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HUMEDALES DE IMPORTANCIA INTERNACIONAL

Las saladas de Sástago y Bujaraloz y los Tremedales de Orihuela, en la lista Ramsar

La laguna de Gallocanta
La laguna de Gallocanta
PABLO VICENTE

El Consejo de Ministros del pasado viernes, 7 de enero, aprobó la inclusión en la Lista del Convenio de Ramsar, relativo a humedales de importancia internacional, especialmente como hábitat de aves acuáticas, de cinco nuevos humedales españoles. Entre ellos, dos aragonesas: las saladas de Sástago-Bujaraloz, en Zaragoza; y los Tremedales de Orihuela, en Teruel. Se unen así a la laguna de Gallocanta -entre Teruel y Zaragoza- y el complejo endorreico de las saladas de Chiprana, en el Bajo Aragón/Caspe.

Hace poco más de un año, en la reunión técnica del Comité de Humedales, celebrada en Mallorca, en noviembre de 2009, la directora general de Desarrollo Sostenible y Biodiversidad del Gobierno de Aragón, Anabel Lasheras, presentaba la propuesta aragonesa de incluir estos dos espacioes aragoneses en la lista de humedales de importancia internacional recogidos en el Convenio Ramsar.

La propuesta, que fue acogida muy positivamente por el Comité de Humedales adscrito a la Comisión Nacional de Protección de la Naturaleza del Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, acaba der ser ahora aprobada definitivamente en Consejo de Ministros, para la posterior publicación en el Boletín Oficial del Estado, y ya solo falta el trámite final de contar con el certificado oficial que ha de emitir la Secretaría del convenio Ramsar.

Para el departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón "esta declaración supondrá un gran beneficio para los territorios implicados, por el alto reconocimiento internacional, que obtendrán un mayor impulso socioeconómico, difusión y reconocimiento como patrimonio natural de gran valor".

LAS SALADAS DE SÁSTAGO Y BUJARALOZ (ZARAGOZA).

El departamento de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón elaboró en su día la propuesta técnica para proteger 8.144 hectáreas de estas lagunas temporales de carácter salino cuyos límites coinciden con el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) Monegros.

Las saladas son lagunas de carácter endorreico, dispersas en el paisaje estepario de una gran cubeta o plataforma sin desagüe, ocupando depresiones salinas de diferentes tamaños y profundidades. Biólogos y naturalistas coinciden, desde hace tiempo, en que este conjunto de saladas, hoyas y clotas es un ecosistema natural singular y único en toda Europa Occidental. Del total de 99 depresiones inventariadas, solamente 16 suelen inundarse de forma estacional, siendo el caso de la Laguna de Playa, la del Piñol, la Salineta, el Camarón y el Salobral.

La riqueza florística es excepcional en estas saladas, pues en su perímetro prosperan plantas de carácter halófilo como las raras Microcnemum coralloides -presente únicamente en el valle del Ebro, Siria y Turquía- o la Salicornia enana (Halopeplis amplexicaulis), además de endemismos del género Limonium. También es reseñable la presencia de tapetes microbianos de algas y cianobacterias, musgos y hepáticas adaptadas a ambientes con exceso de sal como Riella helycophylla y Riccia crustata.

Pero el naturalista avezado sabe que en el interior de esas aguas en apariencia inertes habita una fauna invertebrada de vida efímera única en el mundo. Es el caso de la Artemia salina o del microscópico crustáceo maño, el Candelacypris aragonica, que en todo el planeta sólo está presente en estas lagunas.

Los geólogos también hablan de un paisaje de gran interés que matiene aún activos los sistemas de formación de evaporizas que reproducen a pequeña escala los enormes sistemas de sebka, fiormaciones geológicas del Mioceno. Por eso dicen que este es un paisaje fósil.

Respecto a la fauna vertebrada del ámbito propuesto como zona Ramsar , son las aves esteparias las que se llevan el gran protagonismo: la avutarda, la ganga ibérica, la ganga ortega, el alcaraván, el sisón, el cernícalo primilla, y la alondra ricotí… amén de anfibios como el sapo de espuelas y el corredor.

LOS TREMENDALES DE ORIHUELA (TERUEL)

También llamados 'gotiales', estas zonas húmedas de los Montes Universales aparecen mimetizadas entre la espesura del bosque de pino silvestre y los recovecos del relieve serrano, muy cerca en ocasiones de los singulares 'ríos de piedra' típicos de esta zona.

Los tremedales son en realidad turberas, terrenos permanentemente encharcados en un sustrato ácido -silíceo- que dentro de la región mediterránea presentan un componente florístico de gran interés biogeográfico. La presencia de una vegetación fresca y distinta en laderas de poca pendiente -especialmente musgos o briófitos del género Sphagnum- delata la localización de estos complejos humedales, donde la turba se acumula dando lugar a montículos, domos y suelos esponjosos que al estar embebidos en agua 'tiemblan' al ser pisoteados.

La propuesta de sitio Ramsar remitida al Comité de Humedales por parte del Gobierno de Aragón contempla la existencia de cerca de mil tremedales de pequeño tamaño, pastos higroturbosos que van salpicando una superficie protegida de 2.941 hectáreas, ya englobados dentro del LIC Tremedales de Orihuela. Los más destacables por su extensión y relevancia son los de El Puerto de Orihuela, Gotiales, Majada de las Vacas, Caimodorro o La Fuente del Canto.

Allí se encuentran plantas amenazadas como Callitriche palustris -de gran interés por tener aquí su límite de distribución meridional-, el Apium repens, la Veronica scutellata o esa bonita planta carnívora que es la atrapamoscas (Drosera rotundifolia). Los biólogos han descrito cerca de 800 especies botánicas diferentes, de las que unas 80 son endemismos ibero-levantinos. Abundan los briófitos o musgos -con 141 especies- y los hongos; y hay presencia de vertebrados directamente ligados al humedal, como la ranita de San Antón.

El entorno envolvente de pino silvestre, rebollo, quejigo y jara, y el ambiente de montaña de estas sierras elevadas favorecen la presencia de otros animales y plantas escasas como el arándano, la Genista anglica, la mariposa apolo, la nocturna isabelina, el ciervo volante, el cangrejo de río, la becada y el murciélago de bosque.

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