ECOLOGÍA

La clonación podría salvar de la extinción al rinoceronte blanco

Expertos de la Royal Zoological Society y de la Universidad de Edimburgo quieren preservar los genes de un rinoceronte en cautividad utilizando una técnica que mezcla sus células de la piel con embriones de un animal de una subespecie muy próxima.

En un esfuerzo desesperado por salvar de la extinción a uno de los animales más raros del planeta, el rinoceronte blanco del Norte, del que sólo quedan trece ejemplares en el Congo, científicos británicos quieren recurrir a técnicas de clonación.


Expertos de la Royal Zoological Society y de la Universidad de Edimburgo quieren preservar los genes de un rinoceronte en cautividad utilizando una técnica que mezcla sus células de la piel con embriones de un animal de una subespecie muy próxima, el rinoceronte blanco del Sur, del que quedan aún más de 11.000 ejemplares, sobre todo en Sudáfrica.

De ahí resultará una "quimera", es decir una mezcla de células de las dos subespecies, pero los científicos confían en que algunas de esas células produzcan el esperma y los óvulos del rinoceronte blanco del Norte, según informa el diario "The Independent".


Si el experimento da resultado, los biólogos confían en utilizar la misma técnica para salvar a otras especies cuyas poblaciones se han visto fuertemente mermadas por culpa de la caza y de la pérdida gradual de sus hábitats.


La técnica consiste en alterar algunos genes regulatorios, lo que resulta en una reprogramación de las células de la piel adultas para que, a partir de un estadio embrionario, puedan transformarse en alguno de los tejidos especializados del organismo, incluidas las células de la línea germinal que dan lugar al esperma o los óvulos.


El método funciona así: las células de la piel obtenidas del rinoceronte blanco del Norte se convierte en células embriónicas a las que los científicos dan el nombre de "células troncales inducidas pluripotentes" (iPS).


Éstas se insertan entonces en un embrión de rinoceronte blanco del Sur, donde se dividen y se mezclan para formar una quimera, es decir una mezcla de las dos subespecies.


Si las células iPS forman las células germinales de una quimera adulta, su esperma y sus óvulos serán efectivamente los del rinoceronte blanco del Norte cuyas células de la piel se utilizaron originalmente en la clonación.


Si eso no ocurre, el esperma y los óvulos serán los del rinoceronte del Sur.


Según Ian Wilmut, el director del equipo que clonó a la oveja Dolly y que forma parte del proyecto de investigación, la nueva técnica es más prometedora y práctica que el método que él utilizó en su trabajo pionero hace más de diez años.


El profesor Robert Millar, director de la Unidad de Ciencias Reproductivas del Consejo de Investigaciones Médicas de la Universidad de Edimburgo, que dirige el estudio, señala que "hay muchos animales africanos en peligro de extinción".


"Queremos proteger sus genomas, pero hay que proteger también sus hábitats", explica.


Esa unidad va a colaborar estrechamente con el zoológico de Edimburgo para desarrollar técnicas que puedan emplearse en la conservación de especies amenazadas como el perro salvaje africano, el lobo etíope o el hipopótamo pigmeo.


Según Paul de Sousa, especialista en células troncales de la Universidad de Edimburgo, todos los mamíferos parecen compartir los mismos genes que pueden manipularse genéticamente para reprogramar las células de la piel de forma que induzcan las llamadas células iPS.


Pero un científico advirtió a "The Independent" de que la técnica de las células troncales inducidas pluripotentes podrían ser utilizadas también por médicos sin escrúpulos para ayudar a parejas humanas a tener hijos, porque se ha demostrado la facilidad de su empleo en ratones sin apenas efectos secundarios aparentes.