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Aventuras de verano / 42

"Para mí el mar es una necesidad"

La pasión de la actriz Ana Labordeta es el teatro, aunque ha aparecido en series como ‘Amar en tiempos revueltos’ y ‘Aída’ y volverá a hacerlo en ‘Galerías Velvet’.

Antón Castro. Actualizada 30/08/2013 a las 11:38
2 Comentarios
La actriz Ana Labordeta.PAULA LABORDETA

Ana Labordeta (Teruel, 1965) es actriz. El teatro es su pasión, aunque también ha aparecido en diversas series de televisión como ‘Amar en tiempos revueltos’, ‘Aída’ o ‘Acusados’; pronto volverá a la pequeña pantalla en Antena 3 y a la par prepara un nuevo montaje de Alejandro Casona. Reside en Madrid desde hace más de veinte años. Posee numerosos premios.

- ¿En qué anda ahora? ¿Dónde la veremos más pronto que tarde?
Ahora mismo estoy grabando para Antena 3 una serie que se llama ‘Galerías Velvet’ y si todo va bien en noviembre comenzaré los ensayos de ‘Los árboles mueren de pie’, de Alejandro Casona, producido por Juanjo Seoane y dirigido por Antonio Giménez Rico. También estoy buscando un texto junto a Alberto Castrillo, director aragonés, porque tenemos muchas ganas de trabajar juntos.

-Cuando se fue a Madrid, ¿había imaginado así su carrera? ¿Ser actriz ahora es llorar como diría Larra?

Ser actriz es vivir intensamente y por lo tanto hay lugar para el llanto, la risa..., aunque ahora, con los tiempos que vivimos, sobre todo es luchar por conseguir que no aniquilen la cultura.

-¿Qué suele hacer en verano?
Aunque soy de tierra adentro, el mar para mí es una necesidad, así que me quedo con el mar, siempre la mar. Y disfrutar de mi familia. A lo largo del año les echo mucho de menos, porque con mis hermanas tengo una grandísima complicidad y me recargan las pilas.


-¿Cuáles han sido el viaje y la ciudad de verano de su vida?
Al margen de los lugares de infancia, la Isla del Hierro. Estuve un mes entero en esa mágica isla en una casa alquilada frente al mar y fui inmensamente feliz. Mar, cielo y volcán.

-El verano está asociado a la infancia y a la adolescencia. ¿Se forjó entonces su vocación? ¿Cuáles son sus mejores recuerdos?
El reencuentro con los amigos. Después de un año sin vernos y casi sin comunicación volver a verlos es una de las emociones más intensas de mi vida. Es posible que en esos veraneos algo se forjara de mi vocación, porque hacíamos mucho el payaso. Días eternos para el juego y la imaginación.

-De radio, televisión o teatro, ¿de dónde es más Ana Labordeta?
Donde yo me he sentido más plena, más libre siempre ha sido en el teatro. Es aquí donde los actores somos dueños absolutos de nuestro trabajo. No hay montaje, cortes... sólo el espectador y nosotros. No hay sensación similar en ningún otro medio.

-¿Qué tiene la televisión que no tengan el teatro o el cine? ¿Por qué ha hecho tan poco cine?
La televisión te da mucha capacidad de reacción, de acción. Es muy rápida, siempre hay falta de tiempo y por lo tanto como actriz tienes que estar muy concentrada y con todos los sentidos alerta. También ofrece trabajar de una manera más sutil: sabes que tienes primeros planos, planos medios y en ellos una mirada lo puede decir todo. El teatro es siempre plano general y la manera de comunicar es distinta, pero lo importante que es tu preparación, estudio es igual en cualquier medio. Respecto al cine no sé qué decirte, porque tiene toda la razón: he hecho muy poco, ya me hubiera gustado hacer más, aunque fuera solo porque soy una gran cinéfila.

