RSS
Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
En tu móvil
En tu email
Web del suscriptor
// Mostramos la fecha actual $dia = date("w"); switch($dia){ case 0: $dia_texto = "Domingo"; break; case 1: $dia_texto = "Lunes"; break; case 2: $dia_texto = "Martes"; break; case 3: $dia_texto = "Miercoles"; break; case 4: $dia_texto = "Jueves"; break; case 5: $dia_texto = "Viernes"; break; case 6: $dia_texto = "Sabado"; break; default: $dia_texto = ""; } $dia = date("n"); switch($dia){ case 1: $mes_texto = "enero"; break; case 2: $mes_texto = "febrero"; break; case 3: $mes_texto = "marzo"; break; case 4: $mes_texto = "abril"; break; case 5: $mes_texto = "mayo"; break; case 6: $mes_texto = "junio"; break; case 7: $mes_texto = "julio"; break; case 8: $mes_texto = "agosto"; break; case 9: $mes_texto = "septiembre"; break; case 10: $mes_texto = "octubre"; break; case 11: $mes_texto = "noviembre"; break; case 12: $mes_texto = "diciembre"; break; default: $mes_texto = ""; } echo $dia_texto.','.date(' d ')." de ".$mes_texto." de ".date('Y'); ?>
Carlos Jiménez Méndez buca con urgencia un empleo. Boliviano de 33 años, se siente integrado en Barbastro.
Carlos Jiménez lleva cinco años en Barbastro..
Carlos Jiménez Méndez nació en Bolivia hace 33 años, se casó a los 23 y tuvo a su hija Karyme, de 9 años, poco después. Allí hizo la licenciatura en Administración de Empresas y, en junio de 2005, terminó la tesis. Él y su mujer habían decidido poco antes lanzarse a la aventura y emigrar a España, donde pensaban forjarse un futuro mejor para ellos y su hija. Primero se trasladó su esposa, y a los diez meses, concretamente, en agosto de 2005, lo hizo él. Ahora, la familia reside en Barbastro.
"Las cosas son muy diferentes a como te las cuentan. Cuando llegué, me topé con una pared muy grande que todavía hoy me cuesta atravesar", explica Carlos, que lleva más de tres años tratando de homologar su titulación en España. "Los últimos documentos que me pedían los entregué en diciembre de 2008, pero todavía no me han dicho nada. Y en las entrevistas, si no acredito que tengo ese título, no se creen que tenga estudios", indica.
Llegó sin papeles, como muchos otros inmigrantes. "Al principio, haces trabajos de todo tipo, coges lo que sale: he cuidado de abuelos, los he acompañado por la noche en el hospital, también he hecho chapucillas...", recuerda. "Muchas personas me han dicho que no sueñe con trabajar de lo que he estudiado. 'Si para los españoles es difícil, para ti más', me dicen", cuenta entristecido Carlos.
Hace un año, obtuvo por fin los papeles a través del contrato de su esposa. "Ella consiguió la tarjeta de residencia a los tres años de venir a España por arraigo y con un contrato de trabajo. Poco después, sacamos la mía por medio de la suya. En todo momento, estuve orientado por unas trabajadoras sociales y por Cáritas", cuenta.
Carlos pensó que con los papeles en regla, sería más fácil encontrar trabajo. Nada más lejos de la realidad. "Llevo un año totalmente legal y no me ha salido nada", lamenta. De hecho, apunta que algunas personas le han ofrecido trabajo sin contrato. "Yo entiendo que algunos días puedas estar de prueba, pero lo que no voy a aceptar es que me exploten o estar sin contrato, porque si me pasa algo, el que más pierde soy yo", explica Carlos. "El problema es que siempre habrá alguien que esté dispuesto a hacerlo", añade.
Carlos admite que todavía hace alguna chapucilla para sacarse un dinero extra, ya que con el sueldo de su mujer les alcanza justo para llegar a fin de mes. "La gente se piensa que venimos a trabajar aquí y a enviar los ahorros a Latinoamérica, pero a muchos nos llega justo para subsistir", señala.
No se plantea volver a Bolivia
Aunque a veces se ha arrepentido de haber venido a España, no se plantea volver a Bolivia. "Allí tendríamos también que empezar de cero", cuenta. En cambio, aquí están totalmente integrados, incluso la familia al completo participa en la cofradía del Descendimiento de su localidad, que celebra sus fiestas en estas fechas.
En España solo vive un familiar suyo, ya mayor, de forma que no tienen a nadie con quien dejar a su hija. "Ese es otro problema, porque no puedo coger un trabajo de fin de semana, ya que mi esposa trabaja en una residencia y a veces también le toca sábados y domingos, y no podemos dejar sola a la niña", explica Carlos. En breve, le expira la tarjeta de residencia. "Voy a intentar renovarla, pero me urge encontrar un trabajo, de lo que sea. Por el momento hay que ir tirando", dice.
¿Te ha interesado la noticia?Sí(54 %)No(46 %)
Cargando...
Teléfono 976 765 000 / · Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: A50001973
Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza, con fecha 25-Junio-1909, Tomo 7 del Libro de Sociedades, Folio 435, Hoja 570, Inscripción 1ª
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual