CON sus declaraciones de ayer, afirmando que la economía española requiere, más que una reforma, “reformas” en plural, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, confirma que la propuesta del Gobierno Zapatero está por desvelar. Debido a la inseguridad generada por las anteriores actuaciones gubernamentales, es difícil saber si la ambigüedad es calculada o fruto del temor a despertar reacciones adversas. Sea cual sea el motivo, hay que insistir en que el Gobierno no puede seguir jugando a la indefinición, ni seguir pensando que la crisis se conjura solo con palabras. Los varapalos recibidos esta semana debieran tener como resultado que el Ejecutivo actúe con la decisión y claridad que le ha faltado hasta ahora. El ministro Corbacho anunció ayer que el Gobierno va a estar más pendiente de “trabajar que de comunicar”, aunque a la vez achacó a fallos de comunicación el rechazo a la propuesta de reforma del sistema de pensiones. Pero la urgencia es avanzar en medidas pensadas y consensuadas hasta donde sea posible, porque hay veces en que gobernar consiste en tomar medidas que no contentan a todos. Porque será el único modo de evitar que se repitan semanas político-económicas como la que acaba.
que esperabais de esta gente milagros o que
Creo que Iglesias tampoco lo tiene, y no tienen estudios superiores, ni siquiera medios, Patxi López, Montilla o Blanco. Lo que no cuestiona su inteligencia, pero sí su preparación.
El ministro Corbacho no tiene ni el bachillerato, carece de experiencia laboral cualificada y lleva viviendo de la política desde hace decenios desconociendo tanto en el plano teórico como en el práctico cómo funciona una empresa. No parece lógico que una persona sin la menor cualificación intelectual y profesional esté al frente de la principal tarea gubernamental que afecta a los ciudadadanos como asegurar el Estado del Bienestar y promover la creación de Empleo.