-¿Cuáles son sus canciones del verano y los conciertos de su vida?
El recuerdo más intenso que tengo es cuando nos metíamos en la cama mis hermanas, Ángela y Paula, y yo en Oropesa. Nuestra ventana daba a la bolera y mezcladas con el ruido de los bolos, caían todas las canciones del verano: Boney M, Miguel Bosé, Umberto Tozzi... Nos acunaban. Respecto a los conciertos soy claustrofóbica y los lugares con mucha gente me agobian, así que he ido a muy pocos.

-¿De qué se alimenta una actriz, qué estudia, cómo se prepara usted?
Una actriz se alimenta de la vida, de tus experiencias y, como los escritores, también de experiencias ajenas: somos muy vampiros en ese aspecto, por eso esta es una carrera larga y mientras el cuerpo aguante ahí estamos, tal y como dicen siempre nuestros mayores. No verás nunca un actor mayor que sea un mal actor. También la curiosidad es fundamental, la empatía me parece también imprescindible, saber colocarte en el lugar de los otros ayuda a poder entender mejor los personajes que luego vas a interpretar, y la ilusión y la frescura son para mí esenciales. Y cuidar tu cuerpo con ejercicio, buena alimentación. También cuidar tu voz, porque, aparte de nuestras emociones, experiencias, nuestra capacidad intelectual, sensitiva, el cuerpo es una herramienta igual o incluso más importante.

-¿Cuál sería el menú de un día perfecto?
Levantarme, como hice ayer, a las cinco y media de la mañana para ir a grabar. Luego un poco de gimnasio. Llegar a casa para pasear a mi perra y luego al teatro a hacer la función. Cuando es así, me siento plenamente feliz. Agotada, pero feliz. Y si te refieres a menú gastronómico, cualquier plato preparado por mi madre, Juana de Grandes. Es una magnífica cocinera.

-¿Cuál ha sido el gran personaje, real o de ficción, de sus vacaciones?
La mar con su misterio, su olor, sus colores, su sonido. Sin este personaje no tengo sensación de vacaciones.

-¿Cómo fue su primera vez?
En mi experiencia, en las primeras veces, ya sea sexo, teatro..., el nervio ha podido siempre, así que prefiero las segundas, terceras, cuartas... La experiencia todo lo enriquece.

-¿Cuál es la mejor o la más extraña anécdota veraniega vinculada a su profesión?
Hace años íbamos a estrenar ‘La Orestiada’ en Mérida, dirigida por José Carlos Plaza. El día del ensayo general ya en los saludos, al bajar unas escaleras, me rompí el pie. Me escayolaron y no pude estrenar en ese magnífico teatro. Tuve que decir mi texto metida en un túnel. Lloré desconsoladamente. Así que es una asignatura pendiente pisar esa tierra.

-Se cumplen ahora tres años de la muerte de José Antonio Labordeta, su padre. ¿Qué es lo que más echa de menos de él?
No es lo que más echo de menos de él: es que le echo de menos a él cada día.

-Han cerrado el Centro Dramático de Aragón, con lo que había costado abrirlo. ¿Qué reflexión le merece?
Lo que he dicho al principio: la cultura, en este país y en estos momentos, a los políticos les importa muy poquito. Por eso hay que aplaudir y apoyar a gente como Carlos Martín, María López, Joaquín Murillo, Alfonso Plou y a otros que se han embarcado en la aventura de gestionar un nuevo espacio teatral, el Teatro de las Esquinas, y también a todos los pequeños espacios que han aparecido en esta ciudad en los últimos tiempos.


  • Bertrand30/08/13 00:00
    No tenía ni idea de que Larra hubiera dicho eso de que ser actriz es llorar. Da gusto leer a personas así, no hay día que no nos ofrezcan aprender algo nuevo. Enhorabuena, Anton.
  • Ángel Portolés Navarro30/08/13 00:00
    genial entrevista, " luchar porque no aniquilen la cultura", " la experiencia todo lo enriquece".....dice tanto y tan claro, gracias Antón.





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