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Caso Asunta

​Las pruebas desmontan la última versión de Porto sobre sus viajes a Teo y apuntan a mensajes y llamadas borrados

Las cámaras de Galuresa no la grabaron saliendo de Santiago tras haber dejado a Asunta: "Tendría que haber pasado sí o sí".

Europa Press. Santiago Actualizada 06/10/2015 a las 22:28
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Rosario Porto pincipal acusada junto a su ex marido, Alfonso BasterraEfe

La sexta sesión del juicio por la muerte de Asunta Basterra, que se ha prolongado este martes durante casi 10 horas, se ha centrado en desmontar a través de grabaciones de las cámaras la última versión sobre lo que su madre, Rosario Porto, hizo en la tarde de su muerte, el 21 de septiembre de 2013, la misma jornada en la que los investigadores apuntan a que los dos acusados borraron llamadas y mensajes de sus dispositivos móviles.

El punto álgido de la sesión de este martes ha sido la declaración del agente que analizó las cámaras de seguridad del recorrido que dijo haber seguido la madre de Asunta en la tarde de los hechos, quien ha asegurado que, de haber hecho lo que Porto declaró, las cámaras de la gasolinera de A Galuresa deberían haberla grabado en una segunda ocasión "sí o sí".

En la sala se ha aludido a la última versión dada por Porto sobre ese día -la aportada en el juicio--, según la cual fue la primera vez desde Santiago a Montouto con su hija, a la que trajo inmediatamente de vuelta a Compostela porque la niña quería estudiar. Después, la mujer asegura que volvió a Montouto a abrir las ventanas de la casa y desde allí regresó a Santiago para ir al Decathlon, algo que no hizo porque había dejado su bolso en Teo, lugar al que volvió de nuevo.

La misma cámara que en su momento permitió desmontar la versión de que Asunta no había ido a Teo -la de la gasolinera de Galuresa, en la salida de Santiago, en la que se ve a Rosario en su coche con la niña--, ha sido la señalada por el investigador por su relevancia también para el resto del recorrido.

En este sentido, Rosario dijo haber vuelto a Compostela desde Teo para dejar a Asunta en casa poco después de su primer viaje. Sin embargo, el investigador ha incidido en el hecho de que las cámaras de la gasolinera no volvieron a captar a la acusada de vuelta a Teo, a pesar de que ella dijo que había repetido ese recorrido.

El agente se ha mostrado seguro de que, si Rosario Porto hubiese regresado a Teo como dijo, esas cámaras la hubiesen grabado, dado que son "las más claras". "Ella a la vuelta dice que regresa por Galuresa. Tiene que pasar por Galuresa sí o sí, y en ese tiempo no pasa", ha señalado el testigo, quien ha ratificado que, en todas las horas que se visionaron "no hay ningún vehículo que pueda ocultar el Mercedes". "No hay ninguna duda de que no pasó", ha zanjado.

Por otra parte, sobre el otro acusado, Alfonso Basterra, ha confirmado que no aparecía de forma identificable en ninguna de las grabaciones obtenidas, aunque ha dejado la puerta abierta a que hubiese salido de casa y evitado las cámaras. "Si yo quiero que no me vea ninguna cámara en ese trayecto, no me ve. Lo único que tengo que incumplir son dos normas de tráfico", ha puntualizado.

Casi 10 horas

En la sexta sesión, que se ha prolongado durante 10 horas, Rosario Porto ha permanecido afectada y llorosa, mientras que Basterra ha continuado distante y airado. Ambos han roto a llorar cuando la sala ha visionado algunas fotos del cadáver de la niña.

Asimismo, el presidente de tribunal ha amonestado tanto a la abogada de Basterra como al de Porto. En el primer caso han sido las "preguntas impertinentes" el motivo de la intervención, mientras que el magistrado reprochó que Aranguren se refiriese como "hombre del semen" al hombre cuyo perfil genético coincide con el hallado en la camiseta de Asunta.

