Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Heraldo Premium Web del suscriptor

Corea del Norte

Kim Jong Un ensalza su poderío nuclear en la inauguración del VII Congreso de los Trabajadores

Kim, vestido con traje oscuro y corbata, quiso con sus palabras reivindicar una vez más su conocida como política "byeongjin"

Efe. Pyongyang Actualizada 06/05/2016 a las 18:44
Kim, vestido con traje oscuro y corbataAgencias

El líder norcoreano Kim Jong-Un aprovechó la inauguración del VII Congreso de los Trabajadores, el primero en 36 años, para ensalzar las pruebas nucleares y de misiles del régimen.

"Este año nuestros militares llevaron a cabo la primera prueba de una bomba de hidrógeno y el lanzamiento de un satélite, impulsando la dignidad y el poder del país", aseguró el joven líder en un claro desafío a la condena casi unánime de la comunidad internacional por estas acciones.
El esperado discurso llega en medio de una etapa de fuerte tensión y un creciente aislamiento del régimen norcoreano tras su cuarta prueba nuclear de enero y el lanzamiento un mes después de un cohete espacial considerado un test de misiles.

El Consejo de Seguridad de la ONU castigó estas acciones con la resolución 2270, que impone al país fuertes sanciones financieras y comerciales, mientras EE.UU., Corea del Sur y Japón dictaron medidas punitivas adicionales de forma unilateral para tratar de ahogar la economía de su enemigo.


Kim, vestido con traje oscuro y corbata, quiso con sus palabras reivindicar una vez más su conocida como política "byeongjin" que consiste en impulsar a la vez el progreso económico y el desarrollo nuclear.

Los medios norcoreanos tardaron casi doce horas en retransmitir en diferido el discurso de unos quince minutos del líder que apareció en la Casa de la Cultura 25 de abril de Pyongyang junto a Kim Yong-nam, presidente de la Asamblea Popular Suprema, y Choe Ryong-hae, miembro del politburó del Partido de los Trabajadores.

El secretismo en torno al evento, cuya última edición se celebró en 1980, se mantuvo durante todo el día como suele ser habitual en Corea del Norte con cualquier información que implique a la familia Kim y las élites de poder.

El más de un centenar de periodistas extranjeros que se encuentran estos días en Pyongyang para cubrir el Congreso solamente pudo acercarse a unos 100 o 200 metros del recinto donde se celebra el cónclave político que reúne a 3.467 delegados.

La decoración estos días de la Casa de la Cultura, engalanada con enormes banderas y un enorme escudo del partido en su fachada, pone de manifiesto que es allí donde se celebra el Congreso, aunque la normalidad esta mañana en los alrededores era total.

La única excepcionalidad que se podía percibir en los aledaños era la estática presencia de algunos miembros de la guardia de seguridad del líder Kim Jong-un.

A pesar del desconocimiento absoluto de la agenda, los ciudadanos parecen estar muy al corriente de la cita, considerada uno de los acontecimientos políticos más importantes del país en décadas.

Kang Thae-bok, un militar retirado de 76 años, aseguró que espera que este VII Congreso sirva "para fortalecer aún más al Partido a pesar de las maniobras de aislamiento de los imperialistas acaudillados por EE.UU.".

Los expertos coinciden en que este evento político servirá principalmente para consolidar el liderazgo del joven dirigente que llegó al poder hace cuatro años y medio sin haber cumplido los 30.

En este sentido, Kang apuntó que está convencido de que el actual líder, el mariscal Kim Jong-un, es igual que sus antecesores y sigue practicando las mismas políticas de su padre y su abuelo que "dan prosperidad a nuestro país".

Precisamente el régimen ha involucrado a la población civil a través de la denominada "campaña de los 70 días" durante la cual los norcoreanos han trabajado sin descanso y aumentando su jornada laboral.

La agencia norcoreana KCNA revelaba hoy que la iniciativa ha sido un éxito que ha conseguido multiplicar la producción industrial en un 44 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.

El gran líder tuvo palabras de reconocimiento durante su discurso para "todos aquellos que en nuestro país han hecho lo posible para colaborar en el éxito del VII Congreso del Partido".

En este marco, el régimen quiso mostrar orgulloso a la prensa extranjera la fabrica de cables eléctricos 326 de Pyongyang, donde trabajan 1.000 empleados que ganan unos 300.000 wones mensuales (unos 50 dólares).

Las instalaciones del edificio de los años 60 muestran enormes carteles de propaganda en su interior donde se pueden leer mensajes como "materialicemos cabalmente las tareas programáticas presentadas por el mariscal Kim Jong-un en su mensaje de Año Nuevo".

El Congreso del Partido de los Trabajadores también está presente en la fábrica y en una de sus puertas se recuerda con una enorme pancarta que el evento debe servir para "abrir una era dorada de prosperidad".







Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Grupo Henneo