Despliega el menú
Aragón
Suscríbete

SUIZA

Con las cuestas, mejor bici eléctrica

Lausanne es una ciudad pequeña conocida por sus pendientes, y he aquí el dilema; por el hecho de ser pequeña tiene el tráfico más controlado que una ciudad grande y por ello circular en bicicleta es más fácil, como también es más fácil dar espacio a estos vehículos con carriles bici. Pero, es una ciudad en cuesta, lo cual hace que sea complicado ir en bici si no se tiene una buena forma física. Pero alguien pensó en esto, y el hombre creó la bicicleta eléctrica, con la cual, todo el mundo que pueda comprarse una, podrá ir sin dificultad en bicicleta por la calle. No obstante, tanto los autobuses como los metros, tienen un espacio reservado a carritos de bebe y bicicletas con una pegatina que dice: "Si la place le permet". Con esto indican que si el autobús no está a reventar (horas puntas), es posible transportar tu bici dentro del metro o bus. (Como curiosidad, en Suiza se sube a los autobuses por las puertas traseras, facilitando la entrada y salida de pasajeros, haciendo el servicio más rápido).

Esto que puede parecer palabrería no es más que un aliciente; siendo una ciudad pequeña, las distancias no son grandes, con lo cual para ir a trabajar se puede coger la bici. Luego está el hecho de aparcar la bici; existen en muchos puntos de la ciudad espacios reservados exclusivamente para las bicis; o sino, en el primer sitio que se pueda. Además Lausanne es una ciudad bastante cívica, y el hurto de bicicletas no está extendido. Yo he visto varias veces bicicletas eléctricas en estos "parkings al aire libre" y nadie las toca.

Pero, vayamos a Ginebra. A sólo 60 kilómetros de Lausanne vemos la antítesis de todo lo explicado anteriormente. Si en Lausanne el hurto de bicis es raro, en Ginebra es algo normal y cotidiano. Si alguien osa dejar su bicicleta aparcada al aire libre y a la vista, es posible que cuando vuelvas mañana tu bici no esté ahí. Así que hay que intentar esconderla o meterla en algún garaje.

Además todos los trenes están adaptados, reservando un espacio para colgar la bici en una especie de ganchos. De este modo puedes transportar la bici en el tren; para ello, hay que pagar un abono anual de unos 140€.

Última curiosidad: Recientemente se puso a disposición del público un servicio parecido al de BIZI en Morges (a 15 minutos de Lausanne) y está en plena expansión.

Pero si algo tiene en común Suiza y España, es que tanto peatones como conductores se quejan del modo de circular de la gente en bicicleta, y razón no les falta; muchos se saltan los semáforos en rojo, o circulan por la acera o no llevan luces ni casco; ante lo cual, tendría que haber más esfuerzo por parte de todos y un poco de concienciación por ser cívicamente más correctos.

Etiquetas