La maternidad en Aragón hoy

Madres más mayores y con menos hijos

España ha pasado de ser un país de familias numerosas y extensas a otro de familias pequeñas y muy variadas (hijos únicos, madres solas, matrimonios mixtos de distintas nacionalidades, parejas homosexuales, familias adoptantes, parejas que se someten a tratamientos de fecundación, otras que recurren a 'vientres de alquiler' en el extranjero...). Las madres aragonesas han cambiado mucho en los últimos años, consecuencia de los cambios sociales y los avances médicos.

Los datos reflejan estos cambios en la maternidad y las familias. Las aragonesas son madres más tarde (la edad media de las primerizas es de 31,5) y tienen menos hijos (uno de media por mujer, frente a casi 3 en 1975). Nacen muchas más hijos fuera del matrimonio (un tercio de los nacimientos). Y hay muchas madres solas: separadas o que han decidido ser madres solteras.

Reproducción asistida

Una de cada seis parejas en edad fértil tiene problemas de fertilidad. Los médicos advierten de que cada vez se retrasa más la maternidad y la edad de la mujer es el factor más importante para conseguir un embarazo. En los últimos años se han extendido y perfeccionado los tratamientos de fertilidad.

La primera fecundación in vitro se realizó en Aragón en el hospital Miguel Servet en 1990. Ahora, se realizan más de 3.000 tratamientos de reproducción asistida al año en la comunidad (entre hospitales públicos y clínicas privadas). Las técnicas de reproducción también han aumentado el número de partos múltiples, que se ha incrementado un 42% en una década. En 2014 se registraron en Aragón 312 partos múltiples.

Adopciones y vientre de alquiler

Otra vía para ser madre o padre es la adopción, aunque la burocracia y las trabas de muchos países están dificultando esta opción. Las adopciones internacionales han caído en picado en Aragón en los últimos años. En 2015 se registraron 32 adopciones nacionales en Aragón y 28 internacionales.

Y un camino nuevo que están explorando muchas parejas o personas solas es la maternidad subrogada (popularmente conocida como 'vientre de alquiler'). En España está prohibida pero sí se permite inscribir aquí a niños nacidos por este procedimiento en otros países. Esta opción es cara y para algunos plantea dudas legales y éticas.

Testimonios

"Entre someterme a un tratamiento de fecundación o traer a un niño de otro país, lo tenía claro"

Lucía Calleja y Nacho Martí adoptaron a Raj, de la India.

Lucía Calleja y Nacho Martí tuvieron que esperar dos años "que se hicieron eternos" para ver a su hijo. Esta pareja afincada en Zaragoza adoptó a un niño indio, Raj, que ahora tiene siete años. "Desde que nos asignaron a Raj hasta que pudimos ir a recogerlo al orfanato de Calcuta pasaron dos años. Hubo problemas burocráticos y los trámites se alargaron", explica Lucía. Finalmente lo conocieron en persona el 28 de agosto de 2013 y llegaron con él a su casa de Zaragoza el 5 de septiembre de 2013.

"Adoptamos para ser padres y para ayudar a un niño"

"Quería ser madre. Entre someterme a un tratamiento de fecundación o traer a un niño de otro país, lo tenía claro. Decidimos adoptar para ser padres y para ayudar a un niño", afirma Lucía. Ambos son profesores de la Universidad de Zaragoza. En 2013 se realizaron en Aragón 38 adopciones internacionales, de las que 12 fueron de la India. El número de adopciones ha caído en los últimos años. En 2015 hubo 28 y en 2010, 101.

Raj va al colegio Hermanos Marx y se ha adaptado muy bien a la vida española. "Al principio el idioma era un obstáculo para comunicarnos. Él sólo hablaba bengalí y entendía algo de inglés. Pero al llegar aquí aprendió muy rápido. En octubre, un mes después de llegar a Zaragoza, empezó a ir al colegio. Repitió 3º de Infantil y ahora está en 1º de Primaria. Se ha adaptado muy bien, tanto en la familia, como en el colegio. Es un niño muy sociable, muy cariñoso y muy movido", cuenta su madre.

