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Juan Adánez: "En Groenlandia nos estamos jugando el futuro del planeta"

Profesor de investigación del CSIC en el Instituto de Carboquímica, en el Grupo de Combustión y Gasificación, Adánez alerta sobre la necesidad de cumplir el Acuerdo de París 

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Adánez, a pie de obra en el Instituto de Carboquímica.
Francisco Jiménez

Me intrigan muchos datos relativos a su persona.

¿…?

El primero, su apellido.

Adánez.

Si el sufijo patronímico ‘-ez’ en español significa ‘hijo de’, Adánez quiere decir hijo de Adán, igual que Sánchez es hijo de Sancho, o Laínez hijo de Laín...

Así es, Adánez significa hijo de Adán.

¿El planeta Tierra se encuentra ahora como nos lo dejó Adán?

Si trasladamos el Adán bíblico al planeta Tierra algunos miles de años atrás, la Tierra se encuentra ahora peor a nivel ambiental a causa de la contaminación antropogénica y las emisiones de gases de efecto invernadero. En la era preindustrial, la atmósfera concentraba 280 partes por millón (p. p. m.). Ahora, 410. La temperatura del planeta se ha elevado 1,6 grados desde 1800. En el Acuerdo de París se subrayó la necesidad de limitar la concentración de CO2 a 450 p. p. m. para que la temperatura no suba de los 2 grados.

Donald Trump sale ahora con que quiere comprar Groenlandia a Dinamarca…

Trump quiere entrar en el reparto del Ártico. Estados Unidos ya compró Alaska a los rusos en el siglo XIX, además de la Florida a España.

Ya lo dijo Henry Kissinger: "Los países industrializados no podrán vivir si no tienen a su disposición los recursos naturales no renovables del planeta. Tendrán que crear un sistema de presiones que garanticen la consecución de sus propósitos".

El subsuelo del mar Ártico alberga petróleo, gas y minerales. Además, Groenlandia posee una gran reserva de agua dulce, bien imprescindible y escaso. Hay una capa de hielo de entre dos y tres kilómetros de espesor: alrededor de tres millones de kilómetros cúbicos de agua. Si se fundiera toda esta capa de hielo, el nivel del mar subiría siete metros. Es básico que Groenlandia continúe helada.

La estupidez humana puede acabar con el precioso planeta azul…

Ciertamente, en Groenlandia nos estamos jugando el futuro del planeta. A partir del año 2050 podemos encontrarnos con problemas muy serios. Habrá que cumplir a rajatabla el Acuerdo de París. De lo contrario, las catástrofes originarán migraciones, zonas más húmedas y más secas en el planeta.

La Amazonia arde, igual que Siberia se socarró el mes pasado. Hay países como Rusia a los que les puede beneficiar el cambio climático, deshelándose suelo que pasará a ser cultivable…

Su hipótesis no es nueva. Arrhenius, descubridor del efecto invernadero, ya dijo en el siglo XIX que dicho efecto podría suponer ventajas para su país, Suecia.

En Zaragoza, sin embargo, ustedes investigan para eliminar el maldito dióxido de carbono.

Investigamos en el Instituto de Carboquímica, concretamente en el Grupo de Combustión y Gasificación, para no emitir CO2 en procesos de generación de energía. Desarrollamos el proyecto ‘Chemical Looping’. Capturamos el CO2, se comprime y se transforma en estado supercrítico.

¿Supercrítico...?

Es un estado similar al líquido. Luego, lo almacenamos bajo tierra en acuíferos salinos a mil metros de profundidad.

Su grupo de investigación abandera la vanguardia mundial…

Solo el 1 % de los autores científicos más citados en el mundo reciben el ‘Highly Cited’. Nosotros formamos parte de ese 1% desde 2015.

Jerarquía mundial… Si en vez de ser científicos del CSIC, formaran parte de la Universidad de Zaragoza, habrían hecho temblar el ranquin de Shangai…

El grupo lo integramos Alberto Abad, Pilar Gayán, Francisco García, Luis de Diego y yo mismo. No perseguimos premios, sino hacer útil la ciencia para el progreso humano. Ahora mismo, el grupo disfruta de un proyecto europeo, y el Instituto de Carboquímica, de cuatro proyectos.

¡Qué lujo para Zaragoza y Aragón!

El tema es muy serio. Nos estamos jugando el planeta.

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