Despliega el menú
Aragón
Suscríbete

¿Por qué tomamos el roscón de Reyes?

Más de 150.000 roscones para celebrar San Valero en Zaragoza
Roscón Reyes

Un gran bollo con nata, frutas escarchadas o confitadas y... ¡sorpresas confundidas con la nata! Así es el típico roscón de Reyes que a todos nos encanta y que contribuye a hacer todavía más especial el día en el que sus Majestades de Oriente nos traen nuestros regalos soñados.

Pero, ¿de dónde viene esta costumbre gastronómica? Lo primero que hay que decir es que se trata de un producto propio de la repostería española, que a su vez lo tomó de la repostería francesa, el denominado 'galette des Rois'. Por influencia posterior, este bollo navideño se sirve igualmente en otros países hispanos, principalmente en Argentina y en México, durante las mismas fechas, así como en Portugal. Es frecuente que se acompañe de una taza de chocolate. 

La masa con la que suele estar elaborado se aromatiza con agua de azahar, lo que le proporciona un aroma característico.

Desde tiempos romanos

Realmente, el origen del roscón no tiene nada que ver con la llegada de los Reyes Magos a Belén para adorar al niño, sino que parece estar relacionado con las 'saturnales romanas', aunque en la actualidad se lo relaciona de forma directa con una representación complementaria y comestible de la corona de adviento. Estas eran fiestas dedicadas al dios Saturno con el objeto de que el pueblo romano en general pudiera celebrar los días más largos que empezaban a venir tras el solsticio de invierno. Para estos festejos se elaboraban unas tortas redondas hechas con higos, dátiles y miel, que se repartían por igual entre los plebeyos y esclavos.

Ya en el siglo III, en el interior del dulce se introducía una haba seca y el afortunado al que le tocaba era nombrado 'rey de reyes' durante un corto periodo de tiempo establecido de antemano. Desde los romanos existían juegos del haba en la Península Ibérica; quien encontraba el haba tenía que pagar el convite a los demás.

Rey de la Faba

Julio Caro Baroja recoge en su obra 'El Carnaval' dos testimonios del siglo XII sobre el roscón de Reyes o el Rey de la Faba; el primero corresponde al Reino de Navarra, donde en 1361 se designaba 'Rey del Faba' al niño que encontraba el haba en el roscón -como en la actualidad-; el segundo testimonio corresponde a Ben Quzman, poeta andalusí, quien en su Cancionero describe una tradición similar con una torta (hallón o hallullo, vocablo que permanece en Granada) en el año nuevo que contenía una moneda. Tradiciones ambas que se han conservado durante siglos. En Francia toman el 'Gâteau des Rois', que es idéntico a nuestro roscón, y la 'Galette des Rois', propia del norte del país galo. Es muy probable que de la tradición española (Navarra, Andalucía, ..) derive la tradición del Tortell de Reis, un pastel típico de la cocina catalana.

Volver a la portada de ESCOLAR

Etiquetas