Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Heraldo Premium Web del suscriptor

PRODUCTO GANADOR

Los quesos de la provincia, en la élite mundial

Premios nacionales e internacionales y reconocimientos populares se acumulan en las empresas turolenses.

L. FRANCO/ A. RIVERA. TERUEL. Actualizada 29/10/2011 a las 22:38
3 Comentarios
Dos operarias trabajan en la elaboración de quesos Sierra de Albarracín.JORGE ESCUDERO

Los quesos de la provincia de Teruel, una industria joven cuya producción se disparó hace escasamente cuatro años, han empezado a hacerse un hueco en el panorama mundial, cosechando premios y calificaciones extraordinarias de calidad que los sitúan en la élite de estos productos agroalimentarios.


Los últimos galardones los acaparan queserías situadas en los dos extremos de la provincia: una, en La Fresneda, en la comarca del Matarraña; y otra, en Albarracín. La producción de ambas es tan dispar como lo son sus materias primas: la lecha de cabra, en el primer caso; y la de oveja, en el segundo.

En la fábrica de quesos Sierra de Albarracín ocupa un lugar destacado el galardón que la empresa recibió el año pasado en Birmingham (Inglaterra) que distinguió a una de sus variedades como el mejor queso del mundo en la categoría de queso de oveja semicurado de leche cruda, el producto estrella de la quesería.

"Aunque también producimos queso con leche pasterizada, la verdad es que nos gusta trabajar con leche cruda -señala el director de la empresa, Alberto Asensio-. Tiene más calidad porque transmite todos los matices de la alimentación de las ovejas".

Quesos Sierra de Albarracín han sido, asimismo, objeto recientemente de un nuevo premio en el concurso popular de Biescas (Huesca), pero en su corta trayectoria -el obrador abrió sus puertas en 2006- ya acumula otras muchas distinciones. Alberto Asensio tiene claro que, además de su calidad, un queso necesita reconocimiento, "y eso solo se consigue a través de los premios", puntualiza.

Para el director de esta empresa, el éxito de su queso radica en el origen de la leche de oveja -"constante y controlada", dice- y en la homogeneidad del producto. "Es necesario que todas las variantes sean iguales, como temperatura, humedad, tamaño del grano o punto de salazón; que se logre un equilibrio de las mismas hasta alcanzar un producto estable. La trazabilidad aporta constancia al queso", explica Alberto Asensio. El toque artesano lo proporciona el moldeo a paño, como se realizaba antiguamente.

En la empresa de Albarracín trabajan siete personas, cinco de ellas directamente en la elaboración de los quesos, y seis empleados más están en la granja de ovino. Su producción ha alcanzado en estos momentos los 65.000 kilos de queso de oveja, una cifra que todavía les permite seguir manteniendo un proceso de elaboración artesanal. Asensio asegura satisfecho que en los últimos diez meses se han incrementado un 50% las ventas, tanto a nivel nacional como internacional, lo que ha provocado que se hayan tenido que recortar pedidos, "porque no podríamos cubrir todos los suministros".

En el corazón del Matarraña

La granja artesanal Freixneda de Cabra, ubicada en la localidad de La Fresneda, también se ha sumado a la élite mundial de los quesos, al quedar incluido su producto en la selección del restaurante madrileño Poncelet Cheese bar -toda una institución nacional en la cultura de los quesos tanto españoles como del resto de Europa-, dentro de los cien bocados más apetecibles. A pesar de la sorpresa con que Juan Ramón Mata, quesero y propietario, ha acogido este honor, no se trata del primer reconocimiento que recibe su popular queso Cabriola.

De hecho, hace solo dos años fue elegido en Biescas como el mejor queso de todo Aragón. Pero su primer reconocimiento llegó en 2004, unos meses después de abrir su granja, al ganar la Muestra de Quesos Aragoneses. Un galardón que ya apuntaba un camino lleno de distinciones justo cuando se lanzaron a explorar los nuevos sabores que podía aportar el queso.

Mata se muestra muy orgulloso de todos sus quesos, a los que mima "como hijos" durante el proceso de fabricación. Pero destaca el Cabriola: "Es pequeño, de 100 gramos, de pasta semiblanda cremosa. En boca tiene recuerdos a plantas silvestres y frutos secos, con un gusto a cabra muy elegante". Para disfrutar aún más de la experiencia, recomienda comerlo con pan crujiente de sésamo acompañado de vino blanco.

Dice que su exclusividad se deja notar también en su temporalidad, ya que durante los meses de septiembre y octubre no fabrican quesos, "porque las cabras están pariendo y las dejamos descansar". Además, el Cabriola tiene una vida muy corta. "A los quince días de haber ordeñado ya está listo para consumir, pero a los 40 días ya empieza a perder sus propiedades y a adquirir un sabor demasiado agresivo". Mata reconoce que la crisis le ha hecho mella, "pero al ser un negocio pequeño, lo amortiguamos mejor" y reconoce que "los premios ayudan a hacer marca, a que te conozcan".



  • josefina 01/11/11 00:00
    felicidades para los artesanos del queso en teruel se fabrican muy buenos, esta feria del pilar ,plaza de los sitios feria artesania alimentaria probe dos quesos de tronchon oveja y cabra y eran buenisimos para repetir me alegro de sigan haciendo cosas de calidad ,me siento orgullosa como turolense josefina
  • GELSANO 30/10/11 00:00
    ES UN ORGULLO COMO ARAGONES QUE SALGAN NOTICIAS COMO ESTA , DOY ANIMOS A ESTOS EMPRESARIOS Y A MUCHOS OTROS QUE LUCHAN DIA A DIA PARA COMERCIALIZAR NUESTROS EXTRAORDINARIOS PRODUCTOS , YO EN LO QUE PUEDO SIEMPRE COMPRO PRODUCTO DE LA TIERRA , ANIMO A LOS PAISANOS A HACER LO MISMO .
  • PuntoHuesca30/10/11 00:00
    Totalmente de acuerdo con "GELSANO"! PuntoHuesca P.D. OLÉ, OLÉ Y OLÉ!





Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual