Ojalá España palme en Eurovisión

Afortunadamente, hecatombes como esta se sustancian de forma sencilla –se le mete caña al disco duro, se clica la pertinente plataforma de contenidos multimedia, se cambia de canal o se apaga la tele-, pero aun con todo, ¡ay!, la que nos espera si España, un suponer, ganase el próximo sábado el festival de Eurovisión. ¡Gensanta, líbranos!, que diría el inolvidable Forges.

Si a todas horas andan en TVE dando la matraca con esa gelatinosa cancioncita de marras, y no digamos las horas y horas que han dedicado al famoso concurso del que ha salido la parejita nimbada que va a representar a España, incluidos los telediarios, que ya es el colmo del dislate, ¡qué será si en unos días le colocan al dúo no se cuántos points y sale ganador!

Pues eso: programas especiales, y más programas especiales, horas y horas de sirope, autobombo y platillo, ardor patriótico que dejarán al mismísimo Fraga, cuando Massiel ganó en el 68, convertido en una pequeña esquirla del propagandismo amarillista. Y luego, giras, regiras, entrevistas.., y quién sabe si audiencias en la Moncloa y hasta en la misma Casa Real, obviamente, con el consiguiente despliegue televisivo, como si de nuevo los antiguos Tercios de los Austrias hubieran doblado la rodilla a Europa. Naturalmente, todo ello en detrimento de otras músicas, de otros programas, de otros artistas, de otra cultura de más calado que la de una parejita cantando una nana parvularia.

Ya ocurrió en aquella primera edición del concurso de marras, cuando su ganadora fue a Europa a representar a España –con qué facilidad se fabrican encarnaciones colectivas– y salió como un miura al escenario. Estaban en juego, parecía, el honor hispano, nuestras esencias raciales, nuestra historia, nuestro orgullo…, o, parodiando a Sabina, el caballo del Cid Campeador, el brazo incorrupto de Santa Teresa, Viriato, Don Pelayo o el coño de la Bernarda.

Afortunadamente, los cielos vaciaron unos cuantos sacos de sentido común y España palmó, con el consiguiente rebote y los lloriqueos televisivos de aquel infausto presentador que ahora anda por los platós del corazón, pero bien palmada. Qué sopor, uno de los capítulos más bochornosos de la televisión pública española en toda su historia (por cierto, inventado por un conocido independentista catalán, que la pela es la pela). De la que nos libramos.

Este año, además, la cosa se ha puesto picajosa porque el joven que forma el dúo parece que tiene un pasado de coqueteo –si no de simpatía profunda- con el independentismo catalán y no ha tenido mejor ocurrencia que regalarle a su pareja femenina del dúo un libracho de un insufrible ¿cantante? y agitador de tres al cuarto en el que de forma desgalichada, sin gracia, mal escrito, sátira a flor de piel o mala leche entreverada, se cisca en la idiosincrasia española, en la cultura y en la música, a raíz de una hipotética gira de un dúo por diversas ciudades. Un simple pretexto para sacar de la mochila su herrumbroso ingenio y su mala baba contra lo español, que no en vano a él España se la suda y le da asco, como dijo tiempo atrás. El título es bien elocuente: ‘España de mierda’. Para colmo, la dulce chica del dúo ha dicho que tal adefesio es su libro amuleto. Y se ha montado el zapatiesto: en change.org andan recogiendo firmas para que no nos represente la parejita mientras otros andan en campaña para que se apague el televisor durante la comparecencia hispana.

Seré muy mal español, pero especialmente por lo primero a lo que me he referido, esto es, por la avalancha de triunfalismo patrio que nos vendría encima y sobre todo por las palizas televisivas que eso supondría, mejor que España, por higiene colectiva, se quede en cero points; que, aunque suene drástico y hasta ofensivo, ojalá palme. Y así en el cielo como en la tierra, TVE nos libere de triunfitos, agotadores especiales televisivos, comercialidad insufrible, locutores de la casa haciendo duetos y, por Dios, que los telediarios se dediquen a su cometido: a dar noticias, no a chorrear babosa propaganda.

Esta entrada fue publicada en Nacional. Guarda el enlace permanente.

11 respuestas a Ojalá España palme en Eurovisión

  1. woodyalle dijo:

    Me considero tan español como cualquiera que haya nacido en este bello y casposo rincón de la vieja Europa, pero eso no quita que podamos ser críticos con esas rancias costumbres y personajes que traen un nacionalismo trasnochado y apolillado. Valiente representación de la música patria que nos han buscado. Seguro que no había nada mejor. Y para colmo, metemos un poco de política por medio para aderezar la insulsa receta. Esa noche pincharé un LP de Jorge Pardo y soñaré que en España también se hace buena música…

    • Julio jendrix iglesias dijo:

      Si, vale, de acuerdo en todo. España en Eurovisión cero points. Pero en el próximo mundial de fútbol, también. Que estoy de sublimación de bandera y balcones como en una plaza de toros, hasta las pelotas (y no de fútbol, precisamente ).Y sonará también a Forges, pero “esto con Franco no pasaba”.

