Despliega el menú
Afición

Afición

La falta de acierto condena al Sabiñánigo

El RZD Aragón tira de efectividad para resolver un complicado partido.

Sabiñánigo: Sanz, Manglano, Giménez, Echevarría, Oliván (Roldán, 66), Osanz, Ainoza, Briz (Pérez, 81), Paules, Zamora y Gascón (Lardiés, 66).

RZD Aragón: Chueca, Delmás, Nieto, Karol, Zalaya, Bernal, Roy, Raúl Guti, Rotellar (Casaló, 89), Buenacasa (López, 59)y Aparicio (Villalba, 85).

Goles: 0-1, min. 15: Bernal. 0-2, min. 42: Buenacasa.

Árbitro: Barrio Menoyo. Amonestó a Manglano; Raúl Guti, Zalaya y Losin.

El cuadro de Dani Aso lo hizo todo en la tarde de ayer para derrotar al Deportivo Aragón, pero sus más de ocho ocasiones claras acabaron siempre fuera de arco defendido por Chueca. Por su parte, el filial adoptó una situación totalmente contraria, haciendo gala de una gran efectividad que le bastó para tumbar a un excelente rival que se llevó ayer una amarga derrota.

El cuadro blanquillo golpeó primero en su primera ocasión al recoger Jesús Bernal un rechace en el área y colocar el balón lejos de las manos de Sanz. Seguidamente, Osanz tuvo una oportunidad calcada, pero erró en su disparo y la mandó fuera. Toñín, pocos minutos más tarde, también probó sin acierto. El 'Sabi' siguió intentando, encerrando al Real Zaragoza, y el siguiente en tener el gol en sus botas fue Chema Zamora, el más activo de la tarde, con dos ocasiones ante Chueca que mandó por encima del larguero.

Guti puso a prueba a los oscenses con un disparo que Pablo desvió a córner, y poco antes del tiempo de descanso, una buena triangulación de la escuadra maña fue definida por Buenacasa para subir el 0-2 al marcador, dejando al Sabiñánigo muy tocado por lo visto hasta el momento.

En la segunda mitad, Paúles intentó recortar distancias pero Chueca metió una buena mano. Chema Zamora, de nuevo, tuvo un disparo cruzado claro que se marchó rozando el palo. Y al final, el gol no quiso entrar.

El Sabiñánigo ofreció una imagen muy buena ante uno de los conjuntos más poderosos, pero su falta de acierto le pasó factura dejándole el amargo sabor de la derrota.

Etiquetas