JORNADA LABORAL

¿Diría que, en general, las empresas y centros de trabajo en España dan muchas facilidades, bastantes, pocas o ninguna facilidad a sus trabajadores para compaginar su vida laboral y familiar?

Muchas facilidades

0.5%

Bastantes

10.8%

Pocas

60.1%

Ninguna

14.7%

NS / NC

13.9%
En su centro de trabajo, ¿diría que se dan muchas facilidades, bastantes, pocas o ninguna facilidad, para que los trabajadores compaginen su vida laboral y familiar?

Muchas facilidades

8.9%

Bastantes

38.2%

Pocas

36.4%

Ninguna

10.7%

NS / NC

5.8%
¿Podría decirme cuál es su jornada habitual de trabajo?

Jornada partida (mañana y tarde)

51.6%

Jornada continua (fijo mañana)

25.6%

Jornada continua (fijo tarde)

4.4%

Jornada continua (fijo noche)

0.7%

Horario en turnos rotativos mañana/tarde/noche

11.3%

Otro

5.8%

NS / NC

0.6%
¿Y está Ud. satisfecho con este tipo de horario o le gustaría cambiarlo?

Sí, estoy satisfecho

60.8%

No, me gustaría cambiarlo

35.0%

NS / NC

4.2%
¿Con cuál de las siguientes frases está más de acuerdo?

La conciliación de la vida laboral y familiar es un tema que deben resolver los trabajadores con sus empresas, y de poco sirve que intervengan los poderes públicos

21.3%

Los gobiernos deben adoptar medidas para que las empresas faciliten la conciliación de la vida laboral y familiar

64.5%

Ambas

9.1%

NS / NC

5.1%
¿Qué le parece la propuesta de que la jornada laboral con carácter general finalice a las 18.00 horas?

Muy interesante /necesaria

24.9%

Bastante interesante

40.7%

Poco interesante

18.2%

Nada interesante

14.3%

NS / NC

1.9%
¿Cree usted que esta propuesta sería aplicable en su trabajo?

Fácilmente aplicable /posible

56.3%

Bastante aplicable

20.8%

Poco aplicable

14.5%

Nada aplicable

8.0%

NS / NC

0.4%
¿Cómo cree usted que el cambio horario le afectaría a su vida personal, diaria, familiar?

Muy positivamente

10.1%

Bastante positivamente

38.7%

Ni positivo, ni negativo

29.6%

Algo positivamente

6.9%

Nada positivamente

4.4%

NS / NC

10.3%
¿Cree usted que el cambio horario le supondría un cambio de hábitos en el consumo de TV, espectáculos, salidas, etc?

Totalmente

14.7%

Modificaría bastante

50.2%

Modificaría algo

13.9%

Para nada

20.5%

NS / NC

0.7%
Ficha técnica de la encuesta
Ámbito Aragón
Universo Residentes de 18 y más
Muestra 450 Unidades
Método Entrevista telefónica
Muestreo Aleatorio simple para el elem. muestral con cuotas de sexo - edad
Nivel de confianza 95,5 % Siendo P=Q=0,5
Margen de error +/- 4,71 %
Fecha 18 de abril de 2016
Realización A + M

¿Cómo ha cambiado la jornada laboral en Aragón?

El debate sobre los horarios de trabajo y la conciliación ha vuelto a ponerse encima de la mesa después de que el Gobierno lanzara la propuesta de un acuerdo para fijar el fin de la jornada laboral a las seis horas.

Según la encuesta elaborada por A+M para Heraldo, un 60,8% de los trabajadores aragoneses están satisfechos con su tipo de horario, pero también un 74,8% considera que en los centros de trabajo se dan pocas posibilidades o ninguna para adaptar sus horarios y conciliar.

Lo cierto es que según Eurostat los españoles acabamos de media nuestra jornada laboral dos horas después que los italianos o incluso tres si nos comparamos con Alemania o los países nórdicos, y que la crisis, y especialmente la terciarización de la economía según sindicatos y expertos, también ha aumentado la disparidad de jornadas reduciendo en muchos casos las posibilidades de compaginar la vida laboral y personal. Los datos del Instituto Nacional de Estadística dicen también que los ocupados aragoneses trabajan hoy menos horas efectivas que antes de la crisis (12 menos al mes que en 2008), pero por contra han crecido las jornadas parciales, los horarios partidos, y el pluriempleo en Aragón.

