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Cine

'La isla mínima', crímenes y corrupción en un potente 'thriller' de Alberto Rodríguez

Tras el éxito de ‘Grupo 7’, el sevillano abre 
a lo grande la sección competitiva del 62 Festival de Cine de San Sebastián

Carmen Puyó 25/09/2014 a las 06:00
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Alberto Rodríguez, segundo por la derecha, con cuatro de los actores de su película.Juan Herrero / efe

El realizador sevillano Alberto Rodríguez se ha convertido con cuatro películas en uno de los autores más importantes y extraordinariamente sólidos del cine español. Debutó con ‘El factor Pilgrim’, siguió con ‘7 vírgenes’ y logró un éxito espectacular con ‘Grupo 7’, cine negro construido en medio de una Sevilla volcada en la Expo de 1992. Rodríguez le ha pillado el gusto al ‘thriller’, en el que a todas vistas se maneja con una habilidad impresionante, y por ello ha vuelto al género en su cuarto trabajo, ‘La isla mínima’, con el que ayer abrió, a lo grande, la sección oficial a concurso del 62 Festival de Cine de San Sebastián.

‘La isla mínima’ se desarrolla en los años 80 en la zona de las marismas del Guadalquivir. En una España que renace y trata de avanzar en la democracia, dos policías son enviados desde Madrid para investigar la desaparición de dos hermanas muy jóvenes. Los dos policías, muy diferentes entre sí, representantes de dos formas de hacer y, de alguna manera, de las dos Españas, comenzarán a investigar en una atmósfera cargada de silencios, de crímenes, de corrupción, en un mundo cerrado en el que todo el mundo guarda un secreto y tiene algo que ocultar.

Como sucedía en la estupenda ‘Grupo 7’, Alberto Rodríguez se va creciendo conforme discurre la historia, creando personajes protagonistas y secundarios de una gran fuerza. El cineasta no pierde nunca el sentido del ritmo, siendo este siempre intenso, atrapando al espectador tanto por el argumento que propone como por su estilo narrativo y el trabajo que realiza con sus estupendos actores. Rodríguez se rodea de nuevo de un reparto de grandes intérpretes, entre ellos, Raúl Arévalo y Javier Gutiérrez, que componen con soltura y credibilidad su papel como policías. También figura uno de los intérpretes jóvenes que más corazones ha comenzado a romper, Jesús Castro, el actor que me recuerda a Paul Newman y del que hace unas semanas se estrenaba ‘El niño’.

Con tan solo dos días de festival, es evidente que no se pueden hacer predicciones porque queda mucho cine por ver. Pero, de momento, lo que sí es seguro es que ‘La isla mínima’ y sus protagonistas se han convertido en una competencia muy a tener en cuenta por el resto de títulos a concurso.

François Ozon y Bille August

Además de la película española, la sección oficial también contó en competición con las últimas producciones de François Ozon y de Bille August. El realizador francés, que hace un par de años ganó la Concha de Oro por ‘En la casa’, ha regresado un año más al certamen para presentar ‘Une nouvelle amie’, una curiosa y entretenida comedia dramática en la que vuelve a abordar una historia centrada en las relaciones humanas. Claire, la protagonista, le prometió en el lecho de muerte a su amiga del alma que cuidaría de su bebé y de su esposo. Lo que no espera ella es el descubrimiento que va a hacer cuando un día va a visitar al viudo.

Y de relaciones humanas y de la muerte habla el danés Bille August en ‘Silent Heart’, en la que dos hijas tienen que asumir la decisión de su madre, gravemente enferma, de poner fin a su vida.

Y para hoy más cine español con ‘Autómata’, una película de ciencia-ficción hispano-búlgara, que ha dirigido Gabe Ibáñez y protagoniza Antonio Banderas. En el reparto también aparece la que entonces era su esposa, Melanie Griffith. 








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