En dos años, Raj ha crecido más de 20 centímetros, aunque sigue siendo un chico muy delgado. "Come como una lima, todo le gusta", apunta su madre. Y cuenta varias anécdotas de la sociabilidad de su hijo. "Ahora nos conocen todos en el barrio", sonríe.

Lucía y Nacho tienen mucha relación con otras familias adoptantes. "A nosotros nos ayuda compartir experiencias. Y a los chicos les gusta verse y reconocerse. La gente les trata como iguales, pero ellos se ven diferentes. Un día me dijo: 'Mamá, ojalá hubiera nacido desde el principio en Zaragoza'", recuerda Lucía.

"Ojalá la maternidad subrogada se pudiera hacer en nuestro país, esperamos que se legalice pronto en España"

Susana y Joaquín son padres de una niña de año y medio que nació por 'vientre de alquiler' en EE.UU.

"Ojalá se legalice pronto en España la maternidad subrogada"

El 12 de enero de 2015 nació la hija de Susana y Joaquín. El parto se adelantó un mes y la pareja cogió rápido un avión a EE.UU. para conocer a su hija. La niña no nació en España, sino en un hospital de California, tras una gestación subrogada. Ellos no podían tener hijos, tras una enfermedad de Susana. Otra mujer gestó y dio a luz a su hija, por el procedimiento de maternidad subrogada (conocido como 'vientre de alquiler').

"Cuando nos avisaron, salimos pitando. Allí estuvimos unos 10 días para hacerle las pruebas médicas y resolver el papeleo. Al llegar a España la inscribimos en el registro civil de Tudela y en nuestro libro de familia, y le hicimos la tarjeta sanitaria. No hemos tenido ningún problema burocrático. La experiencia ha sido muy buena y se lo recomendamos a parejas que estén pensando ser padres por esta vía", afirma Susana.

Joaquín y Susana vivían antes en un pueblo de Zaragoza, y cuando nació su hija se trasladaron a Tudela, donde trabajan ambos. Ella es socia de un grupo de empresas de construcción y él tiene un gimnasio. "Estamos encantados. Nos ha cambiado mucho la vida, pero a mejor. Hay que organizarse para llegar a todo. La chica empezó la guardería en septiembre", cuenta.

Ellos recurrieron a una empresa de Barcelona que hace de mediadora para estos casos: VDA Fertility Consulting. "Hicimos un viaje a EE.UU. con otras parejas interesadas para ver las clínicas y conocer a las candidatas. Allí la maternidad subrogada está muy regulada y normalizada. Ojalá se pudiera hacer en nuestro país. Esperamos que se legalice pronto en España", subraya.

A ellos les ha costado el proceso 120.000 euros, sin contar los viajes. Mantienen contacto con la madre gestante, que tiene tres hijos y era la segunda vez que participaba en una gestación subrogada. "Para ellas es como un trabajo. Ayudan a otras personas y económicamente les viene bien", apunta.

En España, cada vez más parejas o personas solas están recurriendo a esta técnica para ser padres. Inicialmente eran personas homosexuales, pero ahora son en su mayoría parejas heterosexuales con problemas de fertilidad, según explican las asociaciones Gestación Subrogada en España y Son Nuestros Hijos, que luchan por que se legalice esta práctica en España. Ahora está prohibida, pero sí se permite a personas españolas que lo realicen en el extranjero y luego registren aquí a sus hijos.

Una de cada seis parejas tiene problemas de fertilidad

Se estima que en torno al 16% de las parejas aragonesas tienen problemas para conseguir un embarazo. Los médicos advierten de que el aumento de la edad de la mujer es un factor muy importante. Muchas parejas recurren a técnicas de reproducción asistida para conseguir la gestación.

En Aragón se realizan más de 3.000 tratamientos de reproducción al año (inseminación artificial y fecundación in vitro). También ha aumentado la congelación de óvulos: por motivos médicos (mujeres con cáncer que deciden congelar los óvulos antes del tratamiento con quimioterapia) o sociales (mujeres que quieren retrasar la maternidad).

El médico Salvador García, de la Unidad de Reproducción del Miguel Servet, resume los problemas de fertilidad y sus tratamientos.

Autores
P. Figols / Redacción de Heraldo de Aragón
P. Ostalé / Ilustración
D. García / Video
R. Torres / Diseño y maquetación