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FRANCIA

Una época sin grandes cambios

Se acaba una década no especialmente cargada de sucesos para la posteridad en Francia.

Se acaba una década no especialmente cargada de sucesos para la posteridad en Francia. Lo cierto es que, buscando información e intentando hacer memoria con amigos franceses, costaba lo suyo encontrar ese tipo de noticias que llenan columnas de periódicos, minutos en radios y televisiones y nadie duda en pasar por alto. Así pues, lo obligado en estos casos es ceñirte a un balance centrado en distintos campos, lo cual facilita la labor de un resumen de algún modo escalonado.

Para empezar, el desembarco político del señor Sarkozy en 2007 de la mano de la sugerente Carla Bruni y sus páginas y páginas de prensa rosa, sucediendo de esta manera al entrañable y campechano Jacques Chirac al mando de la República. Anterior a esto, nadie por aquí olvida el surrealista y ajustado combate a dos vueltas con la extrema derecha de Le Pen que se dio en 2002 para alcanzar la presidencia francesa. Sin duda un hecho sorprendente, llamativo y nada casual. Y para acabar en lo que concierne a la política francesa, hablar de la diluida influencia de una izquierda del todo dividida en Francia, que aún en estos días anda a la búsqueda de un líder sólido que aglutine a las masas. Quizás este hecho facilita la tarea de un Sarkozy que de todos modos va perdiendo progresivamente carisma y aprobación por parte de un gran número de ciudadanos, lo que le hará sin duda tambalearse en el final de su legislatura.

Hablando de cine y cultura, y con la referencia cada año para el cine europeo del festival de Cannes, esta década dejará el legado de un cine francés de notable calidad, pero escasamente exportado al extranjero, y eso hoy en día es una limitación tan grande, que lo convierte en un desconocido. Quizás lo más reseñable a oídos españoles sea la fabulosa historia de Amelie Poulain y su Oscar en 2001.Al mismo tiempo, Paris se consolida como referencia del arte europeo y mundial.

En el deporte, o más bien el fútbol... escaparate público al mundo, todo pintaba de color de rosa al final de la pasada década para “les bleus” con ese mundial tan recordado por aquí del 98, y la Eurocopa del 2000. Pero todo fue empeorando hasta el ridículo reciente de la desastrosa visita a Sudáfrica. En otros deportes, lo más notable probablemente sea la supremacía del balonmano francés.

Para acabar, algunos hechos reseñables en Francia a lo largo de estos diez años, pueden ser el sonado accidente del Concorde en el 2000, la crisis económica mundial que afectó como en todas partes a los franceses, pero en mucha menor medida que en España, o la liberación en 2008 por parte de las FARC de la política colombiana Ingrid Betancourt, también poseedora de la nacionalidad francesa.

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