PACO GIMÉNEZ. Navaleno/San Leonardo de Yagüe
Ewerthon Henrique de Souza puede estar muy próximo a vivir su tercera cesión en 12 meses desde la disciplina del Real Zaragoza. El goleador brasileño, que el año pasado -por capricho personal de Víctor Fernández- jugó prestado en el Stuttgart alemán hasta enero y en el Espanyol en la segunda vuelta, podría salir esta vez rumbo al Málaga, equipo que ha regresado este año a la Primera División española, o bien al Olimpiacos griego que dirige el español Ernesto Valverde.
Las razones de su marcha se centrarían esta vez en motivos bien distintos al gusto del entrenador de turno (al contrario, Marcelino está muy contento con Ewerthon y le encantaría poder contar con él). El fundamento de su salida de la plantilla de Segunda es el altísimo coste de su ficha (2.1 millones de euros anuales) dentro de un plantel en el que Agapito pretende mantener a otras piezas de coste similar, en un esfuerzo supremo para subir a Primera en solo un año.
Se trataría pues, en caso de acometer la figura de una cesión, de soltar lastre momentáneo durante esta etapa en Segunda para poder recuperar al jugador el año venidero si todo saliese según las mejores previsiones (tesis que ha regido en la cesión de Matuzalem al fútbol italiano). El Zaragoza ha comentado con Ewerthon que no tiene la intención de traspasarlo definitivamente.
En la sede del Málaga, anoche tenían la impresión de que las posturas están ya bastante cuajadas y que todo es cuestión de horas, a pesar de que el tope salarial de la plantilla del cuadro malacitano se cifra en torno a un millón de euros y los emolumentos anuales de Ewerthon en el Zaragoza son justamente el doble. Según fuentes del cuadro costasoleño (el club zaragocista no da ni una sola explicación al respecto, como es hábito), el acuerdo entre las dos entidades se hallaría mediante el pago del club aragonés del 50% de la ficha del delantero.
Nada ha transcendido sobre si, en esta operación, Ewerthon ampliaría su contrato un año más con el Zaragoza (como hizo Matuzalem la semana pasada antes de irse cedido al Lazio) o si, por el contrario, se iría a préstamo a pesar de que solo le quedan dos años de contrato en vigor con el club blanquillo. En caso de que esa fuera la solución, el hecho de que el Zaragoza pagase una buena parte del salario de uno de sus primeros espadas en el apartado de nóminas por marcharse cedido no sería algo nuevo. La temporada anterior, Movilla se fue cedido al Murcia (en su último año de contrato vigente y sin posibilidad de retorno) y el Zaragoza se hizo cargo de un millón de euros de los 1,8 que cobraba el madrileño.
Olimpiacos, otra opción
En las últimas horas, al Málaga le ha salido una dura competencia para llevarse a Ewerthon y que puede dar al traste con las avanzadas gestiones que parecían haber encaminado al delantero zaragocista hacia Andalucía. El entrenador español del Olimpiacos griego, Ernesto Valverde, ha contactado con el entorno del paulista y con el propio Agapito Iglesias para ofrecerle al jugador un hueco en el ambicioso proyecto de los de El Pireo. El potencial económico de los helenos podría tumbar las aspiraciones malagueñas y variar el futuro de Ewerthon. Además de la opción de la cesión, en la que Olimpiacos podría correr con todo el coste a diferencia del Málaga, aquí se contemplaría incluso el traspaso definitivo.
"He hablado con Agapito y sé que el interés del Málaga por mí es muy grande, pero no sé nada más sobre cómo han transcurrido las conversaciones entre los clubes y mi agente (Gerhard Poschner) en las últimas horas", reconoció anoche Ewerthon en la concentración de San Leonardo de Yagüe. El brasileño también sabe de la opción griega. "El Zaragoza me ha hablado de esa posibilidad y me parece bien, siempre que a todo el mundo le interesen las condiciones", dijo Ewerthon.
Así pues, parece cada vez más cerca la marcha del punta de la plantilla aragonesa. El club desea aliviar la carga económica de sus nóminas, a Ewerthon no le apetece demasiado jugar en Segunda y existen equipos que le darían buena acogida durante el que se desea sea el único año en el infierno de la categoría de plata. La solución parece muy cercana.