El debate sobre la jornada partida

En Aragón, la votación en los colegios para elegir jornada continua para los más pequeños también ha acercado estas discusiones al plano de la Comunidad. ¿Facilita esto la conciliación en familias donde los padres trabajan en turnos partidos? ¿Es viable adaptar estos nuevos horarios a sectores como el comercio o los servicios?

Según la encuesta elaborada por Heraldo, un 51,6% de los encuestados trabaja con jornada partida (mañana y tarde). Hasta hace cinco años, el Ministerio de Empleo elaboraba anualmente un sondeo donde se preguntaba también por los tipos de jornada, y según sus resultados, en 2007, justo antes de empezar la crisis económica, este tipo de jornada comprendía al 42,9% de la población, casi un 10% menos que en la actualidad.

Una de las posibles causas de estas cifras se encuentra, en opinión de Alessandro Gentile, doctor en Sociología y profesor ayudante en la Facultad de Ciencias Sociales y del Trabajo en la Universidad de Zaragoza, “en el aumento del peso del sector servicios, con horarios más variables que en la industria, donde se suele trabajar por turnos continuos, y la precarización en general de muchos puestos de empleo”. En concreto, el sector servicios ha pasado de dar empleo al 61% de los ocupados de Aragón en 2008 a prácticamente el 70% en la actualidad, siendo además el generador de 9 de cada 10 contratos durante el año pasado muchas veces en actividades ligadas a la atención al público.

Más jornadas parciales y más pluriempleo

Hoy hay 11.000 aragoneses más con empleos a tiempo parcial que antes del comienzo de la crisis según la Encuesta de Población Activa. Y eso a pesar de que hay 80.000 personas menos trabajando. Un tipo de contrato que siempre ha estado más asociado a trabajadores jóvenes que buscaban un empleo para compaginar con sus estudios, pero que ahora no responde a perfiles tan claros.

Una prueba de ello es que el porcentaje de trabajadores que compaginan dos o más empleos se ha elevado con fuerza durante los últimos años hasta suponer en la actualidad la realidad de unos 18.300 aragoneses, según un informe elaborado el año pasado por Asempleo, lo que repercute en jornadas laborales “mucho más variables y extensas, porque el perfil del pluriempleado ha dejado de ser el del profesional cualificado que puede tener una actividad externa a estar copado por empleos que no requieren especialización”, explica Gentile.

Pese a que la destrucción de puestos de trabajo ha desdibujado la línea que hacía que los contratos por horas estuvieran más focalizados en los trabajadores de menor edad, Gentile, que ha elaborado varios estudios sobre cómo la crisis ha afectado a los más jóvenes, incide en que estos contratos están asentando unos perfiles profesionales de baja cualificación, que hacen que la rotación, y por lo tanto la inestabilidad, también sea una constante entre la población menor de 30 años que se ve obligada a retrasar algunas etapas de su vida, como emanciparse o tener hijos.

Los aragoneses realizamos más horas extras que la media nacional

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, los trabajadores aragoneses son de los que más horas extras realizan en España. Si la media nacional se situó a finales de 2015 en 0,63 horas extras por trabajador y mes, en la Comunidad esa cifra se eleva hasta las 0,75 horas, solo por debajo de catalanes y valencianos, que prácticamente doblan a la autonomía donde menos horas extras se realizan: Extremadura, con 0,38.

Eso en lo que respecta a las horas declaradas por las empresas, porque en las no registradas (y por lo tanto también impagadas o no compensadas) los datos son mucho más complicados de rastrear. Los dos sindicatos principales, UGT y CC.OO., denunciaron en febrero de este año que el aumento de horas extras no pagadas era “evidente” y que se debía a la “degradación del mercado laboral” y la “desregulación” de los contratos a tiempo parcial.

Los expedientes por contratos a tiempo parcial fraudulentos -es decir, contratos por horas que acaban siendo una jornada completa al sumar horas no contempladas- se han multiplicado por 10 en Aragón en los últimos años, pasando de 53 en 2013 a 568 en 2014.

