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Afición

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El maestro del Submarino Amarillo

El aragonés Julio Salinas trabaja en el área de Metodología del Villarreal CF formando a los entrenadores de la cantera.

Julio Salinas (izda.) y Carlos Renau (dcha.).
Julio Salinas (izda.) y Carlos Renau (dcha.).

Continúa ejerciendo de maestro, solo que ahora sus alumnos no son los niños y niñas del colegio San Vicente de Paúl de Barbastro. Sigue siendo entrenador, aunque no son los porteros del fútbol base del club rojiblanco sus pupilos ni tampoco los guardametas de las selecciones de la Federación Aragonesa de Fútbol. Julio Salinas (Barbastro, 1971) ha derribado la puerta que separa el deporte aficionado del profesionalismo. El Villarreal CF es su hogar desde la pasada temporada y, desde hace solo unos meses, la responsabilidad del área de metodología del club castellonense recae sobre sus hombros y sobre los de su compañero Luis Arnau. La formación de los técnicos y, por extensión, de los jugadores de la cantera amarilla depende en buena medida de un preparador aragonés.

En su currículum sobresale la licencia UEFA A de entrenador de porteros, que apenas comparten 32 personas en España. Un máster de la RFEF da todavía más lustre a su experiencia académica, pero  su verdadero valor no reside en un papel o en un diploma, sino en su pasión por el fútbol. "Uno intenta aprovechar todos los medios que tiene para aprender y al mismo tiempo intenta ofrecer lo que puede. El año pasado era un máster y este es otro máster. Las personas debemos estar en continuo aprendizaje y estoy en un buen sitio para ello", explica Julio, que fichó por el Villarreal al inicio del curso anterior para desempeñar funciones en los equipos benjamín A y alevín A.

Menos de un año después, el altoaragonés se emplea en un departamento que controla y trabaja codo con codo con nueve cuerpos técnicos de hasta seis personas. Desde el Villarreal B, de Segunda División B, hasta el conjunto infantil A. Su nueva vida transcurre entre los campos de fútbol de la Ciudad Deportiva y los despachos. "Visualizamos los entrenamientos y mantenemos reuniones con los cuerpos técnicos para ver los planes de acción que aplican con los jugadores y así poder analizar la evolución de cada uno de ellos", desgrana. El fin último, asegura Julio, se reduce a "construir al jugador y conseguir que emerja su talento".

En ese ciclo es vital la figura del míster y para que éste logre que los futbolistas alcancen los objetivos entra en juego la dirección de metodología. "Intentamos formar a los entrenadores para que a su vez sean capaces de hacer crecer a los futbolistas y desarrollarlos dentro de las características de cada uno de ellos", declara.

Entre esa prolífica cantera del Submarino amarillo, que mantiene convenio con el CD Oliver, figuran varios aragoneses. Diego Lázaro (Villareal B), Alejandro Millán (juvenil A), Javier Comeras (Roda) son algunos de ellos; pero es Manu Morlanes quien destila aroma de estrella. El centrocampista zaragozano ha regresado esta temporada a los terrenos de juego tras perderse gran parte del curso pasado por lesión. Julio reconoce que el ex del Real Zaragoza apunta alto: "Morlanes ha vuelto y al nivel del Morlanes que destaca en la selección española".

Renau, de jugar en el Monzón a entrenar en el Villarreal

Otra de las tareas de Julio Salinas deriva en la elección del personal del cuerpo técnico cuando se necesita. Carlos Renau ha sido el último en llegar. El también barbastrense y jugador del Atlético de Monzón hasta el pasado domingo, cuando se despidió en el partido frente al Illueca, se incorporó el lunes para trabajar en el benjamín C y el alevín C y ya ha comenzado ha impregnarse de los nuevos conceptos.

"Somos cuatro entrenadores y cada uno de nosotros, además de los aspectos coletivos, nos centramos en tres jugadores. Ponemos énfasis en qué deben mejorar para que cumplan los objetivos y vayan sacando todo su potencial". Acostumbrado a entrenar a conjuntos base de su localidad, el cambio supone para él un nuevo reto que ya disfruta. "La decisión fue fácil de tomar", comenta.

El joven, de 23 años, encara con ilusión su etapa en un club de élite al abrigo de un paisano que con absoluta humildad continúa impartiendo lecciones y que guarda un último recuerdo para el fallecido seleccionador femenino Miguel Ángel Tolosana.

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