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La búsqueda de antiguos amores de instituto en la red despierta celos y desconfianza entre las parejas, que acaban separándose
....y que podemos hacer. Yo, enmedio de la crisis de los cuarenta, buscando vivir una segunda juventud mientras discuto con mi mujer día si día también por cualquier bobada y mientras en Facebook todo son risas, piropos, emociones.........:).
El teléfono también es muy malo para la pareja. Y el correo (ahora menos). Y las conversaciones, vamos. Y las miradas.
Me ha encantado el artículo. Leyéndolo no he podido menos que esbozar una media sonrisa y decidme para los adentros… “Pues que bien. Seguimos igual.” Descargamos nuestras conciencias e inventamos chivos expiatorios y falsos culpables. Decimos… ¡Claro. La culpa es del FACEBOOK! y cerramos los ojos a los hechos. Porque tal vez lo mas sencillo es culpar a la tecnología… Si. Así evitamos reconocer que muchas parejas existen sólo por supervivencia, limitándose a ver pasar un montón de días vacíos, olvidado ya ese cosquilleo y esa ilusión que debiera existir en toda relación. Llenando los días de un viaje o una cena con la familia o con compras por navidad y llamadas de teléfono para ver si te acordaste de mirar esto y lo otro y reservar aquello. Llamadas llenas de motivos pero ninguna simplemente para decir solo te quiero. Si. El culpable es Internet y el facebook… y todos esos que desean vibrar con un gesto o una palabra de cariño, y los que quieren recuperar sensaciones olvidadas y los que todavía recuerdan que un día fueron amados como no podían ni sospechar y que rieron y lloraron de alegría… y también son culpables los que creen que la desconfianza y los celos no es lo peor que puede pasar en un matrimonio, sino que el desamor y la apatía son los que matan todo deseo. Si. Son culpables. ¿Tal vez deberíamos quemarlos? Olvidamos lo que es amar. De verdad. Con mayúsculas. Sin condiciones. Lo olvidamos. Olvidamos el deseo y las emociones y el cosquilleo que recorre por debajo de la piel. Y un buen día recibimos un mensaje que nos devuelve todo eso que llevaba tanto tiempo perdido. Menos mal que algunos siempre podrán culpar al facebook y a la falta de madurez de su pareja. Y dirán. “¿Ves? Mira. Eso mismo es lo que te ocurrió a ti.” Y bromearan intentando ahuyentar sus propios fantasmas, esos que le impiden ver lo vacía que esta su vida, el mucho daño que hicieron y lo lejos que quedaron las ilusiones… y colgaran el teléfono y continuaran en su trabajo mientras su pareja envía a escondidas un nuevo mensaje por el facebook, para concertar una nueva cita furtiva con ese amor que le hace sentir como ya creía que nunca iba a volver a sentir. Pero… bueno… siempre podremos culpar al facebook. Y muchas cosas debo silenciar, porque mucho es de lo que no puedo decir. ;)
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