Anuncios clasificados
Volver a Heraldo.es
Suscríbete Heraldo Premium Web del suscriptor

Universidad

"Es más fácil ganar el Euromillón"

Seiscientos jóvenes se examinaron ayer en la Facultad de Derecho para optar a una plaza en la escala de cabos y guardias del Instituto Armado. En toda España se presentaron 10.004 personas para 159 vacantes

C. Larroy 10/09/2014 a las 06:00
Etiquetas
0 Comentarios
Los 600 aspirantes a una plaza en la Guardia Civil se examinaron ayer repartidos en cuatro aulas de la Facultad de Derecho.Guillermo Mestre

Es probable que quien entrara ayer por la mañana en la Facultad de Derecho pensara que había ocurrido algún suceso. Porque la imagen que presentaba el centro no era precisamente la de un sábado cualquiera: más de una decena de guardias civiles estaban dando vueltas por el vestíbulo y entrando y saliendo de cuatro aulas abarrotadas. Sin embargo, no pasaba nada extraño:solo quese habían reunido 600 jóvenes para optar a una plaza en la escala de cabos y guardias de la Benemérita y, dada la alta demanda, la Guardia Civil pidió sitio a la Universidad ya que era técnicamente imposible meter a los 600 en la Comandancia o en cualquier otra dependencia del cuerpo. Además, todos los jóvenes debían examinarse a la vez y en coordinación con los del resto de España para evitar que se pudieran filtrar las preguntas entre candidatos de otras zonas.

La Guardia Civil ha sacado este año solo 159 vacantes en esta escala y, como ya viene siendo habitual en los últimos años, la demanda ha sobrepasado la oferta con creces. Ayer se presentaron en toda España 10.004 jóvenes –de entre 18 y 29 años–, por lo que por cada vacante hubo nada menos que 62 aspirantes. "Es más fácil que te toque el Euromillón que conseguir una plaza", comentaba irónicamente Juan Carlos, un joven que prefirió no dar su apellido tras terminar su examen en Zaragoza.

Razones que expliquen este exceso de demanda hay muchas, pero la principal hay que buscarla de nuevo en la crisis. Por un lado, los recortes que está aplicando el Gobierno central han hecho que salgan muy pocas plazas. Y, por otro, la brutal tasa de paro juvenil que sufre España hace que muchos vean la Guardia Civil como una profesión que les garantiza una estabilidad nada desdeñable en un mercado laboral tan complicado. No obstante, este exceso de demanda tiene un efecto positivo:que los que finalmente se convierten en guardias civiles son los mejores y están muy bien formados.

Precisamente, lo que ocurrió ayer es lo que también pasa con las vacantes que saca el Ejército. El Ministerio de Defensa ofertó este año 3.520 puestos de tropa y marinería y se presentaron a ellas más de 40.000 jóvenes, unos dos mil de ellos aragoneses. En lo que se refiere a las plazas ofertadas  por la Guardia Civil, se podían presentar tanto jóvenes por libre como militares de tropa y marinería con más de cinco años de profesión y alumnos del Colegio de Guardias Jóvenes.

Estos candidatos se enfrentaron ayer a su primera prueba, que consistió en un examen de ortografía, otro de conocimientos generales, uno más de un idioma extranjero (inglés o francés) y, por último, una prueba psicotécnica, que fue la que los jóvenes vieron más complicada. En total, cinco horas de examen con un descanso de 20 minutos. "Nos ha ido bien, pero hay mucho nivel y está complicado. La esperanza es lo último que se pierde", comentaron José Manuel Meneu y Fran Méndez, de 25 años.

Vigilancia para evitar fraudes

Los agentes de la propia Guardia Civil se encargaron de vigilar la prueba. Según explicaron fuentes de la Benemérita en Zaragoza, se tomaron diversas medidas de seguridad para prevenir fraudes: por ejemplo, los exámenes llegan desde Madrid en bolsas que se abren delante de los alumnos para que nadie pueda ver antes las preguntas. Cuando acaban, dos aspirantes se quedan observando cómo se precintan las hojas con las respuestas y las cintas con los datos personales por separado.

Llevar el móvil estaba prohibido, pero la Guardia Civil optó por no utilizar los inhibidores de frecuencia de la Universidad que dejan los teléfonos sin cobertura. La razón no fue otra que la seguridad: esos aparatos también impiden que los ‘walkies-talkies’ funcionen y los agentes, repartidos en cuatro aulas, se comunicaban así. Además, debían estar localizables por si acaso les llamaban desde la Central por una urgencia.









Pie
Enlaces recomendados

© HERALDO DE ARAGON EDITORA, S.L.U.
Teléfono 976 765 000 / - Pº. Independencia, 29, 50001 Zaragoza - CIF: B-99078099 - CIF: B99288763 - Inscrita en el Registro Mercantil de Zaragoza al Tomo 3796, Libro 0, Folio 177, Sección 8, Hoja Z-50564
Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual