Me molesta mucho que los hoteleros no comprendan que es un error exprimir este momento e incrementar excesivamente el precio, ya que es matar la gallina de los huevos de oro". Con esta claridad, el alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, tercia en la polémica acerca de los sobreprecios de los hoteles con motivo de la Expo, denunciado por los turoperadores y que está provocando que reserven habitaciones en el entorno de la ciudad y preparen viajes en el día a la muestra. En este sentido, advirtió de que las empresas del sector adoptarán "claras represalias".
En una entrevista concedida a HERALDO DE SORIA, Belloch dejó muy claro que los mayoristas tomarán nota de la situación para el futuro. "Si ahora le cobras 300 euros por una habitación, ya se encargarán ellos después de, en los paquetes futuros, cuando ya no seas imprescindible, pasar factura. En años sucesivos, si lo hoteleros zaragozanos no se dan cuenta van a acabar pagándolo caro", vaticinó.
Los hoteleros de Zaragoza han llegado a triplicar y cuadruplicar sus tarifas para la Expo respecto a lo que cobran habitualmente en verano, lo que provocó duras críticas de los mayoristas. Llegaron a calificar de "abusivos y desorbitados" los precios fijados, ya que por hoteles de tres estrellas en los que el pasado verano se podía dormir por 50 euros, habrá que desembolsar el próximo 190 euros, sin incluir desayuno. De hecho, será difícil dormir en un hotel por menos de 200 euros.
La situación ha provocado que los mayoristas estén diseñando paquetes con visita en el día a la muestra internacional y pernoctaciones en otros puntos de Aragón, en regiones colindantes e incluso en la costa y Madrid.
Acuerdo sobre las tarifas
El alcalde apuntó el viernes a este diario que va a encargar a la teniente de alcalde de Servicios Públicos, Carmen Dueso, que negocie con la Asociación de Hoteleros de Zaragoza para "tratar de evitar que los precios sean abusivos". Y añadió: "Lo que me parece una equivocación de libro es que no comprendan que los turoperadores tendrán la oportunidad de tomar claras represalias frente a conductas de esta naturaleza en los años siguientes".
El máximo responsable municipal consideró que deben comprender la necesidad de llegar a acuerdo con los mayoristas para mantener precios "razonables", de ahí el papel negociador que quiere que adopte el ayuntamiento. Algo similar ha hecho la teniente de alcalde con el gremio de los taxistas y con los conductores de TUZSA. En el primer caso, logró que el colectivo de los taxistas aceptara más licencias para la muestra internacional con el fin de mejorar el servicio, mientras que medió con éxito en el conflicto laboral de los conductores del autobús urbano que incluía el cambio de vacaciones por la Expo.
En la misma línea se pronunció el presidente aragonés, Marcelino Iglesias, en su visita a la feria turística de Madrid (Fitur) a finales de enero, donde reclamó "moderación y sensatez" porque estaba "mucho en juego" y la muestra internacional es el hito para el "lanzamiento" de la comunidad.
El alcalde rehusó calificar los precios de los hoteles por su pretensión de llegar a un acuerdo, que sería complementario al que selló hace poco más de un año la Consejería de Turismo de la DGA con los hosteleros. Belloch recordó que respetar "íntegramente" este acuerdo es necesario, "y la DGA debe analizar -puntualizó- si realmente se cumple".
En dicha firma con diez asociaciones turísticas y hosteleras, el consejero de Industria, Comercio y Turismo, Arturo Aliaga, se comprometió a reforzar la promoción del sector si los empresarios cumplían y no subían los precios por encima del IPC, es decir, más del 10%. La realidad ha demostrado todo lo contrario, aunque el presidente de la Asociación de Hoteles de Zaragoza, Mariano Bergua, mantiene que las tarifas son similares a otras ciudades y que los mayoristas lo único que hacen es presionar para lograr rebajas.