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¿Qué complicaciones puede tener una circuncisión? El doctor Navarro contesta

El especialista de la clínica Quirónsalud de Zaragoza ha resuelto las dudas sobre Urología que los lectores han enviado a Heraldo.es.

Physician noting down symptoms of a patient
Quirónsalud responde a las dudas que los lectores han enviado al consultorio de Heraldo.es.
rawpixel.com

Internet es una fuente inagotable de conocimiento. Por eso, muchos usuarios recurren a él cuando quieren resolver sus dudas sobre salud, aunque no toda la información que puede encontrarse en la web es fiable. Para evitar confusiones, el urólogo Joaquín Navarro, miembro del equipo médico de Quirónsalud Zaragoza, ha contestado a las preguntas que los lectores han enviado al consultorio médico de Heraldo.es.

Para un diagnóstico más concreto, los especialistas recomiendan la visita a un profesional.

Hiperplasia

Pregunta del lector: Buenos días, tengo 48 años y a veces tengo dificultades a la hora de miccionar. Es decir, el líquido sale pero a intervalos, con esfuerzo y en menor cantidad. Y esto se repite unas cuantas veces al día. Pero no es algo que suceda de continuo, suele pasarme un día, por la noche preferentemente, pero luego parece que todo vuelve a la normalidad. Efectivamente, consultando por internet uno se alarma porque son síntomas que se relacionan con enfermedades graves. Muchas gracias.

Respuesta del doctor: La parcela de la urología que trata la alteración de la dinámica miccional se denomina urología funcional. Existe un amplio abanico de síntomas que nuestros pacientes pueden referir y estos pueden agruparse en dos grandes grupos: los síntomas obstructivos miccionales y los síntomas irritativos miccionales. Los primeros incluyen un caudal más débil, caudal entrecortado, dificultad para inicial la micción, goteo postmiccional, sensación de mal vaciado vesical, etc. Los segundos la urgencia miccional, la incontinencia, la nicturia (orinar por las noches), etc.

Según que paciente estás valorando en consulta, las sospechas diagnósticas son diferentes. Es decir, no se presumirá la misma causa para un varón que para una mujer, para un adulto que para un niño, si existen síntomas asociados o no. Independientemente de cual sea tu impresión diagnóstica, contamos diferentes pruebas y estudios complementarios que nos orientarán a un adecuado diagnóstico y una vez confirmado este, a su vez, el tratamiento que se le ofrece al paciente también será adaptado a cada causa.

Si nos ajustamos a los datos que nos relata el lector, tratándose de un adulto con unos síntomas de aparición intermitente de carácter obstructivo, dando por hecho que estamos ante un varón, la causa más probable sea la patología prostática. La información que se obtiene del enunciado de la pregunta se encasillaría dentro de unos síntomas claramente obstructivos (dificultad miccional, micción entrecortada, menor caudal, etc.). En el rango de edad en el que se encuentra el paciente no es el habitual y típico para presentar síntomas prostáticos, ya que el crecimiento de la próstata (hiperplasia benigna de próstata) suele afectar a pacientes más añosos. No obstante, todos los urólogos tenemos entre nuestros pacientes casos de varones que comienzan de forma más precoz a manifestar síntomas evidentes relacionados con alteraciones de su dinámica miccional por lo que no podemos descartarla por una cuestión de edad.

Cuando nos referimos en este caso a la patología prostática no nos referimos a la patología tumoral prostática, si no al crecimiento benigno de esta. La próstata cuando aumenta de tamaño, situación inevitable asociada a la edad, obstruye la salida de la orina a su paso por la uretra prostática ya que comprime este tramo del conducto, de ahí los síntomas que comenta el lector. Como otras patologías que podrían justificar las alteraciones del vaciado vesical estaría las originadas en la uretra (estenosis o estrecheces en la uretra en otros tramos diferentes a la próstata) pero no referiría síntomas intermitentes, si no que serían continuos y presentes en todas las micciones. También podríamos sospechar patología vesical (hipotonía vesical, vejigas con problemas para contraerse) pero es una alteración muy infrecuente y suele estar asociado a patologías neurológicas.

Es por eso que ante la descripción de los síntomas que comenta el paciente pensaríamos como primera opción en la hiperplasia benigna de la próstata. No se trata de una enfermedad grave ya que en la mayoría de pacientes queda en una situación incómoda que afecta solo a su calidad de vida sin repercusión a otros niveles por lo que nuestro lector debería estar tranquilo y no asustarse.

La recomendación es que sea valorado en una consulta especializada para la realización de una ecografía y analítica que confirme el diagnóstico y en función de la severidad de los síntomas comenzar un tratamiento farmacológico, pero insisto, sin pensar en patologías graves.

Circuncisión

Pregunta del lector: Me realizaron la circuncisión hace dos semanas, me dijeron que había salido todo bien, pero he orinado sangre dos veces desde la intervención, aunque es muy doloroso han sido casos aislados. ¿Debo asistir al médico o es algo normal de la recuperación?

Respuesta del doctor: La circuncisión es un procedimiento quirúrgico sencillo que consiste en retirar la piel del prepucio cuando esta no tiene la suficiente elasticidad para ser retraída y descubrir completamente el glande. Es el tratamiento quirúrgico de pacientes que presentan fimosis, ya sea congénita o adquirida.

