Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Heraldo Premium Web del suscriptor

Reino Unido

Isabel II ya es la monarca que más tiempo ha estado en el trono en la historia británica

Bate el récord de su tatarabuela, la reina Victoria.

Efe. Londres Actualizada 09/09/2015 a las 08:50
Etiquetas
Isabel II.Efe

Como soberana británica, Isabel II ha construido un reinado marcado por su negativa a opinar de nada, mucho menos de política, un silencio que le ha permitido consolidar una monarquía que no ha estado exenta de desafíos ni de críticas.

Isabel II supera este miércoles a la reina Victoria como la monarca que más tiempo ha estado en el trono en la historia británica.

A sus 89 años, la soberana disfruta de una gran popularidad, dentro y fuera de las fronteras británicas, y su imagen es sinónimo de estoicismo y compromiso con el servicio público.

Los 63 años y siete meses del reinado de Isabel II están asociados con su estilo de reinar: una mezcla de tradición, discreción y, sobre todo, capacidad para adaptarse a los cambios.

"Es muy difícil distinguir a la institución de la persona. Creo que la reina Isabel II ha sido un fenómeno y creo que ahora nos estamos dando cuenta de eso", dijo el profesor Philip Murphy, director del Instituto de Estudios de la Commonwealth, de la Universidad de Londres, en una entrevista con Efe.

Según Murphy, Isabel II ha sido una monarca tradicionalista que ha hecho un "trabajo extraordinario" al "suprimir sus propios puntos de vista y ser una figura que está por encima de la política".

"Creo que es un trabajo que cualquier otra persona lo encontraría imposible de hacer", añadió el experto.

Durante sus largos años de reinado, Isabel II jamás concedió una entrevista ni expresó opiniones, más allá de cumplir con sus funciones de Estado al repetir los discursos que le prepara su Gobierno, como los que pronuncia en el Parlamento.

"En los más de sesenta años de reinado, sus opiniones sobre la mayoría de las cosas son un enigma", dijo Murphy, quien consideró que en el Reino Unido hay una "clara" percepción de que mientras ella permanezca en el trono la monarquía está "segura".

Profesional como pocas y con la idea bien clara de que el que reina no gobierna, Isabel II utilizó el poder del silencio para afianzar una monarquía que se había tambaleado en 1936 cuando su tío, el rey Eduardo VIII, abdicó y, también, cuando la princesa Diana, exesposa del príncipe de Gales, murió en agosto de 1997.

A lo largo de estos años, la reina superó uno y otro escándalo, aplicando siempre la discreción y escuchando las opiniones de los demás, desde políticos hasta expertos en relaciones públicas.

"Creo que hubo puntos de peligro y desafíos para la monarquía. Cuando fue coronada en 1953, ella fue un poderoso símbolo de un Reino Unido que salía de la Segunda Guerra Mundial", afirmó Murphy, que consideró que los pasados años 90 fueron una "gran amenaza" para la supervivencia de la monarquía.

"La muerte de Diana fue un momento de peligro para la monarquía, pero, una vez más, la reina lo superó y en los últimos 10 y 15 años, la gente ha empezado a reconocer cuán extraordinario es que haya hecho este trabajo durante sesenta años", explicó el catedrático.

Para muchos expertos, Isabel II es símbolo de unidad nacional y compromiso, pues prometió de joven que se entregaría al servicio del país hasta su muerte, descartando por completo la abdicación.

Aunque por el momento las encuestas indican que los británicos no quieren un cambio constitucional en favor de una república, el futuro de la monarquía británica bajo el reinado del actual heredero al trono, el príncipe Carlos, es incierto.

En su empeño por opinar de muchas cosas, desde la arquitectura hasta la medicina alternativa, el príncipe de Gales ha dado a entender que su reinado será muy distinto al de su madre.

El príncipe ha sido centro de las críticas de la prensa al revelarse que intercambió cartas con miembros del Gobierno de Tony Blair entre 2004 y 2005, en las que el heredero al trono trataba de ejercer presión en asuntos como el medio ambiente o la sanidad.

Murphy opina que el príncipe se considera algo así como un "filósofo aficionado" por su interés en opinar de muchas cosas.

"Un monarca que habla en voz alta se vuelve político y está en una posición muy vulnerable", añadió el catedrático.




Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual

Grupo Henneo