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Aragón
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PARQUE GEOLÓGICO DE ALIAGA

Aragón hace 200 millones de años

La nueva sensibilidad hacia la naturaleza ha encontrado en la geología una oportunidad de futuro y desarrollo en el Parque Geológico de Aliaga, un lugar donde conocer mejor La Tierra, su formación, sus pliegues, empujes y rocas dispuestas en espectaculares pliegues serpenteantes. Desde el Centro de Visitantes de la localidad nos dirigimos al mirador del Alto de Camarillas, a la Porra y a los estrechos de La Aldehuela con la Peña del Barbo.

Pliegues geológicos en vertical y crestas de rocas calizas en los Estrechos de La Aldehuela
Pliegues geológicos en vertical y crestas de rocas calizas en los Estrechos de La Aldehuela
E. VIÑUALES

En el Parque Geológico de Aliaga es posible descubrir cómo fue la vida en Aragón hace 200 millones de años. Este espacio natural turolense, situado en la comarca de las Cuencas Mineras, ofrece una excepcional geodiversidad, con formaciones, estructuras y formas de relieve que constituyen ejemplos únicos. Su interés es reconocido por numerosos científicos y profesores de universidades españolas, holandesas, británicas y alemanas, que desde hace años desarrollan aquí actividades didácticas y de investigación.

Julia Escorihuela, la gerente del Parque Geológico de Aliaga, nos acompaña y nos enseña este mundo de estratos rocosos donde la tierra se retuerce -pues el topónimo ‘Aliaga’ viene de ‘Alulgha’ que quiere decir ‘valle retorcido’-, y donde en cada serie estratigráfica uno puede seguir las pistas que quedan en la geografía para reconstruir así una larga historia geológica.

Antes de conocer el parque geológico propiamente dicho nos nutrimos de información didáctica en el interior del Centro de Visitantes de Aliaga, donde se pasa un magnífico audiovisual titulado ‘Alulgha, donde el valle se retuerce’, ganador en Granada el año pasado del primer cortometraje científico sobre geología de España. Su protagonista es un fósil bivalbo del Cretácico Inferior, una toucasia apodada por los niños del lugar con el nombre de ‘Uli’. Este fósil rudista animado nos invita a acompañarle y a descubrir los secretos de un planeta vivo… y en un lenguaje ameno y divulgativo introduce a escolares y adultos en los estratos, los pliegues serpenteantes, el mar de Tethys _-un mar cálido con moluscos, corales, erizos de mar y toucasias-, los dinosaurios que desaparecieron hace 65 millones de años… y los constantes cambios que experimenta el paisaje.

En su dilatada y apasionada historia, Aliaga experimentaría un gran plegamiento de los estratos acumulados, sufriendo empujes desde varias direcciones con distintas alineaciones y formas. Así hasta que la erosión del agua de ríos y arroyos ha terminado por moldear este pintoresco y singular relieve exclusivo en Europa. Aliaga estaba situado en el punto central de todas estas fuerzas, y eso le convierte en un lugar único para toda España.

PRINCIPALES HITOS GEOLÓGICOS

José Luis Simón, coordinador científico del Parque Geológico y catedrático del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Zaragoza, comenta que “Aliaga se ha consolidado como espacio de referencia en el uso didáctico y turístico del patrimonio geológico”.

“En este parque geológico -continua Simón- se pueden seguir, a lo largo de once itinerarios y puntos singulares situados entre Aliaga, el barrio de Santa Bárbara y la vecina localidad de Cobatillas, los principales hitos de la historia geológica de la cordillera Ibérica”. José Luis Simón, verdadero impulsor de este parque que contribuye al desarrollo turístico de la zona, explica que “el ámbito del parque dispone de un registro casi continuo de las formaciones del Jurásico, Cretácico y Terciario, tanto de origen marino como continental. Interfieren en ella dos conjuntos de pliegues de direcciones ortogonales, producto de dos episodios de plegamiento distintos. El encajamiento de la red fluvial del Guadalope ha esculpido un relieve agreste que pone en evidencia la arquitectura de ese complejo sustrato geológico. Es, por tanto, una geología rica y variada que, además, produce un espectacular resultado estético en el paisaje”.

La visita del parque geológico en compañía de Julia Escorihuela nos lleva al mirador del Alto de Camarillas, desde donde se obtiene la típica y hermosa imagen de la torre de una iglesia asomando entre los estratos y crestas pétreas. Desde aquí arriba se aprecia bien La Olla, un pliegue único en el mundo, porque no hay otro igual, con forma circular que corresponde a un anticlinal doblado. Seguidamente pasamos a orillas del arroyo de La Val -que viene del barrio de Santa Bárbara-por debajo de La Porra, un monolito vertical fruto de la erosión, perteneciente a la formación Villaroya y que lleva incrustados algunos fósiles marinos.

En el camino encontramos una falla con estrías de fricción, una falla normal, toucasias, además de la vegetación propia del lugar.

Antes de entrar en el estrecho de La Aldehuela que abre las aguas del río Guadalope es preciso admirar la Peña del Barbo, una especie de ‘barullo geológico’, dado lo replegado de este tipo de calizas con dolomías. También muy cerca hay, junto a una serie de yesos brillantes, unas vetas de carbón de baja calidad, de Formación Escucha, que son lignitos del Cretácico Superior, con mucho azufre y con restos vegetales de algas propias de lo que fue una zona pantanosa.

UNA LECCIÓN DE ARENISCAS Y CAOLÍN

Julia Escorihuela nos da una lección de las areniscas y el caolín _-usado para porcelana y para cosmética-, del inesperado encuentro de dos formaciones geológicas diferentes –la Utrillas, del Cretácico Inferior, y la Mosqueruela, del Cretácico Superior-, nos muestra cómo son los ondulados ripples, los planos de falla y los escalones de recristalización, y de una manera muy sencilla nos hace entender que estamos ante una caliza con crioturbación o bien cómo se produce un anticlinal volcado.

Sus explicaciones transmiten la magia de estar en un lugar único y especial no sólo de Aragón, sino de toda Europa, un Geoparque con grandes posibilidades para el desarrollo rural sostenible donde todo lo natural debe ser respetado para disfrute de las generaciones venideras que podrán leer en las hojas desordenadas de este libro geológico la historia de esta parte importante de nuestro planeta.

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