Alarma puesta

Entre otros datos, los agentes tuvieron en cuenta para investigar la desaparición de Asunta el hecho de que su madre asegurase que, a su regreso de Montouto, la puerta estaba cerrada con llave y la alarma de su piso puesta.

Tal y como contaron el lunes otros investigadores, los agentes recordaron a los padres en varias ocasiones la importancia de recordar todos los detalles y Porto les reiteró que Asunta se había quedado dentro de su habitación.

Ese dato, sumado al hecho de que la alarma estaba puesta hizo creer a la Guardia Civil la posibilidad de que la niña hubiese salido "por propia iniciativa" y se hubiese dirigido a la vivienda de Montouto a buscar a su madre.
No obstante, cuando los agentes propusieron ir a la casa de Teo, Rosario les aseguró que "no quería" ir allí. En aquel momento fue Alfonso Basterra el que se propuso voluntario para ir a la vivienda, por lo que la madre de Asunta cambió de opinión.

Cuerdas en una papelera

Una vez en la casa de Montouto, uno de los agentes que participaron en la inspección ha contado cómo Porto pidió ir al cuarto de baño y se dirigió escaleras arriba al del primer piso, a pesar de que había otro en la planta baja.

A un ritmo que el Guardia Civil ha calificado como "apresurado", la madre de Asunta subió las escaleras mientras los agentes le recordaban la importancia de no modificar nada en el lugar.

Sin embargo, y en lugar de entrar en el baño del pasillo, el agente ha contado que la madre de Asunta entró en una habitación, en la que pudo ver en una papelera un trozo de cuerda similar a los encontrados junto al cadáver. Al señalarlo, Porto intentó cogerla, pero fue interrumpida por el investigador, que dio aviso.

En la papelera, los investigadores encontraron además una mascarilla usada y varios pañuelos que, aunque la madre dijo que correspondían a hacía dos meses, estaban "húmedos".

Manchas en una camiseta

Agentes que inspeccionaron el cuerpo de Asunta en el lugar en el que fue localizado han contado como se aplicó "luz forense" sobre él y pudo determinarse la presencia de "manchas" de origen biológico en el cuello de la camiseta.

En un primer momento se dijo que este fluido podía ser semen, como "hipótesis de investigación", ya que es el "procedimiento habitual" cuando la fallecida es una mujer. No obstante, varios agentes han incidido en que la luminosidad no permite determinar si se trata de semen o de otro tipo de resto biológico.

También el jurado ha oído en sala la declaración de los agentes del servicio de Criminalística de la Guardia Civil que analizaron el coche de Rosario Porto y que detectaron manchas de "goteo" de una sustancia biológica en el suelo de la parte de atrás del vehículo, de donde también habían sido retiradas las alfombrillas.

Polvos blancos

Otro de los testigos que ha comparecido este martes fue el agente que habló con un grupo de profesores que "espontáneamente" se desplazaron hasta la comisaría de Santiago para hablar de un episodio de sedación de Asunta tras su muerte.

Según contó la profesora de violín y la directora de un centro al que acudía la niña, ésta había acudido en una ocasión ese verano "muy mareada a clase" y dijo a las docentes que "su madre le estaba dando unos polvos blancos" y que "llevaba durmiendo dos días".

Llamadas y mensajes

En la sexta jornada del juicio también se han analizado los mensajes y llamadas realizados por los acusados y la víctima.

Según se ha puesto de manifiesto, la hipótesis de la Guardia Civil es que los mensajes enviados los días 20 y 21 de septiembre de 2013 a través de la aplicación móvil 'Whatsapp' por los teléfonos de Porto y Basterra fueron borrados, pero no fue posible recuperarlos.

El agente encargado de este análisis ha sostenido que del móvil de Porto fueron borrados los listados de las llamadas salientes y entrantes hasta las 23,00 horas de la jornada del crimen, mientras que del ordenador portátil de Basterra se eliminaron más de 540.000 archivos de todo tipo, algunos de contenido sexual.







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