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CALATAYUD

La turbidez del agua del grifo provoca en Calatayud numerosas quejas vecinales

Aunque sigue siendo apta para el consumo, la compra de embotellada ha aumentado en los últimos días. El Ayuntamiento pide a la CHE que se modifique la toma de suministro.

El agua ha vuelto a ser de nuevo motivo de conversación en Calatayud, esta vez por el color amarillento que presenta cuando se abre el grifo. A pesar de la desagradable tonalidad, desde el Ayuntamiento insisten en que sigue siendo apta para el consumo humano, pero después de varios días con esta turbidez, en muchos hogares han recurrido al agua embotellada.

Varios supermercados de la ciudad confirmaron ayer que las ventas se habían incrementado desde finales de la semana pasada y que este ha sido uno de los productos fijos en numerosos pedidos. El origen del problema está en unas algas microscópicas procedentes del embalse de La Tranquera de donde se abastece la ciudad. El pantano estaba ayer al 50,71 % de su capacidad, pero la pasada semana las reservas eran del 47,62 % después de una intensa campaña de riegos y de un verano sin precipitaciones.

A esto se añade que la captación de Calatayud, que data de principios de los años 60, cada vez está más próxima al fondo del embalse por la acumulación de sedimentos en todo este tiempo. Estos factores provocan que el agua que entra en la Estación de Tratamiento de Agua Potable sea de peor calidad. La que está en el fondo tiene mayor concentración de color, turbidez y también de nutrientes, que crean un medio propicio para la proliferación de algas, favorecido además por las elevadas temperaturas de estos meses.

Según el informe que la empresa Gestión de Aguas de Aragón, encargada del servicio, ha remitido al Ayuntamiento, se ha detectado la presencia de esas algas en la entrada de la planta potabilizadora. "Son completamente inocuas para la salud", se indica, y se está dosificando permanganato potásico, un oxidante para las algas y empleado como alguicida.

En dos ocasiones durante agosto se produjo una entrada masiva de estas plantas. Los residuos de las algas muertas atraviesan los filtros y con la acción de algunas bacterias se hacen insolubles y forman "una masa gelatinosa que se adhiere a las conducciones provocando el color ocre", señala el informe.

Esto puede explicar que haya zonas de la ciudad en las que el problema apenas se ha percibido. "Por el material de las tuberías pueden tardar más en limpiarse, o también si hay menos consumos, o es el final de una red y no hay tanta circulación", explicó el concejal de Servicios Públicos, Miguel Lavilla.

El agua que se depuró ayer pasaba al depósito limpia, por lo que se espera volver rápido a la normalidad. El alcalde bilbilitano, Víctor Ruiz, remitió ayer a la Confederación Hidrográfica del Ebro un escrito solicitando que se modifique "con carácter de urgencia" la ubicación de la toma de agua potable de La Tranquera, porque esta situación se puede volver a repetir.

Esta situación ha provocado las quejas de muchos vecinos porque el agua ya salió amarillenta en otra ocasión este verano, y muchos han decidido pasarse al agua embotellada.

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