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Obras de emergencia para evitar la ruina de la muralla medieval de Ojos Negros

El hundimiento de varias bodegas excavadas en la base rocosa de la fortaleza han puesto en peligro la integridad de los restos catalogados como Bien de Interés Cultural

El Ayuntamiento de Ojos Negros acometerá en las próximas semanas obras de emergencia para consolidar los restos de la muralla medieval, uno de cuyos lienzos corre un serio riesgo de venirse abajo.

La Dirección Provincial de Patrimonio del Gobierno de Aragón autorizó la pasada semana la intervención que consistirá en estabilizar una serie de bodegas que los vecinos de Ojos Negros fueron excavando con el paso de los años en la base del recinto fortificado.

Esta red de galerías, comunicadas entre sí y que se utilizaban antaño como instalaciones ganaderas, permanece desde hace muchos años en desuso. Ahora, varias de ellas se han hundido, debido a que su cubierta ha cedido ante la presión que ejercen los fuertes muros del castillo, y han provocado la desestabilización de los restos fortificados que todavía se conservan.

El alcalde del municipio, José Antonio García, explicó que la actuación se centrará en "inyectar hormigón para rellenar las bodegas y frenar su hundimiento". En la intervención, que reforzará los cimientos del castillo, se invertirán 100.000 euros. García explicó que el 75% de su financiación ha corrido a cargo del 1% que el Ministerio de Fomento destina a asuntos patrimoniales. El resto será aportado por el propio Consistorio.

El Ayuntamiento pretende acometer estos trabajos con carácter de urgencia, aunque la Corporación municipal se plantea en un futuro la recuperación de la fortaleza para usos turísticos. "Lo único que nos interesa por el momento es asentar las bodegas para que el castillo no se caiga", subrayaba José Antonio García.

De hecho, la situación se ha hecho insostenible, además, por los desprendimientos de grandes sillares que se reproducen con relativa frecuencia y que entrañan un grave peligro para las viviendas más cercanas al castillo.

Reforma íntegra

Aunque el objetivo más inmediato del Ayuntamiento es subsanar los problemas que están ocasionando los hundimientos de las bodegas, José Antonio García no descarta en un futuro la posibilidad de plantear la recuperación de la fortaleza para usos turísticos.

"La rehabilitación del castillo es una obra muy costosa, por lo que no se puede afrontar este proyecto en estos momentos", señalaba el alcalde de Ojos Negros. Un plan director del recinto amurallado, redactado hace tres años por el arquitecto Jesús Heredia, preveía una inversión de un millón de euros, partida en la que también se incluían unas excavaciones arqueológicas previas.

Ahora, la consolidación de las bodegas que perforan la base rocosa en la que se asienta la fortificación es la preocupación más inmediata de la Corporación Municipal.

Castillo-refugio

La fortaleza de Ojos Negros fue en el siglo XIV uno de los ejemplos más notables de castillo-refugio de la Comunidad de Aldeas de Daroca, que, con una extensión de unos 3.000 metros cuadrados de superficie, se erigió como un importante elemento de defensa en las guerras medievales entre Aragón y Castilla.

El recinto, catalogado por el Gobierno de Aragón como Bien de Interés Cultural, ha sufrido numerosas agresiones a lo largo de su historia hasta el extremo de transformar por completo su configuración original.

Primero, fue la iglesia parroquial, construida entre los siglos XVI y XVII, que supuso la destrucción de algunos lienzos de muralla, y después un cementerio. La gran extensión del recinto, situado en la parte más elevada del pueblo, propició, posteriormente, la habilitación en el siglo pasado de una plaza de toros y una piscina, en la actualidad en desuso. Esta última infraestructura siempre ha presentado problemas y grietas debido a que se levantó sobre terreno de relleno.

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