Se trata de una intervención que generalmente hacemos de forma ambulatoria, es decir, sin necesidad de ingresar, y bajo anestesia local. Su duración suele ser de 30 minutos aproximadamente y la tasa de complicaciones es escasa, siendo las más comunes el sangrado, infección de la herida quirúrgica, dolor, etc. Pero, como se comenta, las complicaciones son muy infrecuentes y generalmente leves y suelen representar menos de 2-5% de las circuncisiones.

La intervención consiste en cortar circunferencialmente la piel del prepucio y retirarla y reconstruir la piel y la mucosa del pene bajo el surco balanoprepucial con unos puntos de sutura. En este procedimiento no se realiza ningún acto sobre la vía urinaria y desde el punto de vista anatómico, donde se realiza tanto el corte como la sutura queda un margen amplio de seguridad por lo que a nivel miccional o de la orina no es habitual que aparezca ningún tipo de síntoma. Ocasionalmente, la inflamación en el postoperatorio puede comprimir parcialmente la uretra y el paciente puede notar como el caudal es menor o no sale recto durante la micción pero el sangrado que refiere el enunciado no sería propio de las complicaciones típicas de la circuncisión.

Existen dos sangrados diferentes por la uretra: la uretrorragia y la hematuria, el primero es independiente de la micción y en el segundo la orina esta teñida con sangre.

La hematuria en el postoperatorio de una circuncisión es algo muy inusual y en principio debería ser estudiada y tratada de forma independiente a la cirugía. La hematuria intermitente con dolor durante la micción suele estar justificada por infección urinaria, es decir, no sugiere algo especialmente preocupante aunque debería ser tratada en caso de confirmarse, pero si es cierto que la hematuria es un síntoma que ha de estudiarse independientemente de la edad, sexo o antecedentes del paciente.

El consejo que le ofrecemos al lector es que indistintamente de la evolución de su circuncisión que le advierta a su urólogo que ha presentado estos episodios de hematuria para que lo estudie y trate adecuadamente ya que, a priori, no debería estar ni relacionado ni justificado con la intervención que le han realizado recientemente.

Prostitis

Pregunta del lector: Tras mantener relaciones sexuales con mi pareja, me aparecen unas pequeñas heridas en el pene (como cortes). ¿A qué se pueden deber? ¿Podría tratarse de hongos?

Respuesta del doctor: La situación que se comenta en el enunciado de la pregunta es totalmente compatible con lo que denominamos postitis. Por supuesto, es fundamental explorar a este paciente, comprobar la presencia de esas heridas y valorar cual es el aspecto de la piel del prepucio que puede justificar la aparición de estas lesiones.

Distinguimos entre diferentes tipos de procesos inflamatorios en la piel del prepucio (postitis) o en la superficie mucosa del glande (balanitis) o la combinación de ambos (balanopostitis). Son muchas las causas que pueden provocar este tipo de condición: infecciosas o no infecciosas. Es cierto, como sugiere el lector, que la infección por hongos, concretamente uno llamado cándida, es la causa más frecuente pero no es la única.

La razón que justifica esta patología es la alteración en la elasticidad del prepucio. Una piel del prepucio sana es una fina piel elástica que se adapta sin problema a aumento del perímetro del pene en la erección permitiendo su retracción sin tensión. Si un proceso patológico altera esta elasticidad,  sobre todo en la erección, la piel se tensa en exceso y se agrieta apareciendo unas heridas en forma de radios en todo el contorno del prepucio. Además, esas grietas, cuando cicatrizan, generan zonas de menor elasticidad también, entrando en un círculo vicioso que va engrosando la piel del prepucio cada vez más hasta provocar lo que llamamos una fimosis adquirida. En definitiva, progresivamente el paciente presenta una dificultad progresiva para retraer la piel, dificultando de este modo las relaciones sexuales, la higiene y en casos extremos, incluso dificultan la micción.

Las causas que pueden provocar esta patología incluyen las infecciosas (por hongos o bacterias), la exposición a determinados medicamentos o sustancias irritantes y multitud de procesos dermatológicos que en su última fase acaban generando esta situación (liquen, psoriasis, eccema, dermatitis seborreica, por citar algunos ejemplos).

El tratamiento dependerá de la causa que genera la balanopostitis. En caso de tratarse de hongos, suele ser suficiente el tratamiento tópico con antifúngicos y unas medidas higiénicas determinadas. Los corticoides tópicos también son muy utilizados en las balanopostitis originadas por otras causas no candidiásicas. Es decir, tras valorar la situación concreta de cada paciente se aplicará un tratamiento específico.

Muchos de los pacientes que presentan una balanoposititis, sobre todo aquellos en los que la situación se ha producido hace más tiempo y su piel ha sufrido lo suficiente para que con tratamientos tópicos sea irrecuperable, el tratamiento de elección es la circuncisión. La piel del prepucio puede presentar un aspecto pálido, grueso, sin elasticidad y agrietado que es indicativo de que el único tratamiento aplicable es la cirugía. Mediante una intervención sencilla, la circuncisión, esta alteración queda resuelta de forma definitiva. En conclusión, este paciente debería ser valorado para esclarecer cuál es la causa concreta y poder ofrecerle un tratamiento acertado.

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