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RUTA DE CINE

Y el Moncayo emergió entre los Urales

Bob Yareham, autor de una influyente web de 'jet jetting' acaba de dejarse ver por los monasterios de Veruel y de Piedra. Ambos lugares, junto a otra decena de localizaciones, fueron platós de rodaje de películas.

La reconstrucción del castillo de Loarre en 'El reino de los cielos'.
Y el Moncayo emergió entre los Urales

Bien sabido es que Penélope y Bardem hicieron su pinitos jamoneros en Los Monegros. También, que Berlanga revolucionó Sos del Rey Católico secuestrando una vaquilla y dando órdenes desde su silla de director, convertida en escultura en la localidad cincovillesa. Más difícil es, sin embargo, encontrar localizaciones aragonesas en películas de habla inglesa, aunque 'haberlas, haylas' y el escritor Bob Yareham se ha dedicado a recopilarlas. La semana pasada este cinéfilo se dejó caer por el monasterio de Veruela para buscar huellas del rodaje de 'Los fantasmas de Goya', de Milos Forman, y hace un par de días se le ha visto en el monasterio de Piedra, donde las productoras anglosajonas han rodado media decena de filmes.

«Es una lástima que en España no se saque más provecho al turismo cinematográfico porque estos reclamos son muy eficientes en el extranjero», afirma Yareham, que documenta todos sus 'hallazgos' en la web www.silver-screen-spain.com. Aquí 'destripa' las localizaciones de más de 520 películas y Aragón figura en una docena de ocasiones.

«La web está dedicada a lo que llamamos 'set jetting', esto es, se explica dónde pueden encontrarse localizaciones de películas para fomentar el turismo de cine», cuenta el autor, de origen británico pero afincado hace años en Valencia. Yareham cita como ejemplo el auge de visitantes que experimentó Nueva Zelanda después del rodaje de 'El señor de los anillos', algo que podría emularse en España donde se han grabado títulos tan clásicos como 'Lawrence de Arabia' o 'Doctor Zhivago'; el filme de David Lean confunde el Moncayo con la estepa rusa...

Batallitas y desiertos

En Aragón, más de un 'extra' podrá contar batallitas sobre su participación en los rodajes de 'Las aventuras del barón Munchausen' (el equipo de Terry Gilliam estuvo dos semanas en Belchite en 1987) y los más veteranos recordarán cómo Tyrone Power enloquecía al personal en Valdespartera, en 1959, gracias a 'Salomón y la reina de Saba'. Más reciente es el rodaje de 'El reino de los cielos', en Loarre, del que tampoco se conserva huella ni cartel ni ruta que lo señale. «En España se desdeñan este tipo de iniciativas -continúa Yareham- y sorprende que las administraciones en lugar de sacar provecho al turismo de cine parece que les moleste», comenta, al tiempo que explica que su web se nutre de gracias a una red de colaboradores desinteresados. Apenas hay un par de excepciones a esta tendencia como son la ruta senderista de 'Furia de Titanes' en Canarias y el safari urbano de 'Vicky, Cristina, Barcelona', por la ciudad condal.

El maestro Orson Welles, confeso enamorado de nuestra geografía, acostumbraba a decir que «España no es un país, sino un continente entero». Elogiaba así su riqueza paisajística, donde tan pronto podía rodarse un éxodo de Egipto como una batalla naval en las Indias Orientales.

«Después de Estados Unidos y la India, es probable que España sea el país donde más películas de habla inglesa se han rodado», afirma Yareham, que cree que nuestro país como plató de rodaje puede encontrar competencia «en algunos países del Este como Hungría se están comenzando a rodar superproducciones». «España sigue siendo atractivo pero, ¿sabes?, un problema son los molinos de viento que se están poniendo por todas las montañas. Algunos se borran digitalmente pero es muy engorroso», comenta Yareham telefónicamente desde Artajona (Navarra), en cuyo castillo simularon Sean Connery y Audrey Hepburn estar en Nottingham de las Cruzadas en el filme 'Robin y Marian' (1976).

Después de la aventura de las producciones de Samuel Bronston ('Rey de Reyes', 'El Cid', '55 días en Pekín...') y la fiebre del 'spaguetti western' almeriense, Hollywood pareció poner tierra de por medio con nuestro país, pero nuestro monasterio de Piedra aún tenía mucho escenario que aportar. Allí -y en la sierra de Guadarrama- se rodó en 1968 'La cara de Eva'. Sus cataratas también fueron recogidas en 1981 en 'Misterio en isla de los monstruos', con Peter Cushing y Terrence Stamp, quien regresaría tres años más tarde al mismo lugar para protagonizar junto a John Hurt y Tim Roth el 'thriller' de Stephen Frears 'The hit', que aquí se tradujo como 'La venganza'.

Nuévalos y sus alrededores también eran localizaciones de lujo en el extrañamente fallido (más bien gafado) proyecto de Terry Gilliam de llevar a las pantallas la adaptación de 'Don Quijote'. Dado que los hados y designios nunca permitieron que aquel filme llegara a buen puerto, lo que sí nos ha quedado es un documental -titulado 'Lost in La Mancha'- que viene a ser como un 'making off' de algo que nunca se hizo.

Para los productores de cine, nuestra Comunidad cuenta con espectaculares paisajes y unos monasterios que 'dan muy bien en pantalla' pero falta promoción. Sorprende a los expertos que en Aragón no exista una institución que venda sus atractivos, gestione los permisos y facilite la labor de los cineastas, a la imagen de lo que las Film Commision hacen en otros territorios. Ni siquiera la web que la DGA creó en 2007 (www.aragondecine.com) para «fomentar que las productoras interesadas en venir a rodar al territorio aragonés» se encuentra ya operativa. Se dedicaron 36.000 euros a tal fin y a elaborar un DVD promocional en el que se mostraban los escenarios naturales y las infraestructuras de la Comunidad para engatusar a los potenciales Spielbergs o Lynchs. Se destacaba, además, que entre las ventajas de Aragón como lugar para rodar están, por ejemplo, que la Comunidad «tiene uno de los promedios más bajos de España respecto a precipitaciones anuales» -la lluvia suele ser un serio engorro en los rodajes al aire libre- y el hecho de que haya «una gran extensión de terreno sin población, sin cables y sin ruido».

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