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ESPECIAL | Un año de suscripción digital: las noticias que tienes que leer

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Hace ya un año que arrancó el modelo de suscripción digital de HERALDO DE ARAGÓN y el número de personas que han depositado su confianza en nosotros no deja de crecer. Por eso, este especial está hecho para ti, suscriptor. Para darte las gracias por tu compromiso y recordar juntos una fotografía de lo que ha pasado desde el 22 de marzo de 2021, con sus reveses y sus alegrías, de lo que le importa a los aragoneses y de lo que esta comunidad ofrece. Pero también para todos aquellos que todavía no han dado el paso. Este es un pequeño muestrario de lo mucho que han podido disfrutar nuestros suscriptores, confiamos en que sirva para contagiarte del deseo de saber más, de informarte más, de leer más, y que termines uniéndote también a esta comunidad cuyo nexo de unión es nuestra tierra.

Esperamos que os guste.

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Somos Aragón

Aragón no sería lo que es sin su gente. Son muchos los aragoneses que han representado a la comunidad más allá de las fronteras: Francisco de Goya, Ramón y Cajal, Joaquín Costa, Carmen París, Teresa Perales, Luis Buñuel, Joaquín Murillo, Elena Rivera, Amaral... Aragoneses que dejaron su impronta y han sido un referente para esta tierra. Aunque no todas las historias que merece la pena contar van de la mano de la fama. Hay historias que pasan del anonimato al reconocimiento internacional, como la de Jesús Artigas, que se ganó el pasado mes de febrero el título de campeón olímpico de papiroflexia. Y otras, que tienen valor por su forma de enriquecer lo cotidiano, como la de Ángel de Arriba, bautizado como 'el ángel de las bicicletas' por los vecinos del barrio el Gancho zaragozano. Bien sea por su aportación a su entorno, por el reto superado o por los méritos reconocidos, Aragón está lleno de gente que se supera día tras día. 



La tierra que nos une

Pero lugares mágicos, en Aragón, hay muchos más. Cada viernes muchos de nuestros lectores viajan a través de nuestra newsletter gratuita de turismo, 'Descubre Aragón', a nuevos enclaves, paisajes y fortificaciones ante los que deleitarse y reciben recomendaciones de rutas que recorrer, actividades y hasta alguna propuesta gastronómica que puede convertir en inolvidable la próxima escapada.

Más allá de las fronteras

Apesar de que esta tierra se encuentra a más de 3.000 kilómetros del epicentro de una guerra que mantiene al mundo en vilo, los aragoneses se han solidarizado con el pueblo ucraniano de mil y una formas. La guerra ha hecho visibles muchos hilos que acercan sendos territorios: familias, negocios, historias. Hemos conocido la historia de Jesús Alvero y Natalia Demechnko, que esperan el regreso de su hija y sus nietas a España, tras lograr salir de Odesa. La de muchas familias, como la oscense Ramírez Lacort, que llevan años acogiendo niños y jóvenes ucranianos, y se preocupan por su bienestar. Y la de Jorge Lázaro, un estudiante aragonés que cursa 6º de Medicina en Kosice (Eslovaquia), y se ha apuntado como voluntario en uno de los refugios habilitados para acoger y atender a los desplazados que llegan cruzando la frontera. 

La cobertura de esta guerra deja frases tan punzantes como la que oyó uno de los españoles que llegaba a Madrid en el avión fletado por Exteriores a finales de febrero, de los labios de un sargento del ejército ucraniano intentando proteger a su hijo del campo de batalla: “Dame a mí el kalashnikov pero deja a mi hijo salir de Ucrania, es todavía un niño". También anécdotas con un sabor menos amargo, la teoría de que, entre las obras que Ucrania ha puesto a salvo en los últimos días para tratar de proteger lo más valioso de su patrimonio, podría haber una 'Maja' de Goya.

El impacto de la guerra en el bolsillo

Otra de las consecuencias de la guerra que sí nos ha alcanzado ha sido la subida de los precios de algunos productos, sobre todo electricidad y combustible. Tal y como advertía el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos en Aragón, "No se va a poder frenar una subida de precios generalizada". La subida de precios, sumada a temor a la escasez o carencia de algunos productos, ha hecho a muchos ciudadanos revivir el nerviosismo de los primeros días del confinamiento decretado al inicio de la pandemia, que derivó en compras masivas y estanterías de supermercados vacías. Solo que, esta vez, no es el papel higiénico una de las principales 'víctimas' de la compra compulsiva, sino artículos como el aceite de girasol, cuya importación tiene su origen en gran medida en Ucrania, y que desaparece de los almacenes mientras las instituciones llaman a la calma, los ciudadanos buscan artículos que sirvan como sustitutos y el país productor alerta de que la guerra podría causar una crisis alimentaria mundial.


Pandemia

A la situación anterior se suma la anhelada recuperación económica (que quizá haya que esperar más de lo previsto), que se anunciaba tras el colapso provocado por el acontecimiento que ha protagonizado nuestras vidas desde hace dos años: la pandemia. El covid trastocó la economía, pero también planes, familias y sueños, obligando a un mundo de dinámica acelerada a algo que nunca sospechó que haría: parar. Este especial recoge el rosario de retos que ha tenido que asumir Aragón para hacer frente al virus, desde el primer caso que se dio en Aragón en marzo de 2020, hasta la última ola de ómicron, que disparó la incidencia como ninguna hasta la fecha, pasando por la carrera hacia la inmunidad de grupo.

Más allá de los contagios y las bajas, la salud, el confinamiento y las restrictivas medidas hicieron mella en la dinámica de la comunidad e incluso cambiaron el paisaje. Algunas cosas, como las calles vacías, han vuelto a la normalidad. Otras, como los establecimientos que cerraron definitivamente, no. En la renovada plaza de Santa Engracia, en el centro de Zaragoza, luce desde 2021 un monumento en forma de lazo negro con dos Z simétricas, en recuerdo de las victimas de la covid-19.

15 de marzo de 2020. La calle Alfonso de Zaragoza vacía tras decretarse el estado de alarma.

Dos años de pandemia en Aragón, en 20 fotos

Resumimos a través de 20 imágenes los principales hitos en estos dos años de pandemia en Aragón: de las calles vacías y los aplausos en los balcones a la vuelta del ocio nocturno y el fin de la obligatoriedad de mascarilla en exteriores, sin olvidar los primeros vacunados.

La resistencia de la hostelería

El descenso de los casos de covid permitió poco a poco, y tras varios simulacros, no solo la reapertura de muchos establecimientos de hostelería, sino también la puesta en marcha de negocios que no pudieron arrancar en 2020 debido a la pandemia, y de otras numerosas nuevas apuestas que son producto de la valentía y creatividad de emprendedores aragoneses. Así llegaba el Cachopo Fest a Zaragoza, una iniciativa que demuestra que no hace falta ir a Asturias para probar un plato como este y que, además, la innovación está a la orden del día.

Cada vez proliferan más negocios que prueban nuevos sabores, fusionan cocinas o acercan a paladares maños los sabores de otras tierras. Uno de los bocados que más fama ha adquirido durante el último año es la tarta latina Tres leches, que se puede disfrutar en distintas versiones en algunos restaurantes, pastelerías, cafeterías y gastrobares. Aunque también los hay que vienen de fuera y se especializan en productos de aquí. Tanto, que se convierten en un referente. Ese es el caso de Jianjing Chen (que se hace llamar Miguel), el propietario del bar Los Ángeles, apodado cariñosamete "el chino de las anchoas", que ha hecho de esta elaboración su principal seña de identidad.

Mucho más que deporte

La estabilización de la curva y la relajación de medidas también permitieron que muchos eventos que se habían quedado parados volvieran a activarse. Y que el público regresase a los estadios. El 2 de mayo fue la fecha fijada para que 500 aficionados pudiesen volver a cruzar las puertas de la Romareda, tras las que se batirían el Deportivo Aragón y el Barbastro. Un campo sobre el que sobrevuelan planes que contemplan la posibilidad de nuevos emplazamientos. Pero mientras se concretan,  el Real Zaragoza ha celebrado ya su 90 cumpleaños. Y si hablamos de templos deportivos, Aragón cuenta con otra joya: el fortín del Casademont Zaragoza, el pabellón Príncipe Felipe, que solo en el presente ejercicio, ha visto seis de los ocho triunfos del equipo.

​Pero no todo es fútbol o baloncesto en la capital aragonesa, donde otras especialidades deportivas también han sabido encontrar su propio hueco:

Se (re)abre el telón

Poco a poco, conciertos ferias, celebraciones, viajes y eventos de diversa índole volvían a poner fechas sobre el calendario. Entre ellos, un acontecimiento que contó con la presencia en Aragón de los Reyes: el 275 aniversario del nacimiento de Goya, que se celebró en Fuendetodos, la tierra natal del pintor.

​También volvieron a abrir sus puertas lugares como el Plata, el cabaret más popular de Zaragoza, que la última vez que cerró (entonces por reformas) mantuvo la persiana abajo durante 16 años. Afortunadamente, la historia no se repite ni para este ni para otros muchos símbolos del ocio nocturno zaragozano, que ya han podido retomar su actividad, aunque atendiendo a los protocolos sanitarios.

Así era el Plata, el cabaret más popular de Zaragoza, en su primera etapa
El 3 de mayo de 1992, El Plata cerraba sus puertas temporalmente. Lo que iba a ser un cierre por unos cuatro meses para realizar reformas se prolongó durante la friolera de 16 años. Con motivo del aniversario, recordamos cómo era su interior y algunas de las últimas actuaciones que albergó. El 20 de junio de 2008, siete días después del inicio de la Expo, el café cantante abría de nuevo sus puertas con Bigas Luna como ideólogo.
Archivo Heraldo

entretenidos juegos



Daniela Cajías, directora de fotografía (izquierda), con Arantxa Ezquerro (vestuario) y la directora Pilar Palomero.

Así se reconstruyó en 'Las niñas' la Zaragoza de los 90

Se colgaron por la ciudad carteles publicitarios de la época o de conciertos de Niños del Brasil, se convirtió el instituto Miguel Servet en un colegio de monjas, se llenaron de laca los pelos de los figurantes o se recuperó el espíritu de hace 30 años de las camas elásticas del parque Pignatelli.



Quizá, dentro de unos años, otro director también utilice el poder del cine para recrear los acontecimientos que hemos vivido este año. Sea como sea, nosotros seguiremos dando cobertura a lo que sucede en esta tierra. 



Porque Aragón tiene mucho que decir,
HERALDO tiene mucho que contar.