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Real Zaragoza

Herrera abronca a los jugadores del Real Zaragoza con exabruptos

El técnico azota el orgullo de la plantilla al final del ensayo de este jueves, que no fue de su gusto.

Paco Giménez. Zaragoza Actualizada 27/09/2013 a las 13:02
2 Comentarios
Paco Herrera, abronca enérgicamente a sus jugadores al término del entrenamiento de ayer en la Ciudad DeportivaARAGÓN TV

Banderillas negras. Cartuchos de sal. Aceite de ricino. Estímulos hirientes, castigos morales a base de exabruptos para hacer recapacitar. Esta es la última y novedosa medicina aplicada este jueves por Paco Herrera en el entrenamiento del Real Zaragoza para mentalizar a sus jugadores de que, o varían radicalmente su solvencia en el juego, o el equipo está abocado al fracaso a muy corto plazo.

Después de una hora y tres cuartos de duro e intenso trabajo físico y técnico, donde Herrera se había comportado con la normalidad habitual de cualquier día ordinario, el técnico zaragocista dejó para la posteridad un minuto y medio glorioso justo antes de que la plantilla se marchase a la ducha.

Insatisfecho por lo que vio durante la sesión en muchos de sus pasajes, el entrenador llamó al centro del campo a sus muchachos y, repentinamente, comenzó a arengarles a voz en grito ante la estupefacción general en todos los presentes en la Ciudad Deportiva. «(...) Falta carácter, falta garra, falta interés. ¿Eh? (...)», espetó retador, entre tacos, en una primera andanada, mirando en redondo a toda la plantilla.

«Como no juguéis juntos, como no juguéis de verdad...», prosiguió enervado hasta concluir con una nueva palabra malsonante, elevando un punto más su peculiar voz y agitando los brazos entre el silencio cortante que rodeaba el campo de entrenamientos.
«Os lo digo porque es lo que falta, (...). Hay que sacar el alma de dentro. Hay que querer ganar (...). Va, vámonos», concluyó mandando a la ducha a los jugadores, ya con su enfado al límite de decibelios y con la plantilla asustada ante una bronca impensada que, por supuesto, no tiene precedentes desde que la pretemporada comenzó a mediados de julio.


(Más información en la edición impresa de HERALDO DE ARAGÓN)





  • carlos28/09/13 00:00
    al menos mañana veremos a los de la maraton, le echan más güevos
  • luis27/09/13 00:00
    En el fútbol, el entrenador de un equipo que va bien no grita nunca. Solo gritan los entrenadores de los equipos que van mal clasificados. Las broncas públicas, a la vista de todos, siempre ocurren en equipos en situación complicada. Un entrenador que sabe lo que hace, que sabe que su trabajo da frutos, no grita porque no lo necesita. Cuando ya no puede hacer más (por el motivo que sea) es cuando termina gritando: no le ha funcionado todo su repertorio de estrategias en el campo y termina haciendo lo último que le queda, que es gritar. Por eso el entrenador gritón es el paso previo a convertirse en entrenador chillón: porque ya no puede hacer otra cosa que gritar. Si los gritos no funcionan, se convierte en entrenador cesado.





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