El Peñas firmó un gran tercer cuarto e incluso llegó a darle la vuelta al partido a tres minutos del final, pero terminó por caer ante el mayor acierto del Grupo Iruña Navarra.
Leonavicius encara a Narros en una acción del partido... JAVIER BLASCO
Después del mal partido de Tarragona, la visita del Navarra se presentaba como la ocasión para que el Lobe cambiara de cara con sus afición como testigo. La llegada de Knutson y Franklin dio alas para pensar que se podía optar a cotas mayores que las que en ese momento se movía el conjunto oscense. Pero el sueño poco a poco se fue desinflando y los últimos partidos devolvieron al equipo y a sus seguidores a la realidad que supone ser antepenúltimos en la tabla. El Lobe necesitaba un punto de inflexión que le sacara de la cuesta abajo en la que anda inmerso el equipo. Pero la tarde de ayer no resultó el mejor momento para remontar el vuelo y aunque tras el descanso el equipo consiguió acortar distancias a base de garra y triples, la reacción llego demasiado tarde. El Lobe entregó a un Navarra sin excesivos méritos los veinte primeros minutos del partido y, aunque llegó a acariciar la remontada, no consiguió enmendar semejante regalo.
El árbitro señaló el comienzo del encuentro, pero el marcador se resistía a moverse, ya que casi tres minutos después del pitido inicial ambas canastas se mantenían intactas, sobreviviendo a media decena de ataques por parte de ambos equipos. Fue Leonavicius el encargado de poner los primeros dos puntos en el luminoso y de guiar a sus compañeros en los minutos iniciales. El comienzo resultaba esperanzador para los oscenses, que conseguían distanciarse hasta de diez (12-2) de un rival que tampoco ponía demasiadas trabas.
Pero esos diez puntos serían la renta máxima que los oscenses conseguirían en todo el encuentro, ya que los navarros fueron poco a poco entrando en el partido y volvieron a evidenciar la fragilidad defensiva que ya había mostrado el Lobe en los últimos encuentros. El marcador a favor de los locales fue ajustándose con el paso de lo minutos hasta invertirse, llegando a los catorce arriba para el Navarra al descanso (25-39). Cuando los jugadores se fueron al vestuario la valoración para los visitantes doblaba la del Lobe y los porcentajes de acierto solo permitían pensar en un milagro para sacar algo positivo del encuentro. Que Franklin llegara al descanso habiendo jugado trece minutos pero sin estrenar su cuenta personal era el reflejo mas claro de lo que se estaba viendo sobre la pista.
La reanudación traía un Lobe más acertado de cara al aro rival, sobre todo si el balón venía de desde detrás de la línea de tres. Knutson y Franklin permitían a su equipo ir recortando distancias al sumar de tres en tres. Óscar Herrero conseguía poner el empate a 53 con un lejano lanzamiento. Navarra no quería dejar escapar la victoria del feudo oscense y conseguía volverse a distanciar, pero los triples que no habían querido entrar en los primeros veinte minutos ahora sí subían al marcador y permitían a los locales volver a igualar el encuentro a 66, e incluso conseguir una renta de dos puntos. El Lobe no supo hacer crecer esta mínima ventaja y volvió a colocarse a remolque en el marcador.
La distancias se reducían a mínimos, pero los visitantes seguían mandando mientras los minutos pasaban. La grada veía posible el milagro que pedía al descanso y pensaba ya en una noche de remontada como la de otras ocasiones. Pero los locales jugaban a ráfagas y lo que conseguían en ataque se desvanecía en la siguiente posesión rival. Leonavicius rozaba la omnipresencia, mientras Óscar Herrero y Montañana apelaban a la garra. La afición se venía arriba y entre los asientos se empezaba a hablar de una posible prórroga. Pero los árbitros finiquitaron el sueño un minuto antes de que lo hiciera la bocina, al no señalar una personal sobre Leonavicius y conceder dos tiros libres al rival en la siguiente acción.
Finalmente, cuatro abajo en el marcador y de nuevo la imagen de un equipo que a veces se torna veleta. Capaz de desmoralizar a la afición en veinte minutos y de darle motivos para creer en los siguientes.
Ficha de incidencias
Lobe: Montañana (9), Leonavicius (15), Óscar Herrero (12), Adrián García, Franklin (13). Quinteto inicial. Knutson (17), Servera (2), Orfila (2) y Diego Sánchez.
Navarra: Langford(7), Savitsky, Iñaki Sanz(6), Iñaki Narros(13), Starosta(9). Quinteto inicial. Rakocevik(8), Mikel Uriz(8), Raya, Jorge García (17) y Victor Pérez (6).
Parciales: 15-12, 10-27, 28-14 y 17-21
Árbitro: Juan P. Orales Gª-Alcaide y Daniel Pazos Pazos.
Incidencias: 1.000 espectadores en el Palacio Municipal de los Deportes de Huesca.
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