Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Heraldo Premium Web del suscriptor

Padre Pardo

Míchel Gracia Actualizada 04/04/2013 a las 17:01
0 Comentarios

Los dos chavales volvían al patio del comedor del gran colegio zaragozano cogidos de los hombros. Cierzo frío, soledad en las canchas. Algunos jugaban. Ellos, pequeños rebeldes, preferían el prohibido deambular bajo los pabellones de las clases. Y de repente, en una esquina, la sombra negra y sonrosada del Padre Pardo. El amigo de los niños.

—¡Hola, chicos! ¿No tenéis frío con esos pantalones tan cortos?

Inocentes, aceptan la invitación de su voz cavernosa y los lleva a su cuarto, su escondite.

—Es un licor de café que hago yo, ¿sabéis? Probadlo, probadlo.

No hay mucho sitio donde sentarse: la silla que ocupa el cura y un camastro. Se coloca mejor frente a ellos cuando han bebido y poniendo su mano suave, cálida, sonrosada en sus rodillas desnudas, les pregunta:

—¿Qué, ya notáis el calorcito?

Como dos boxeadores mal entrenados, vuelven a las clases de la tarde salvados por la campana del colegio.

El cura se irá a confesar.

Míchel Gracia

Haz clic para volver al suplemento del concurso de relatos de HERALDO.es







Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual