Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Heraldo Premium Web del suscriptor

Equis

Miguel Rodrigo Gonzalo Actualizada 15/04/2015 a las 17:35
Etiquetas
1 Comentarios

Se veían cada equis tiempo, cuando les apetecía, sin programarlo. En cada encuentro se repetían aquello de que eso no significaba nada, que no querían complicaciones, que ya eran mayorcitos. Nunca se veían más de una tarde o una noche, nunca dormían juntos, nunca pasaba nada que no tuviera que pasar. El sexo era notable y algo parecido a la felicidad se les instalaba en la medula espinal cada vez que estaban juntos.

Referencias familiares o confesiones íntimas, las justas. Un martes, él le dijo que le ascendían y que tendría que irse a Madrid. Se dijeron que no pasaba nada, que así era la vida, que lo bueno de la relación que habían tenido era que se podían despedir sin dramas, que eso era lo bueno de ser mayorcitos. Él tiene un puesto soberbio ahora y otra mujer ocasional, con la que se acuesta cada equis tiempo. Ella, casi un año después, sigue dando un rodeo considerable cuando sale del trabajo para pasar por delante del número 11 de la calle Don Jaime.

Lea todos los relatos que participan en el concurso.


  • Pris18/04/15 13:57
    De todos los que he leído me aventuro a decir que éste es uno de los mejores... la historia es clásica y "sencilla", pero la forma en que lo has narrado... lo has bordado :)





Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual