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¿Qué es lo que no hay que hacer en una entrevista de trabajo?

El principal objetivo de una entrevista es convencer al entrevistador de que se es la persona adecuada para el puesto que oferta la empresa.

Obtener nuevos títulos es una buena forma de aumentar las posibilidades de encontrar puestos de trabajo.
Antes de acudir a una entrevista de trabajo debe conocerse bien las características del puesto al que se aspira.

Las vacaciones de verano están llegando a su fin y septiembre ya espera a la vuelta de la esquina. Para aquellos que acaban sus estudios, y no tienen intención de continuarlos, también comienza la etapa de empezar a buscar trabajo pero, a menudo, se desconoce como enfrentar este proceso.

No hay que olvidar que para poder empezar a formar parte de una empresa, hay que superar una entrevista de trabajo y convencer al entrevistador de que se es la persona adecuada para el puesto. Para ello, es fundamental evitar cometer una serie de errores que podrían afectar a la decisión final. Pero, ¿cuáles son los errores más frecuentes?Cinco errores comunes en las entrevistas de trabajo

Improvisar. Para que una entrevista salga bien, debe haberse preparado con antelación, desde la información relativa a la empresa hasta las respuestas a las posibles preguntas del entrevistador. Todo puede ser útil en el transcurso de la entrevista y, además, conocer bien el puesto al que se opta ayudará calmar los nervios. Vestirse de manera inapropiada. La apariencia es uno de los factores más importantes en una entrevista, a pesar de que muchos responsables de recursos humanos lo nieguen. Para elegir el atuendo adecuado lo mejor es conocer cómo suelen ir vestidos los empleados de la empresa para no desentonar, ya que si se lleva un atuendo muy llamativo, el entrevistador puede distraerse y no prestar atención a lo que se está contando. Exagerar la formación o la experiencia. Durante la elaboración del CV son muchas las personas que aseguran tener habilidades o competencias con las que no cuentan y, en caso de conseguir el trabajo, estas exageraciones o mentiras pueden salir a la luz más rápido de lo que se piensa. Además, si la persona de recursos humanos se da cuenta durante la entrevista de este error, solo servirá para que se lleve una mala impresión del candidato. No preguntar. Asumir que el entrevistador es quien manda es un grave error ya que, aunque es él quien dirige la entrevista, debe establecerse un diálogo cómodo. La naturalidad suele ser uno de los aspectos que más se valora y hacer las preguntas que realmente interesan, como por ejemplo cuestiones relativas al horario o al sueldo, ayudan a demostrarla. Criticar antiguos trabajos. Es inevitable que en una entrevista de trabajo se hable de la experiencia laboral y de las pasadas ocupaciones. Se puede comentar algún aspecto de otros trabajos con el que no se acabase de sentir cómodo o qué se habría cambiado, pero con las críticas fuertes solo se consigue crear una mala imagen de uno mismo.Ir al suplemento de formación.

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