Anuncios clasificados

RSS Síguenos en Twitter Síguenos en Facebook Síguenos en Google+ En tu móvil En tu email Web del suscriptor

Buscador de contenidos de Heraldo.es

ENIGMAS MOLECULARES

Química y adicción. Intolerancia artificial

Francisco Doménech| Actualizada 29/12/2011 a las 13:16     1 Comentarios

Despedimos este concurso que conmemora el Año Internacional de la Química con un enigma molecular protagonizado por una sustancia química cuya principal aplicación se descubrió por casualidad. Es el disulfiram, principio activo del Antabus, un medicamento muy versátil que se usa sobre todo para tratar el alcoholismo.

Los pacientes en tratamiento con Antabus reaccionan inmediatamente a la ingestión de alcohol con los síntomas de una gran resaca.

Los pacientes en tratamiento con Antabus reaccionan inmediatamente a la ingestión de alcohol con los síntomas de una gran resaca.. HERALDO DE ARAGÓN

POR CASUALIDAD
No es extraño en este concurso que tratemos un descubrimiento casual. Estos ‘accidentes’ son muy habituales en la historia de la ciencia. Lo extraordinario del medicamento que protagoniza nuestro último enigma molecular es que debe su principal uso a un efecto secundario muy desagradable, debido a la interacción con otra sustancia química muy común.

La historia del disulfiram (apodo del disulfuro de tetraetiltiuram) está llena de casualidades y viene de una época en la que los medicamentos llegaban al mercado tras algunos pasos que hoy nos resultan muy chocantes, casi de película. Esta sustancia fue descubierta en los años veinte y deriva de un compuesto usado en la vulcanización del caucho.

Durante la II Guerra Mundial unos investigadores daneses estudiaban la aplicación del disulfiram como medicamento para tratar infecciones de parásitos, en concreto gusanos intestinales. Jens Hald y Erik Jacobsen trabajaban en la empresa farmacéutica Medicinalco, donde existía la norma de que los científicos probasen ellos mismos los medicamentos que estudiaban, en busca de posibles efectos secundarios.

Esa práctica, que en las películas de ciencia ficción nunca acaba bien, en la realidad dio unos resultados inquietantes. Hald y Jacobsen comenzaron a tomar disulfiram cada día y, al poco tiempo,ambos coincidieron en que sufrían ataques de un fuerte malestar. No sospechaban la causa y solo sabían que los ataques solían producirse después de algunas comidas, pero no de todas.

Circulan varias versiones de lo que pasó después. La más cinematográfica nos presenta una escena en la que los dos investigadores se reúnen para cenar y discutir la causa de ese fuerte y errático efecto secundario, que producía enrojecimiento, taquicardia, náuseas y vómitos. Sin haber avanzado mucho durante la cena, decidieron tomarse un buen licor. Y fue entonces cuando se produjo el ‘momento ¡Eureka!’.

En este caso el alcohol fue una inspiración muy desagradable. A los pocos minutos de tomarse la copa, les sobrevino un nuevo ataque. Pasado el mal trago, les quedó muy claro que el disulfiram producía una intolerancia al alcohol. Revisando las notas de su autoensayo clínico, confirmaron su hipótesis: todos los ataques anteriores se habían producido tras comidas en las que habían tomado alguna bebida alcohólica.

Sin embargo, los dos investigadores no le dieron mayor importancia entonces a su descubrimiento. Años más tarde, en 1947, Jacobsen contó la anécdota a unos médicos y uno de ellos pensó en las posibilidades del disulfiram como tratamiento contra el abuso del alcohol. Así nació un medicamento, de nombre comercial Antabuse, que tuvo un rápido éxito. Hasta entonces, los intentos de tratamiento del alcoholismo no tenían base científica e incluían la hipnosis.

ASÍ FUNCIONA
Hoy sabemos cómo funciona el disulfiram. Nuestro cuerpo procesa el alcohol que ingerimos degradándolo con varias enzimas. En un primer paso se transforma en acetaldehído, un compuesto bastante más tóxico que el alcohol. El disulfiram bloquea la enzima que transforman el acetaldehído en el inofensivo ácido acético. Así se va acumulando el acetaldehído, que produce ese malestar fuerte y nauseabundo. Por eso, quien haya ingerido el medicamento, tendrá una rápida reacción al alcohol, en forma de una monumental resaca.

PRINCIPIO ACTIVO MUY VERSATIL

Conectando con su aplicacion inicial, aunque no la mas popular, el disulfiram ha demostrado su utilidad para tratar infecciones intestinales causadas por parásitos. No son gusanos, como los que trataban de combatir los investigadores que descubrieron la nauseabunda interaccion del disulfiram y el alcohol. Ahora este medicamento se utiliza contra parásitos microscópicos, en concreto protozoos flagelados como la Giardia, que causa una grastroenteritis muy común.

El disulfiram tambien es activo contra otro protozoo flagelado, Trichomonas vaginalis, que causa unas infecciones en el tracto urogenital, que son muy comunes y de transmisión sexual. Una vía común con el VIH, que nos lleva a una posible nueva aplicación del medicamento. En 2011 arrancó un ensayo clínico sobre la utilidad del disulfiram para erradicar las reservas de este virus en pacientes seropositivos, en combinación con otros medicamentos. Este estudio promete avanzar en el conocimiento de cómo podemos ayudar a nuestro sistema inmunitario a combatir el VIH.

Más allá de las potenciales aplicaciones, el disulfiram ya ha demostrado eficiacia para tratar un tipo de cáncer, en concreto un melanoma ocular en estado de metástasis. Y también hay ensayos clínicos en marcha sobre su uso en terapias contra el cáncer de pulmón y el de hígado.
 

MÁS INFORMACIÓN:

‘Cómo evitar la resaca’. La revista ‘Quo’ profundiza en los mecanismos de la compleja reacción fisiológica al alcohol.
‘Understanding alcohol’. Guía para profesores sobre los hechos y los mitos del alcohol y el alcoholismo.

 
  • Twittear
  • Recomendar
  • Tuenti
  • Menéame
  • Compartir
1 Comentarios
  • #1 Dr. Joaquín Félix Merino Ramonell 26/05/12 00:00

    Hace ya mas de 20 años de este descubrimiento. El problema radica que el fármaco que mas se asemeja a la aldosterona es la fludrocortisona fabricado por Merck (Astonin) pero hace años que no hay en las cooperativas farmaceúticas aunque sigue catalogado. Es importante reseñar que debe realizarse un aporte de potasio (K) por ejemplo un plátano cada vez que se toma si se usa a diario. De lo contrario puede sobrevenir una hipopotasemia grave.

Tu opinión nos interesa Tu opinión nos interesa
Se ha producido un error al enviar tu comentario.
Se ha producido un error al enviar tu comentario.
Su comentario ha sido enviado.






Ahora en portada


Pie
Enlaces recomendados
© HERALDO DE ARAGON EDITORA DIGITAL, S.L.U.

Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099

Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3290, Folio 156, Hoja Z-39438

Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Política de cookies


Grupo Heraldo
Comercialización de publicidad

Sitio comercializado por metha para publicidad regional

Sitio comercializado por cmvocento para publicidad nacional


Edición impresa

Versión en PDF

Portada de la edición impresa de Zaragoza