Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Heraldo Premium Web del suscriptor

Muerte digna

El caso de Andrea, un precedente para los menores con enfermedad terminal

El acuerdo entre la familia y el hospital ha sido posible por el cambio de criterio de los médicos que atienden a la niña.

Efe. Madrid Actualizada 05/10/2015 a las 20:10
Efe

El caso de Andrea, la niña gallega de 12 años que sufre una enfermedad irreversible y para la que sus padres reclaman una muerte digna, ha sentado este lunes un precedente en España después de que se haya decidido retirarle la alimentación y mantener la hidratación necesaria para permitir su sedación.

El acuerdo entre la familia y el hospital ha sido posible por el cambio de criterio de los médicos que atienden a la niña, que esta misma mañana han comunicado al juzgado de familia de Santiago que lleva el caso esta nueva posibilidad de tratamiento paliativo para Andrea.

Tras esa comunicación, el juzgado, que en julio había rechazado la petición de los padres y había amparado al servicio médico, ha emplazado a las partes a mantener una reunión, en la que finalmente han llegado al acuerdo, tal y como ha explicado el abogado de la familia, Sergio Campos.

Es la primera vez que un caso de muerte digna para una menor llega a la justicia y se resuelve de forma favorable a los deseos de la familia, aunque casos similares han trascendido a la opinión pública a lo largo de estos años.

En concreto, en Andalucía tuvo lugar en 2006 uno de los más conocidos, el de Inmaculada Echevarría, una mujer de 51 años aquejada de distrofia muscular progresiva, que llevaba casi diez años ingresada en el hospital San Rafael de Granada, y que expresó su deseo de morir.

La mujer solicitó de forma oficial, a la Delegación de Salud de Granada y al hospital, la retirada del respirador que la mantenía con vida, petición que fue avalada, en febrero de 2007, por el Comité Ético de la Junta de Andalucía y del Consejo Consultivo Andaluz.

Estos organismos consideraron que el caso de Inmaculada se encuadraba en un caso de limitación del esfuerzo terapéutico -un derecho reconocido en la ley estatal de autonomía del paciente y en la ley de salud de Andalucía- y no de eutanasia, práctica prohibida en España por el Código Penal junto con el suicidio asistido.

No obstante, a petición de la Orden Religiosa que gestionaba el hospital donde se encontrada, la mujer fue traslada al de San Juan de Dios (dependiente del servicio andaluz de salud) para que pusieran fin a su vida el 14 de marzo de 2007.

El caso de Inmaculada contribuyó a que la Junta aprobara en 2010 la Ley de Derechos y Garantías de la Dignidad de las Personas en el Proceso de la Muerte, convirtiéndose en la primera comunidad autónoma en legislar sobre la muerte digna.

Un año después a la aprobación de esta norma, Andalucía obligó al hospital Blanca Paloma de Huelva a retirar la sonda nasogástrica a Ramona Estévez, de 90 años, en coma irreversible tras un infarto cerebral. La mujer murió el 6 de septiembre de ese mismo año.

Otros casos muy mediáticos, algunos de los cuales han sido llevados a la gran pantalla, no han tenido el respaldo de la justicia por considerarlos eutanasia:

- 14 de enero de 1987: la niña bilbaína Mercedes Rodríguez Núñez murió a consecuencia de complicaciones derivadas de una neumonía. Desahuciada por los médicos desde su nacimiento, los padres habían solicitado que se le aplicara la eutanasia en repetidas ocasiones sin éxito.

- 26 de junio de 1991: el zaragozano José Manuel Soto falleció en su casa víctima de un cáncer en fase terminal, después de abandonar por voluntad propia el hospital donde le habían sometido a dolorosas pruebas médicas.

Catorce meses después de su fallecimiento, un medio publicó un documento póstumo de José Manuel donde reivindicaba el derecho de toda persona a una muerte digna y denunciaba la falta de información respecto su enfermedad irreversible.

- 12 de enero de 1998: el tetrapléjico gallego Ramón Sampedro falleció tras ingerir un preparado de cianuro que le habían proporcionado. Puso fin a su vida después de 29 años de enfermedad tras perder la batalla legal que emprendió en 1993 para que se le aplicara la eutanasia. Incluso, grabó el vídeo de su muerte para que las personas que le ayudaron en los preparativos no fueran penalizadas.

Sólo hubo una imputada en el caso, Ramona Maneiro, apoyada por las firmas de más de 13.000 personas que se culparon de la muerte, hasta que 20 meses después el caso fue archivado por falta de pruebas.

En enero de 2005, Maneiro reconoció que fue ella quien ayudó a morir a Sampedro suministrándole un vaso con cianuro que dejó a su alcance y que él se encargó de beber.

- 4 de mayo de 2006: el pentapléjico Jorge León, de 53 años, fue encontrado muerto en su domicilio de Valladolid, desconectado de la máquina que le mantuvo con vida durante seis años, desde que sufriera un accidente doméstico. El hombre solo tenía movilidad en los labios.

En septiembre de 2006, un juzgado de Valladolid decretó el archivo provisional de la causa.

- 12 de enero de 2007: Madeleine Z., una mujer francesa de 69 años aquejada de esclerosis lateral amiotrófica (ELA), se quitó la vida en su casa de Alicante acompañada por voluntarios de Derecho a Morir Dignamente (DMD), asociación que promueve el derecho de toda persona a disponer con libertad de su cuerpo y de su vida, y a elegir libre y legalmente el momento y los medios para finalizarla.







Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual