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Aragón

COMUNIDAD DE CALATAYUD

La comisaría de Calatayud tiene 45 policías y solo dos coches que funcionan

Cuando entran en un turno de servicio nueve uniformados solo pueden patrullar cuatro y el resto va a pie.

Los sindicatos policiales han denunciado las deficiencias de material que hay en la comisaría de Calatayud, en la que actualmente solo hay útiles dos vehículos patrulla -los que llevan distintivos- de los cinco que tienen para los 45 funcionarios de la Brigada de Seguridad Ciudadana (uniformados). Estos policías trabajan a cinco turnos de nueve agentes cada uno por lo que los números cantan: cinco de ellos tienen que ir a pie o no salir de la comisaría. Además, el resto de agentes de la Policía Judicial, que van de paisano, solo tienen tres coches, pues uno está parado en la puerta de la comisaría por avería y el otro es un peligro cogerlo.

Todos los demás necesitan ser reparados, pero, según informaron ayer responsables del Sindicato Unificado de Policía y de la Unión Federal de Policía, Alfredo Crespo y César Lambea, la Jefatura Superior de Policía de Aragón no tiene presupuesto para pagar las reparaciones en los talleres.

El más antiguo de los vehículos parados se matriculó en 1.998 y tiene los rieles de la puerta lateral desgastados, no abre la culata y el turbo está roto. En un segundo vehículo, con una antigüedad de cuatro años y 158.000 kilómetros, las luces del puente de emergencia no funcionan, los discos y zapatas están desgastados y hay que cambiar dos ruedas. Otro tiene la cremallera de la dirección en mal estado, a punto de romperse, y en otro la puerta del conductor no abre, el motor y el tubo de escape están rotos y en caso de una emergencia sería ineficaz.

Los vehículos camuflados presentan similar estado y solo uno está en buenas condiciones.

Desde el SUP y la UFP califican la situación de la comisaría de "total penuria y caótica" porque además de haber tenido que reducir el parque móvil, los vehículos que siguen empleándose para servicio presentan deficiencias. Estas limitaciones, según explicó Alfredo Crespo, se vienen produciendo desde hace dos meses aproximadamente, lo que obliga a reducir las patrullas en la calle. La próxima semana se incorporan 11 funcionarios más, "pero si no tienen vehículos, les harán hacer patrullas peatonales, que son totalmente inoperativas, o los tendrán en comisaría simplemente guardando las paredes", señaló Crespo.

Por su parte, César Lambea explicó que la falta de coches dificulta el trabajo y que ha habido ocasiones en las que han tenido que pasar servicios a la Policía Local para no dejar desasistido al ciudadano y atender sus llamadas.

Crespo resaltó la diferencia de medios que había durante la Expo y que el problema es idéntico en Zaragoza. "Pero ahora no hay liquidez y si los talleres no cobran, echan atrás los coches", dijo.

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