 'Grand Prix' y de 'Jackass' se inspiraron, a buen seguro, en las fiestas patronales de muchos pueblos de Aragón, donde la diversión pasa por comer 95 albóndigas o lanzar la azada a más de 20 metros de distancia.

Javier Ramas, actual campeón de los devora-albóndigas.
Fiestas patronales, más finas que el coral
HERALDO

Que no decaiga. Para que no bajen los ánimos en este (para muchos) último día oficial de vacaciones, qué mejor que despedir esta sección recordando algunas de las fiestas más disparatadas que se han vivido en las últimas semanas o, incluso, invitando a algunas de las que aún están por llegar. Es el caso de las fiestas patronales de Tabuenca, que atesoran por derecho propio algunas de las escenas más delirantes del verano. El próximo sábado, a las 21.00, tendrá lugar la sexta edición del concurso internacional de comedores de albóndigas, todo un orgullo para los tabuenquinos. "No es ninguna animalada, es una tradición", explica la alcaldesa María Ángeles Lanzán, recordando que el actual récord está en manos de un joven argentino que vive en Borja y que fue capaz de meterse hasta 95 albóndigas entre pecho y espalda.

"Eso sí -advierte- este año participa un joven rumano que tiene pinta de ir a dar guerra...", comenta Lanzán, al tiempo que cuenta que la competición surgió hace más de veinte años en una peña del pueblo. "Los chavales se retaban a comer albóndigas que, además, eran caseras y no de 25 gramos como son ahora", cuentan sobre la buena lid, que se oficializó hace seis años y se internacionalizó casi de inmediato.

"Oiga, ¿y si a alguno de los participantes les da un torzón?". No hay que temer porque siempre está por ahí el ATS del pueblo -encomiándose a todos los santos, suponemos-, vigilante de que la deglución sea lo más fina posible...

El año pasado un equipo de 'España Directo' recaló en la localidad (con sus habituales expresiones de superasombro y ojos desorbitados) y seguro que TVE repetirá la visita porque en Tabuenca están pensando en reverdecer los laureles de todas las 'majorettes' que en su historia han sido: esto es, más de 115 mujeres que en su día desfilaron por la calles del pueblo volverán a enfundarse sus faldas plisadas y a demostrar su destreza coreográfica con los bastones.

Cuestión de lanzarlo lejos

Charanga, calimocho, la revista de Luis Pardos y, para que unas fiestas en Aragón sean completas, parece que es imprescindible que haya una competición de 'tirar algo lejos'. Lo que sea. Las hay de propulsión de huesos de oliva, de tiro de azada y azadón y, muy en boga en los últimos años, de lanzamiento de teléfonos móviles. Como cada día son más ligeros -dicen-, cada año se bate un nuevo récord. También se lanzan fregonas (en Terrer), sandías (en la misma Huesca) o tapas de alcantarilla (doquiera que se reten un par de fornidos mancebos).

De cualquier forma, si entre cosas para tirar hay que elegir, este año Villanueva de Gállego ha iniciado una suerte de torneo de escupir chicle de fresa lo más lejos posible. Curioso, ¿que no? En El Burgo de Ebro, por su parte, no han tenido mejor idea que poner un cubo entre las piernas de un 'sufridor' y lanzarle globos de agua a ver si aciertan... Qué glamurosa estampa. La N-232 se confunde por momentos con la avenida de Rodeo Drive en Beverly Hills... Aunque puestos a arrojar, "qué mejor que arrojarse a uno mismo", debieron pensar en El Frago, donde desde hace años es más que popular el concurso de 'tripadas y espaldarazos', en la piscina, claro está.

Toca abrir el capítulo de 'bichos' en las fiestas (animales, no brutotes pasados de melocotón con vino), más que nada porque en España son más de 20.000 los festejos populares que tienen como protagonista a un toro. O una vaca. O, en los últimos años, un puñado de avestruces que son más inofensivas, escandalosas y, además, se crían en granjas de la Comunidad. Así, los encierros con astados han encontrado múltiples derivaciones -¡hasta se ha llegado a celebrar la 'gallina de fuego'!-, aunque lo que nunca falla y tampoco disgusta a los defensores de los animales son los toros de cartón piedra. En Sos del Rey Católico son 'clásicos' los encierros con morlacos de 'atrezzo' en las fiestas de San Cojón (sí, tal es el nombre) y en otras localidades de las Cinco Villas también se encorre a la chavalería por las calles empedradas con carritos del Carrefour.

Esta estampa va más en la línea de otros clásicos como las traineras de secano (Zuera), las calzoncilladas (Caspe) o las batallas de merengue (Calatayud). Todo, sin deslizarse hacia la vertiente beata (no olvidemos que son fiestas patronales) porque los sorteos para guardar la imagen del santo y que esta duerma en casa durante todo un año son también de lo más berlanguianos...

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