La jornada laboral y los horarios en otros países

En España la jornada laboral es de 40 horas a la semana (ocho horas diarias), aunque en muchas ocasiones termina siendo mayor. Pero la productividad no equivale a las horas de trabajo y eso es algo que tiene asumido en algunos países.

Las horas de trabajo semanales no deben superar las 35, establecido por ley. Este sistema fue una propuesta del Gobierno de izquierda en el año 2000. La ley que fija las 35 horas semanales es aplicable a todos los empleados, a excepción de aquellos que cuenten con condiciones laborales especiales, como por ejemplo los gerentes de compañía, vendedores, conserjes o ejecutivos. de grandes compañías y los de poca responsabilidad. Los horarios habituales son de 8.30-9.30 a 17.30-19.00, si bien los trabajadores disponer de una hora para comer que puede no utilizar para adelantar la hora de salida.

La jornada laboral es de 40 horas semanales, aunque se puede mejorar por convenio colectivo. Existen excepciones en algunos sectores que se cubren por regulaciones específicas. El período mínimo de vacaciones anual es de cuatro semanas. Existen 12 fiestas nacionales por año.

Tiene una jornada de 29 horas semanales, lo que permite a los ciudadanos conciliar con su vida familiar y personal.

Ha sido el último país en adaptar en cambiar el número de horas a 35 semanales, con la convicción de que una jornada laboral de menos horas repercute en más productividad por parte del empleado.

Suma 34 horas laborables a la semana.

En este país se ha ido implantando, progresivamente y en diferentes sectores, la jornada de seis horas diarias. De hecho, quedarse en el puesto de trabajo más allá de las cinco de la tarde ni es habitual ni tiene sentido. Es más, puede interpretarse como síntoma de ineficiencia.

Normalmente, la jornada completa es de 40 horas semanales, y la parcial puede ser de hasta 30 horas semanales. El horario laboral suele ser de lunes a viernes desde las 9.00 hasta las 18.00, con una hora para comer y dos descansos de 15 minutos.

La jornada de trabajo regulada por ley son 40 horas. No obstante, los japoneses acostumbran a hacer muchas más. Las razones son dos. Una más altruista, que es la valoración que tienen del trabajo y el sentido de pertenencia a la empresa. Y otra más prosaica: las horas extra se pagan y se pagan muy bien.

Mientras la mayoría de los europeos acaban su jornada laboral entre las cinco y las seis de la tarde, por lo general en España se termina de trabajar a partir de las siete, en casi todos los sectores. Horarios que no se traducen ni en más ni en mejor productividad. Largas pausas para la comida y escasa flexibilidad hacen más difícil la conciliación de la vida laboral y personal de los españoles.

La Comisión Nacional para la horarios de trabajo más habituales Racionalización de los Horarios en España (ARHOE) ha estudiado los en los sectores de banca, servicios, oficinas, Administración, comercio e industria de Alemania, Bélgica, Francia, Finlandia, Italia, Luxemburgo, Reino Unido, Suecia y España.

La conclusión es que, a excepción de los centros comerciales, en casi la totalidad de los países europeos, la jornada laboral suele terminar entre las 17 y 18 horas, mientras que en España no se sale de trabajar antes de las 19. Tampoco es que se trabaje mucho más, es que el tiempo dedicado a la comida en Europa oscila entre los 30 y 60 minutos, y en España es de hora y media a dos horas.

Las nuevas tecnologías, que permiten en cualquier caso la prolongación del trabajo en casa, llevan camino de desterrar la idea tan española del presencialismo.

En ninguno de los países estudiados existe horario continuo o jornada intensiva y en los países nórdicos o Francia la flexibilidad de horarios es algo habitual. La UE aprobó una directiva sobre ordenación de tiempo de trabajo en 1993 en la que se establecen los derechos de los trabajadores en cuanto a jornada laboral y descanso. En 2008, se reformó la normativa y se aumentó la jornada laboral posible hasta las 65 horas a la semana, pero no se ocupa de horarios que, habitualmente se negocian en los convenios colectivos. La ley española de conciliación de vida familiar y laboral de 1999 se ocupa principalmente de las circunstancias laborales derivadas de la maternidad.

Autores
I. Muñoz y V. Millán / Redacción de Heraldo de Aragón
Rubén Torres / Diseño y maquetación
F. Martín / Video
Mapi Rodríguez y Elena de la Riva / Documentación