      • woodyalle dijo:

        Algo que sigo sin entender es esa algarabía popular más propia de tiempos oscuros y verbeneros en los que el Generalísimo escondía sus atrocidades entre driblings de Diestéfano y chicuelinas de Manolete, luciendo un patriotismo bananero. Futbolistas, folclóricas, toreros y arzobispos han sido y son estandartes floridos de banderolas y exaltaciones patrias. Todos en el mismo corral…

        • Julio jendrix iglesias dijo:

          Nadie como Triana lo plasmó bien claro en su portada de “Hijos del Agobio”. Es esa España la que nos tratan de volver a meter con calzador.

  2. Leucocito dijo:

    Hace tiempo que no veo Eurovisión, pero estos chicos me parecen unos “pasteleros” con una canción insulsa y haciendo “gracietas políticas” que estan fuera de tono.
    Yo me quedé en el La la la y poco más.

  3. Matías Uribe dijo:

    Notable éxito: España, cuarta. Pero por la cola. Número 23 de 26. Al menos, se rebajará el suflé -eso esperamos- de TVE y la matraca que ha venido dando durante este tiempo de OT y los preparativos eurovisivos. Por lo demás, lo de siempre en las últimas décadas: música pop basurienta en general, cuyo mayor símbolo fue la ganadora, la de Israel. Huele a tongazo hacker de primera. Por llamarme la atención alguna canción del basurero general, la de Estonia y su formato operístico, que aparte de darle al festival un toque diferente, mostró una gran voz. Eso sí es cantar, y no el tal Alfred, al que alguien debe convencer de que la voz no es lo suyo, aunque quién sabe si en su Cataluña independiente, de la que ha sido defensor ahormado, tiene más futuro.

    • michael laudrup. dijo:

      Las propuestas de Holanda y Austria también fueron interesantes por lo diferente, y de las que usaron su lengua autóctona Serbia y Grecia me gustaron también.

  4. Fredi dijo:

    Creo que te equivocas Matias. A mí. A decisión me parece muy acertada, puestos a hacer el ridiculo entiendo que manden a dos imbeciles ( sin ánimo de ofender) .

  5. Crisdemadrid dijo:

    Pues yo tenía una invitada en casa que es persona de gran cultura, embarcada, de hecho, en montar una editorial y no para de currárselo ni de leer; huye del concepto best-seller…espero que le vaya bien y logre vivir de esto, se lo merece. Pero resulta que le encantan estas cosas, el Hola, las bodas reales, los festivales…, así que no me costaba nada poner la tele e implicarme todo lo posible, como una forma de complicidad con ella.
    A medida que se sucedían las actuaciones yo alucinaba, pasé por la indignación con Francia -qué horterada, xD- por el deleite (lo admito) con Estonia -Austria también me gustó-, por la perplejidad con Azerbajan e Israel (pero esto no era un festival europeo?!) y hasta por la vergüenza ajena con España (pero de verdad esperan ganar con algo tan soso y poco original que hasta se repitió con no recuerdo qué otro país que también iba de parejita y tosto-balada que encima sacaron más puntos que nosostros?). Y cuando me entero por el sosainas del locutor de que la burda imitación de Beyoncé era una de las favoritas….Por otro lado, tampoco hay que ser un experto en relaciones internacionales para ver el conchaveo entre países, muy notorio especialmente con los europeos del este. En medio de esta basurilla el Chiquilicuatre fue un activista, sin duda. En fin, sacaron lo peor de mí; con lo tarde que acabó y yo no tenía sueño.
    La experiencia me resultó cómica y, sin embargo, volví a ella unos días después con sensación opuesta, cuando el desastre de Gaza mientras se inauguraba la embajada de EEUU en la ciudad donde dentro de un año se celebrará este bodrio.
    El gran Forges tiene una viñeta que demuestra su sensibilidad. Dice un personaje “has visto el último informe de Amnistía Internacional?” Y el otro responde: “No, lo he sollozado”.
    Un abrazo Matías.

    • Matías Uribe dijo:

      Da gusto leerte Chis. Y me alegro que cites la pieza de Estonia… En fin, lo mejor de todo fue que la derrota inapelable de la pareja española nos está librando ya de la previsible tormenta televisiva de la tele pública que nos hubiera caído. Y con ello, no es que yo reniegue de estos festivales e incluso de la música hortera que puedan dar en la pública, sino que eso no se contrapese con otras músicas y otros programas de mayor nivel. Lo que lamentablemnte no sucede. Y de ahí mi mal fario para el festival, que, vaya, se cumplió. Este año jugaré a la Lotería de Navidad un poco más. Vaya bueno por la Villa y Corte.

      • Crisdemadrid dijo:

        Saludos, Matias,
        Me temo que la lotería es menos predecible, pero haré como tú y me quedaré con lo positivo: en casa nos reímos un rato y nos bebimos una botella de cava y hasta buscamos en youtube los videos de Estonia y Austria, en especial la primera, de indudable calidad, sí.
        Musicalmente vendrán tiempos mejores, seguro, pero hasta entonces habrá que buscar refugio para resistir y este blog no es mal sitio.
        Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *