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SIERRA DE ALBARRACÍN

La Fundación Santa María de Albarracín extiende sus proyectos a otros pueblos

Una valiosa tabla procedente de la iglesia de Villar del Cobo y la lonja de Jabaloyas han sido las primeras intervenciones emprendidas por la institución en el resto de la comarca.

La Fundación Santa María de Albarracín ha emprendido un nuevo camino dentro de sus intervenciones en el patrimonio histórico extendiendo su marco de actuación al resto de pueblos de la Sierra. Villar del Cobo y Jabaloyas han sido los dos primeros municipios en requerir la participación de la citada institución, hasta ahora concentrada prácticamente en iniciativas de la cabecera comarcal.

Algunos de los monumentos de esas localidades están siendo objeto de trabajos de restauración. De la iglesia del primero procede una valiosa tabla gótica de mediados del siglo XV que en estos momentos se encuentra en los talleres de la Fundación en pleno proceso de recuperación. Fue el alcalde de Villar del Cobo el que reclamó la ayuda de la institución cultural para evitar el progresivo deterioro de la pieza, según señaló el gerente de la misma, Antonio Jiménez, y de inmediato los especialistas de un curso de restauración que se realiza en la localidad se sorprendieron por "su valor excepcional".

Los trabajos que se están realizando en la tabla, que principalmente se centran en labores de conservación para frenar su deterioro -la restauración se acometerá más adelante-, forman parte del curso de bienes muebles, y, en concreto, sobre retablos, que viene promoviendo desde hace varios años la Fundación. Su director, José Antonio Buces, del Instituto de Patrimonio Histórico Español, señaló que la tabla gótica de Villar del Cobo dedicada a San Sebastián "es absolutamente singular, la mejor pieza de pintura que ha pasado por aquí".

Agregó que forma parte de un retablo que fue desmantelado durante la Guerra Civil y que gracias a esta tabla y a otra también localizada en la iglesia y dedicada a San Fabián se podrá llevar a cabo su recomposición. Buces piensa que según la tipología a la que presumiblemente respondería el retablo, le faltaría una predela -pieza inferior- y una tabla lateral.

Buces explicó que la pintura, que corresponde a la tabla central de un retablo que podría haber estado en sus orígenes en el altar mayor, representa a un San Sebastián "vestido como un caballero medieval a la última moda borgoñesa", y precisamente por su indumentaria y su aspecto se ha podido datar la tabla. Lleva las flechas en la mano y, según Buces, podría tratarse del retrato de alguna persona concreta, no de un dibujo figurado, "por la belleza y realismo del rostro". Es dorada y policromada y destaca el color azul de la pintura, un tono, a juicio del director del curso, procedente de "azurita, un pigmento muy caro en esa época que solo se utilizaba para representar a personajes importantes".

Ermita de Villar del Cobo

El centro de restauración de la Fundación Santa María ha intervenido, asimismo, en la ermita de San Roque de Villar del Cobo, un edificio del siglo XVIII en el que se han acometido trabajos de saneamiento de muros, mejoras de pavimentación y tratamiento de xilófagos en su valiosa techumbre de madera. En esta actuación se han invertido 60.000 euros.

Ha concluido estos días una actuación en la cubierta de la lonja de Jabaloyas, cuyos problemas de estructura y humedad estaban afectando a su integridad. Antonio Jiménez indicó que el edificio, que se encuentra bastante modificado por los diferentes usos que se le han dado con el paso del tiempo, responde a un tipo de arquitectura típica de la sierra, muy adaptada al principal recurso económico de entonces: la ganadería. El inmueble, cuyas características responden a una tipología del siglo XV aunque no se sabe con exactitud su datación, podría ser recuperado paulatinamente, según consideró Jiménez. Parte de su estructura se encuentra muy alterada. De hecho sirvió para ubicar un molino, y en una de sus dependencias se celebran las verbenas de las fiestas.

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