Cooperativa Ganadera de Caspe, en la categoría de pymes y el grupo hospitalario Quirón y Saica, galardón 'ex aequo' en la de grandes empresas, se hicieron ayer con el Premio a la Excelencia Empresarial en Aragón que concede el Instituto Aragonés de Fomento (IAF) dentro del Foro Empresa. Los empleados de las tres compañías llenaron la sala Mozart del Auditorio y el mayor estallido de alegría fue el de los caspolinos, que comenzaron a abrazarse y darse la mano cuando vieron que su presidente Joaquín Valen subía al escenario a recoger el galardón. "No se pueden imaginar lo que supone para nuestra autoestima el premio, para los que nos movemos en el medio rural", confesó el directivo al público, emocionado y sin dejar de mirar a la platea que ocupaban los empleados. En su discurso destacó el compromiso como principio que ha movido la cooperativa en estos 25 años de historia, sobre los que agradeció el trabajo del director general, Tomás Fillola.
Mucha emoción hubo también en el discurso de Pilar Muro, presidenta del grupo hospitalario Quirón, que afirmó que la compañía alcanzaba "un hito muy importante" con el premio. Pidió un aplauso para los verdaderos ganadores, "la gran familia Quirón".
Eduardo Aragüés, presidente de Saica, dejó a un lado la emoción para ser claro y centrarse en la "crisis económica terrible" actual. Así, afirmó que el premio se lo merecen todas "las empresas que están consiguiendo sobrevivir". Dedicatoria respondida con un fuerte aplauso por parte del público. El presidente de la papelera aseguró que esta crisis "se veía venir" porque "una parte del empresariado y de la sociedad estaba viviendo por encima de sus posibilidades". Para salir de esta situación apeló a una "vuelta a los valores", como el "espíritu de sacrificio, la ética, la honestidad y la humildad". Para Aragüés, la sociedad de bienestar "nos ha hecho mucho daño porque nos ha hecho creer que solo tenemos derechos". Una mentalidad con la que dijo que Europa "no tiene futuro a largo plazo".
Los premiados posaron en una foto de grupo con los finalistas del premio: System T&Z Formación, el grupo industrial Vicente Canales, Euronics España, Orienta Viaje y Eventos, Radio Huesca, Gerencia de urgencias sanitarias 061, el aeropuerto de Zaragoza y el Instituto Tecnológico de Aragón.
La foto más concurrida fue la de los socios del Club 400 que agrupa a las empresas que han cumplido las exigencias de la norma europea de calidad EFQM. Entre los 41 miembros, cuatro nuevos: Aberdare Cables de Comunicaciones, Metrolight, Multicaja y Servicios a distancia IBD.
Las Empresas están logrando sus objetivos y producir riqueza, a través de la cual los Trabajadores durante su vida laboral dar lo mejor, cuando no siempre se reconoce este valor. Las Empresas deben alentar a sus empleados / trabajadores, donde el trabajo y la división de la riqueza para todos los que están involucrados en el crecimiento de la Empresa, independientemente de su ubicación y no sólo los altos cargos. Los premios reconocen el equipo que ha participado siempre con responsabilidad y profesionalismo. Mis felicitaciones a todo el equipo de SAICA, que yo también soy parte en Portugal.
No creo que la política de gestión de recursos humanos que lleva Saica desde hace varios años sea merecedora de ningún premio. Y todos sabemos que sin los trabajadores no existirían las empresas.
"espíritu de sacrificio, la ética, la honestidad y la humildad". Con esos valores, la direccion de SAICA pretende dar la patada donde la espalda pierde su santo nombre, a trabajadores que si que han tenido esos valores durante muchos años.
El ex ministro de Economía Miguel Boyer aseguró ayer que España está "a punto de tocar fondo en la peor crisis desde 1945". En su intervención en la clausura del Foro Empresa, calculó que la recesión llegará a su punto más bajo "en el cuatro trimestre de este año o en el primer trimestre del año que viene". En la búsqueda de las causas que han llevado a esta situación no coincidió con los que la achacan a motivos irracionales. "La crisis no la ha causado un ataque de codicia excepcional" y pidió que se sea "más serio". En su opinión, las razones están en los "errores acumulados en el comienzo de la crisis". En la larga lista de motivos destacó el largo periodo de tipos de interés bajos, "decididos por la Reserva Federal e imposibles de evitar por los demás". Esta situación de dinero barato que se prolongó desde 2002 a 2005 dijo que "produjo un cambio de comportamiento", que reiteró que no se trataba de "un acceso de codicia súbito". En esa situación comenzó a ser "lógico" endeudarse "en una cierta medida", explicó. Sin embargo, consideró un error que se hubiera tenido una "confianza excesiva" en que las crisis eran "cosas del pasado". Este exceso de optimismo llevó a "infravalorar el riesgo de la inversión".
En la enumeración de errores Boyer incluyó las remuneraciones "blindadas de riesgo" a los ejecutivos financieros, que calificó de "elemento desastroso". Junto a ellas, la "desregulación de las prácticas financieras", con la confianza de que los mercados se autorregulan y que la bolsa refleja el valor real de los activos, algo que "ha caído en esta crisis". Tuvo reproches para las agencias de 'rating' por su actuación "poco rigurosa".
Con todo, prefirió "sacar lecciones" y no "despreciar lo que hemos venido haciendo hasta ahora", en una actitud que calificó de "masoquismo excesivo" español.